{"id":882,"date":"2010-01-28T07:53:01","date_gmt":"2010-01-28T07:53:01","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2010\/01\/28\/acercamiento-a-la-medicina-y-saberes-tradicionales-de-los-pueblos-aborigenes-originarios-28-01-10\/"},"modified":"2010-01-28T07:53:01","modified_gmt":"2010-01-28T07:53:01","slug":"acercamiento-a-la-medicina-y-saberes-tradicionales-de-los-pueblos-aborigenes-originarios-28-01-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/acercamiento-a-la-medicina-y-saberes-tradicionales-de-los-pueblos-aborigenes-originarios-28-01-10\/","title":{"rendered":"Acercamiento a la medicina y saberes tradicionales de los pueblos abor\u00edgenes originarios [28\/01\/10]"},"content":{"rendered":"<p>Dentro de nuestro contexto, la medicina tradicional se ha nutrido principalmente de tres culturas: la ind\u00edgena, la negra y la europea (espa\u00f1ola). Estas tres fuentes que han configurado nuestra cultura actual, se han combinado, se han relacionado y han producido hibridaciones, que dan forma a la medicina tradicional o popular actual. (Guti\u00e9rrez de P., 1985) Tambi\u00e9n es importante resaltar la manera como las m\u00faltiples culturas se han enriquecido con el continuo intercambio de conocimientos, dilucidando ciertas caracter\u00edsticas y situaciones particulares respecto a este intercambio. <\/p>\n<p>Sin embargo, en este texto se va a hacer \u00e9nfasis en ejemplos y contextos relativos a culturas ind\u00edgenas, uno de los componentes de nuestra cultura, y desde la cual pretendo empezar a rescatar elementos de identidad, de conocimientos, etc., para la construcci\u00f3n de una sociedad nueva, en la cual los latinoamericanos podamos aportar al mundo, desde una nueva perspectiva. <\/p>\n<p>Por esto se resalta la importancia del medio y <strong>la relaci\u00f3n existente entre las comunidades o pueblos ind\u00edgenas y la naturaleza, como fundamento b\u00e1sico para el mantenimiento de la salud dentro de estas comunidades<\/strong>. <\/p>\n<p>Por otra parte resaltar c\u00f3mo la medicina tradicional se conecta de diversos modos con la medicina institucional o facultativa, tratando de encontrar un continuo, un enlace entre cada uno de los conocimientos locales, que pueden aportar al conocimiento m\u00e9dico universal. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos ejemplos de complementariedad, de las ra\u00edces y origen de la actual medicina institucional, se pueden observar relaciones simbi\u00f3ticas, de construcci\u00f3n y enriquecimiento permanente de esta ciencia, gracias a la continua relaci\u00f3n existente entre sectores populares y los m\u00e9dicos y cient\u00edficos facultativos. <\/p>\n<p><strong>II. El saber antiguo<\/strong> <\/p>\n<p>El conocimiento que desarrolla cada sociedad est\u00e1 de acuerdo al medio en que se ha desenvuelto la historia de \u00e9sta, de acuerdo al tipo de relaciones establecidas dentro de la misma comunidad y con el medio natural que le rodea. <\/p>\n<p>As\u00ed mismo, cada una de las sociedades que han existido, -ya sea europea, ind\u00edgena, negra o cualquier otra-, ha desarrollado sus propios conceptos sobre la salud y la enfermedad; los que le permiten definir una variedad de condiciones f\u00edsicas y emocionales que afectan el bienestar de los individuos. Debido a que estas creencias son derivadas de, y al mismo tiempo reforzadas por, las relaciones en la comunidad y la percepci\u00f3n del universo f\u00edsico y cosmol\u00f3gico, ellas revelan en \u00faltima instancia no s\u00f3lo la naturaleza y la estructura social, sino, adem\u00e1s, las maneras especificas en que las enfermedades son identificadas, diagnosticadas y tratadas. (Austin, 1995: 15) <\/p>\n<p>Partiendo de esta premisa, entendemos que las sociedades ind\u00edgenas de nuestro continente desarrollaron sistemas de sanaci\u00f3n y curaci\u00f3n, que respondieron y se adaptaron al medio en el cual se encontraban, lo aprendieron de manera consciente, lo organizaron y estructuraron de manera racional y coherente. <\/p>\n<p>Es as\u00ed como cada sociedad, en este caso las ind\u00edgenas, entiende de una manera especifica la salud y la enfermedad, no en hechos aislados, sino de manera integral, lo que hace que estas nociones crezcan y se desarrollen de acuerdo a su medio: \u201c<em>En ese sentido, las formas en que las poblaciones nativas entienden qu\u00e9 es lo que significa estar enfermo o sano, no s\u00f3lo demuestran su conocimiento de la fisiolog\u00eda y la patolog\u00eda humanas, sino que tambi\u00e9n explican el significado que le atribuyen a su propio mundo y a su historia<\/em>\u201d. (Ib\u00edd: 15) Por esto, la salud y la enfermedad no es para ellos un hecho aislado o de individuos, sino que corresponde a la estrecha relaci\u00f3n de todos los componentes de la vida de los seres humanos. <\/p>\n<p>As\u00ed mismo se puede comprender la manera en que se puede encontrar la cura o el tratamiento a las enfermedades, pues la medicina deb\u00eda centrarse m\u00e1s en la prevenci\u00f3n que en la cura, restableciendo el ciclo fisiol\u00f3gico, el equilibrio en el cuerpo y sus componentes, de la misma manera en que la tierra mantiene su equilibrio, como en el caso de los <em> <strong>Qoollahuaya<\/strong> <\/em>, quienes: \u201c<em>Derivan sus conceptos de la fisiolog\u00eda humana de su comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre lo individual, el ayllu, y el medio ambiente serrano en el que han vivido a lo largo de muchas generaciones. As\u00ed como el ayllu controla la tierra a lo largo de un eje vertical envolviendo a una variedad de zonas ecol\u00f3gicas y depende de la contribuci\u00f3n de los productos de cada zona para la sobrevivencia de la comunidad, de la misma manera el cuerpo es considerado como un eje vertical con tres niveles por los cuales la sangre y la grasa fluyen del centro a la periferia &#8230; Los ayllus, interdependientes por los lazos de reciprocidad que mantienen entre ellos, act\u00faan de una manera parecida a las partes del cuerpo que est\u00e1n interrelacionadas y cuentan con el sustento del \u2018sonco\u2019 (coraz\u00f3n) que comprime y destila los tres fluidos de la vida<\/em> (Ib\u00edd: 18). <\/p>\n<p>As\u00ed como el cuerpo y el mundo se conciben de manera integral, la salud y la enfermedad se entienden y deben vivir de manera integral y armoniosa con la naturaleza, pues s\u00f3lo de esta manera es posible el bienestar del individuo y la comunidad o sociedad. <\/p>\n<p>Pero esta concepci\u00f3n de integralidad responde a todo un desarrollo de un conocimiento propio, que fue construido de acuerdo a su medio particular, en el cual encontraban lo necesario para su supervivencia, e interviniendo y transformando la naturaleza de acuerdo a sus necesidades, pero respet\u00e1ndola como fuente de vida. Para esto muchas de las comunidades formaron personas especializadas en el ejercicio de la medicina y otros aspectos de la vida social, quienes ten\u00edan la misi\u00f3n de guardar, mejorar y transmitir los conocimientos construidos durante a\u00f1os y realizar las labores propias de su condici\u00f3n de sabios y m\u00e9dicos tradicionales. <\/p>\n<p>Uno de los muchos casos que encontramos lo tenemos en la etnia <strong>Sikuani<\/strong>: \u201c<em>Hablar de la medicina propia de los pueblos ind\u00edgenas es hablar de la vida y la pervivencia. Si hemos pervivido es porque tenemos mecanismos y estrategias de vida, una de ellas es la medicina propia con un enfoque muy integral<\/em>\u201d (Jim\u00e9nez, 1999: 23). El papel de los sabios no se limita \u00fanicamente al ejercicio de la medicina y la cura, sino que se extiende al de la vida social en su conjunto, como lo refleja la misma autora hablando de la medicina Sikuani: \u201c<em>En un primer momento la medicina tuvo como funci\u00f3n la defensa territorial. Tuvimos sabios de la medicina en el manejo de estrategias; para todo hubo mecanismos, en la preparaci\u00f3n de los guerreros, en la magia, en el conocimiento de la naturaleza, pero para la defensa. Por eso cualquiera no pod\u00eda ser m\u00e9dico, ten\u00eda que ser un especialista, o un sabio. Luego, la medicina propia se relaciona con el control social, el m\u00e9dico tradicional fue y sigue siendo una autoridad; es quien puede controlar los desequilibrios sociales, los delitos colectivos, todo lo que atente contra la integridad cultural de un pueblo. Las medicinas tienen unos principios rectores que son las leyes del origen, o sea, para el control y desarrollo biol\u00f3gico del hombre: los procesos de desarrollo del ni\u00f1o, del pap\u00e1, del embarazo, el nacimiento, la etapa f\u00e9rtil, la madurez. En todo esto la medicina juega un papel importante, porque si yo no tengo esos conocimientos y saberes mi desarrollo va a estar muy flojo<\/em>\u201d. (Ib\u00edd: 24) <\/p>\n<p>De esta lectura se pueden extraer varias cosas: en primer lugar el m\u00e9dico propio, tiene que ser un sabio, una persona con preparaci\u00f3n, comprender muy bien los procesos biol\u00f3gicos, y sobre todo comprendiendo cada una de las etapas de la vida de los seres humanos, la vida como procesos con especificidades en cada tiempo y lugar. De ah\u00ed que la formaci\u00f3n que debe recibir cada uno de los miembros de la comunidad deba ser adecuada a esto, de lo contrario se pueden tener problemas y deficiencias que pueden afectar, tanto al individuo como a la comunidad. Por otra parte, al ser un sabio una persona especial, debe recibir una formaci\u00f3n especifica, debe serle transmitido toda una serie de conocimientos acumulados y construidos a lo largo del tiempo, sistematizados de alguna manera y aumentados por cada una de las generaciones que ha vivido en contacto con la naturaleza. Adem\u00e1s, como se entiende, la medicina y el m\u00e9dico tradicional o propio, cumple con una funci\u00f3n social claramente definida, que, adem\u00e1s, sirve como reguladora de todos los ciclos: La medicina tambi\u00e9n ha servido para la convivencia en armon\u00eda con los dem\u00e1s seres de la naturaleza y para el control y el equilibrio de los estados del hombre: el amor, el dolor, la ira, lo que uno siente como persona, el afecto; el hombre est\u00e1 compuesto de todas esas manifestaciones y la medicina tiene la cura para esos males. (Ib\u00edd: 24) <\/p>\n<p>Dentro de la concepci\u00f3n que tiene esta comunidad, encontramos los ritmos del tiempo, los procesos de la vida de los seres humanos, la diferenciaci\u00f3n de las actividades de la sociedad y de quienes la componen, pero enmarcada dentro de la complementariedad de las relaciones entre la comunidad, actividades y elementos que se han perdido en nuestra sociedad, tan profundamente afectada por la hiperespecializaci\u00f3n dentro de las disciplinas, entre ellas la medicina. <\/p>\n<p>Dentro de esto es importante retomar el sentido de la medicina tradicional, entendida por los mismos protagonistas, a la pregunta de \u00bfC\u00f3mo era antes la medicina tradicional? Bueno, antes hab\u00eda m\u00e1s naturaleza; sobre todo, no hab\u00eda tala de monte, no hab\u00eda contaminaci\u00f3n del agua. (Entrevista a Taita Luciano Mutumbajoy, 1999: 3) En este punto podemos observar la importancia del mantenimiento de la naturaleza, de la conservaci\u00f3n y de la relaci\u00f3n rec\u00edproca con la naturaleza. Todo, se puede decir, lo manejaban los mayores; los Taitas, d\u00f3nde los habla manejaban lo que era el sistema del bosque y del agua porque ellos ten\u00edan contacto con los mismos seres del agua o de la monta\u00f1a. (Ib\u00edd: 3) Esta afirmaci\u00f3n da se\u00f1ales de la permanente observaci\u00f3n y contacto con la naturaleza, con el bosque. Entonces se prestaba para tener m\u00e1s fuerza o poder aprender m\u00e1s de la medicina tradicional. Ahora se trata de recuperar todo lo que se ha perdido. (Ib\u00edd: 4) Por otra parte, un elemento fundamental en la construcci\u00f3n del conocimiento ind\u00edgena, es la permanente actividad de redes de conocimiento, inscritas en lo que Carlos A. Uribe Tob\u00f3n llama <strong>circuitos de sanaci\u00f3n<\/strong>. Esta permanente actividad, comienza con la formaci\u00f3n personal, en las tomas de yaj\u00e9 desde j\u00f3venes: A medida que iba tomando, iba aprendiendo a conocer, pero sin esforzarse, porque hay unos aprendizajes con algunos taitas que son bien exigentes y muy delicados &#8230; El aprendizaje m\u00edo ha sido m\u00e1s que todo con la experiencia y a medida que he ido sintiendo la capacidad de poder ayudar a los pacientes, pues he ido aprendiendo, he ido ayudando y he ido aprendiendo. (Ib\u00edd: 5) Posteriormente incluye un intercambio permanente de experiencias y conocimientos dentro de las diferentes comunidades ind\u00edgenas: S\u00ed, yo he tenido experiencias con los Cofanes, con los Sionas; ellos han compartido mucho conmigo y me han ense\u00f1ado por medio de tomas (Ib\u00edd: 5) <\/p>\n<p>La medicina tradicional ind\u00edgena, como se ve, tiene formas de transmisi\u00f3n de conocimientos muy elaborados y que exigen bastantes a\u00f1os de formaci\u00f3n, asegurando ante todo la capacidad de cura y bienestar del paciente. Una gran diferencia con relaci\u00f3n al sistema institucional facultativo, el cual a trav\u00e9s del cumplimiento de unos requisitos temporales -de pocos a\u00f1os y sin establecer verdaderas capacidades y vocaciones- o acad\u00e9micos pueden tener en sus manos la vida de muchos sin tener la seguridad en ellos mismos de lo que se hace. <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter size-full wp-image-878\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/guambianas_logo.jpg\" alt=\"guambianas_logo.jpg\" align=\"center\" width=\"43\" height=\"67\" \/><\/p>\n<p><strong>III. La apropiaci\u00f3n (y persecuci\u00f3n) del conocimiento (y otras riquezas)<\/strong> <\/p>\n<p>A trav\u00e9s del tiempo, <strong>la medicina tradicional ha sido fuente de conocimiento para la medicina occidental<\/strong>, desde la misma colonia cuando Felipe II nombr\u00f3 los protom\u00e9dicos de las Indias, se les asign\u00f3 la tarea de informar sobre las pr\u00e1cticas m\u00e9dicas locales y tomar nota de cada hierba, \u00e1rbol o semilla medicinal que se encontrara, para enviarlas a Espa\u00f1a en caso de que fueran desconocidas. (Nieto, 2000: 139) Al ser fuente de conocimiento para las naciones europeas desde la misma conquista y colonia, el conocimiento ind\u00edgena se transforma en elemento de valor, susceptible de ser apropiado por parte de los espa\u00f1oles y dem\u00e1s potencias colonialistas europeas. De esto fueron conscientes los gobernantes de la \u00e9poca, quienes encontraron en la explotaci\u00f3n de los recursos naturales, en especial de <strong>las plantas medicinales y las especias<\/strong>, una alternativa a la explotaci\u00f3n del oro y las piedras preciosas, recursos que eran usados para la compra de elementos que no pose\u00edan. Para esto, en la misma metr\u00f3poli se organizaron los llamados gabinetes de curiosidades, que no eran otra cosa que los regalos de las Indias, los botines de los saqueos, etc., [que] conformaron, junto con plantas, piedras, animales, artefactos y toda clase de bizarrer\u00edas y curiosidades de la misma Europa o del resto del mundo b\u00e1rbaro, las c\u00e1maras de maravillas; localizadas con frecuencia en corredores y salones de los palacios y castillos de la nobleza, para el goce de su sensibilidad, mientras que el pueblo las admiraba en los muelles, las tabernas y quiz\u00e1s en sus propias casas. (Pineda C. 2000: 35) Por esta v\u00eda, <strong>el conocimiento de la manera de usar cada hierba, cada planta, se convirti\u00f3 en medio de dominaci\u00f3n del nuevo mundo<\/strong>. De esta manera, el conocimiento, las personas, los recursos y en \u00faltimas, todo lo que constitu\u00eda y constituye la gran riqueza de la Am\u00e9rica ind\u00edgena, es trivializado, vulgarizado, incluyendo a las mismas personas, al otorg\u00e1rsele el car\u00e1cter de curiosidad, carente de significado y validez. En este momento, <strong>la ciencia y el conocimiento se convierten en elementos de poder<\/strong>, ya que no han sido en ning\u00fan momento ajeno a intereses, valores, cosmovisiones y sin cuestionamientos morales. Todo lo contrario, estas pr\u00e1cticas conllevan relaciones de poder que constituyen importantes herramientas de dominaci\u00f3n. Tales relaciones determinan y definen conceptos de \u201csuperioridad\u201d o \u201csubdesarrollo\u201d y subsecuentemente justifican el control de unas naciones sobre otras. (Nieto: 242) <\/p>\n<p>Aunque, por otra parte, de no haber sido por la <strong>Iglesia<\/strong>, que <strong>jug\u00f3 un papel activo en la persecuci\u00f3n del conocimiento y la cultura americana<\/strong>, posiblemente la misma Europa se hubiera inundado de lo que podr\u00edamos llamar hoy <strong>bienes cham\u00e1nicos<\/strong>, cuya difusi\u00f3n hubiese sido paralela a la del tabaco, el cacao, la papa y otros productos que tanto bien hicieron por mejorar la calidad de vida europea y transformaci\u00f3n de sus sistemas agr\u00edcolas, sus dietas y sus costumbres. (Pineda C: 35) Pero esto tambi\u00e9n demuestra que el reconocimiento a la validez de pr\u00e1cticas ind\u00edgenas, estuvo estrechamente relacionado con las esferas del poder pol\u00edtico y religioso, y por consecuencia, con el poder militar, puesto que aunque en Europa se observaban como curiosidades los bienes y objetos americanos, en nuestra tierra eran perseguidos de manera implacable, bajo la ley en contra de la <strong>demonolatr\u00eda<\/strong>. <\/p>\n<p>Por esta misma raz\u00f3n, se posee poca informaci\u00f3n sobre los conocimientos ind\u00edgenas, pues fueron siempre vistos como paganos y objeto de creaci\u00f3n o de fuente demon\u00edaca, por lo cual fueron olvidados por los conquistadores y cronistas espa\u00f1oles, a quienes poco les importa comprender o respetar las formas de vida de los nativos, y por lo tanto no proveen testimonios satisfactorios. (Nieto: 141) <\/p>\n<p>Por otra parte, la persecuci\u00f3n a las riquezas llev\u00f3 a la persecuci\u00f3n de las mismas comunidades, las cuales fueron esclavizadas, diezmadas directamente o por consecuencia del rompimiento del equilibrio natural. Esto llev\u00f3 a la <strong>p\u00e9rdida de la identidad cultural de muchas comunidades<\/strong>, con todo lo que ello significa, entre otras cosas, la <strong>p\u00e9rdida de los conocimientos m\u00e9dicos<\/strong>. <\/p>\n<p>Por todo esto, la recuperaci\u00f3n de la medicina tradicional, significa recuperaci\u00f3n de la vida y la cultura para los pueblos ind\u00edgenas, que en los periodos de la conquista, colonia y momentos de bonanzas econ\u00f3micas hasta hoy, sufrieron su exterminio y p\u00e9rdida de las tradiciones, de su conocimiento tradicional y de los medios de subsistencia. Esta p\u00e9rdida signific\u00f3 de manera indirecta, una <strong>reducci\u00f3n sensible de muchas especies naturales de flora y fauna, lo que afecta su salud<\/strong>, puesto que se ven obligados a desprenderse de un medio al cual estaban adaptados, frente al cual sab\u00edan relacionarse y al relacionarse de una manera armoniosa, sab\u00edan transformarlo de manera adecuada, sin afectar el equilibrio natural. <\/p>\n<p>El rompimiento de este equilibrio entre las comunidades ind\u00edgenas y la naturaleza, por la acci\u00f3n violenta de la conquista espa\u00f1ola, afecta notablemente la salud de estas al <strong>introducir en estas comunidades enfermedades que no exist\u00edan en Am\u00e9rica<\/strong>, y frente a las cuales no ten\u00edan ning\u00fan tipo de protecci\u00f3n natural o inmunidad, no exist\u00eda cura por parte de los m\u00e9dicos tradicionales y por \u00faltimo, un factor que frecuentemente se ha olvidado, los comportamientos sociales, usos y costumbre propias de los europeos. <\/p>\n<p>En el caso de los <strong>Yanomami<\/strong>, las continuas intrusiones de los blancos, han llevado a que continuamente se contagien de enfermedades de blancos. Estos contactos con los blancos ha llevado a que se d\u00e9 de manera paralela unos nuevos comportamientos, comportamientos que se han generalizado en las comunidades ind\u00edgenas por las nuevas condiciones de vida a las que se han visto obligados, como el abandono de la vivienda tradicional, por una nueva vivienda al estilo blanco bastante insalubre, el consumo de alimentos procesados que generan residuos y, por consiguiente, la proliferaci\u00f3n de plagas, el inadecuado manejo de aguas, las cuales son contaminadas, etc. <\/p>\n<p>Tal como lo observa Augusto J. G\u00f3mez: <strong>Adem\u00e1s del impacto causado entre las poblaciones nativas por enfermedades como la gripe y la viruela, que generaron grandes cat\u00e1strofes demogr\u00e1ficas regionales, las enfermedades y epidemias fueron esencialmente consecuencia de las transformaciones de los sistemas adaptativos, alimentarios, de reproducci\u00f3n, de crianza, de h\u00e1bitat y de producci\u00f3n econ\u00f3mica<\/strong>. Esas transformaciones han sido resultado de los sistemas coercitivos que en el pasado y en el presente se emplearon y se emplean contra ellos para la obtenci\u00f3n del oro, de la quina del caucho, de las pieles, de la madera, del petr\u00f3leo, de la coca y hoy nuevamente, del oro. (G\u00f3mez, 1998: 147) <\/p>\n<p>De esta manera, podemos observar que <strong>la mano explotadora de los europeos y de los blancos orientados dentro de la perspectiva de acumulaci\u00f3n y enriquecimiento capitalista de occidente, lleva a la extinci\u00f3n o esclavitud de las culturas y pueblos que no son funcionales a sus intereses<\/strong>: &#8230; en el <em> <strong>Reportaje sobre el Putumayo<\/strong> <\/em> que Sir Roger Casement, C\u00f3nsul brit\u00e1nico en R\u00edo de Janeiro, entreg\u00f3 en Londres en 1911, despu\u00e9s de visitar los campamentos caucheros del Putumayo, el diplom\u00e1tico subray\u00f3: \u201c<em>la gente m\u00e1s vieja, tanto hombres como mujeres, respetados por su car\u00e1cter y por su habilidad para aconsejar sabiamente, fueron considerados desde el principio<\/em> [de las caucher\u00edas] <em>como gente peligrosa y en las primeras teas de la ocupaci\u00f3n<\/em> [cauchera] <em>fueron condenados a morir. Su crimen era el de \u2018dar un mal consejo\u2019 El haber prevenido a los cr\u00e9dulos o a los menos experimentados en contra del blanco esclavizador y haber exhortado al ind\u00edgena a huir o a resistir antes que consentir en servir en el trabajo del caucho para los reci\u00e9n llegados, hab\u00edan determinado su sentencia de muerte. No conoc\u00ed ning\u00fan hombre o mujer ind\u00edgena anciano, y pocos hab\u00edan pasado la edad madura<\/em>\u201d. (G\u00f3mez citando a: G\u00f3mez, A y otros: 1995) <\/p>\n<p>De la misma manera una concepci\u00f3n incompleta o sesgada de los m\u00e9todos tradicionales de sanaci\u00f3n, no puede de ninguna manera llevar a la cura de la enfermedad, o al menos a su prevenci\u00f3n efectiva. Y aunque de hecho se han dado avances a trav\u00e9s de la medicina tradicional, estas concepciones incompletas de la vida, la manera en que el mundo moderno se ha desarrollado, espec\u00edficamente hoy en tiempos de la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, no podr\u00e1n solucionar los problemas de la salud y la enfermedad. <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter size-full wp-image-879\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/campesina_con_semillas_logo.png\" alt=\"campesina_con_semillas_logo.png\" align=\"center\" width=\"103\" height=\"67\" \/><\/p>\n<p><strong>IV. Procesos de resistencia e hibridaci\u00f3n constante<\/strong> <\/p>\n<p>As\u00ed como en el tiempo y en diferentes lugares de Am\u00e9rica se ha dado un saqueo sistem\u00e1tico de las riquezas y los conocimientos, la esclavitud planificada de los pobladores nativos y los tra\u00eddos de otras tierras, tambi\u00e9n se han dado procesos de resistencia en diferentes campos. As\u00ed como el campo pol\u00edtico ha sido el m\u00e1s citado y reconocido, junto con el de las resistencias e insurrecciones armadas, tambi\u00e9n ha de <strong>recuperarse la memoria cultural<\/strong>, esta resistencia que tambi\u00e9n adquiere caracter\u00edsticas pol\u00edticas y sobre la cual se puede y debe sustentar un proyecto como sociedad para la Am\u00e9rica ind\u00edgena, negra y popular. <\/p>\n<p>De esta manera se pueden encontrar un sinn\u00famero de posibilidades de resistencia, empezando por el tema que se trata en este escrito. Por medio de la medicina tradicional se ha podido mantener en mucho la identidad cultural de los pueblos de Am\u00e9rica. De una parte se contrapone al sistema institucional de salud, cuestion\u00e1ndolo y asumiendo funciones que \u00e9ste no puede. As\u00ed mismo, gracias a una comprensi\u00f3n mucho m\u00e1s amplia de la salud y la enfermedad, atender a las personas, que no son pacientes en este caso, de <strong>enfermedades no reconocidas<\/strong>, pero que, sin embargo, de \u00e9stas muere o puede morir la gente. <\/p>\n<p>Otra posibilidad que se abre, es por medio del tratamiento de las <strong>enfermedades o des\u00f3rdenes mentales<\/strong>, las cuales pueden ser tratadas por medio de los ente\u00f3genos, siguiendo un proceso estricto de control por parte de los chamanes o taitas, quienes son los \u00fanicos en capacidad de saber c\u00f3mo y qui\u00e9n es apto para recibir la toma del yaj\u00e9, el principal ente\u00f3geno manejado por ellos. <\/p>\n<p>Al lado de esta pr\u00e1ctica, se han empezado a conjugar diversas pr\u00e1cticas como las orientales, musicales como la nueva era europea y norteamericana, etc. Primera muestra de hibridaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Una de las maneras en que se ha podido mantener y nutrir este conocimiento es la hibridaci\u00f3n. En los estudios y trabajos realizados por Virginia Guti\u00e9rrez de Pineda, establece que los elementos constitutivos de nuestra cultura se encuentran en las fuentes ind\u00edgenas, negras y europeas (espa\u00f1olas), de los cuales surgen dos sistemas que a\u00fan se pueden encontrar complementarse: el sistema de salud institucional facultativo, regido por la legislaci\u00f3n formal, y el sistema tradicional popular, el cual tiene dos elementos constitutivos, el m\u00e1gico religioso y el curanderismo. (Guti\u00e9rrez de P., 1985) <\/p>\n<p>Un estudio interesante, es el realizado por Cristina Barajas (2000), quien previo trabajo de campo en una comunidad rural en Boyac\u00e1, ha planteado algunos elementos respecto a estos procesos de hibridaci\u00f3n: <\/p>\n<p>La creaci\u00f3n de un sistema m\u00e9dico, el cual est\u00e1 formado por tres subsistemas, dentro del cual aparecen las enfermedades padecidas, los cuales son el sistema de signos, significados y acciones que refleja el conocimiento popular. Otro elemento es la ampliaci\u00f3n de la atenci\u00f3n en salud, no siempre institucional, no siempre popular; el cuestionamiento del sistema institucional de salud, como no siempre infalible; y un amplio n\u00famero de posibilidades de tratamiento y prevenci\u00f3n de la enfermedad. <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter size-full wp-image-880\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/semillas_campesinas_logo.jpg\" alt=\"semillas_campesinas_logo.jpg\" align=\"center\" width=\"49\" height=\"67\" \/><\/p>\n<p><strong>V. Conclusi\u00f3n<\/strong> <\/p>\n<p>El conocimiento popular e ind\u00edgena ha sido sistem\u00e1ticamente rechazado u olvidado, por lo menos en el sentido de inter\u00e9s para los soci\u00f3logos de la ciencia y el conocimiento cient\u00edfico, siendo tomado en cuenta para el mejoramiento o el conocimiento de las maneras de uso por parte de los cient\u00edficos occidentales, los cuales tienen que traducirlo a su lenguaje o sus principios para hacerlos valederos. <\/p>\n<p>La propuesta gira alrededor de la b\u00fasqueda de una forma de conocer el mundo a partir de principios diferentes, desde la integraci\u00f3n del conocimiento y partiendo de saberes locales, donde las personas sean el punto de partida de \u00e9ste, su experiencia y su sabidur\u00eda en los momentos de resolver problemas y aportar soluciones de diversa \u00edndole. <\/p>\n<p>En este sentido, si bien es ilusorio pensar en el retomo a antiguas formas de vida en sociedad, es necesario <strong>restablecer la relaci\u00f3n equilibrada con la naturaleza, lo que implica un cambio cualitativo en las relaciones entre los mismos hombres<\/strong>. De esta manera tambi\u00e9n es importante recordar que es imposible dejar de lado la influencia de las ideas y concepciones occidentales, que nos han moldeado durante m\u00e1s de quinientos a\u00f1os, pero que es necesario transformarlas y encontrar puntos comunes con lo que queda en cada uno de nosotros de nuestro pasado ind\u00edgena y negro, para moldear una nueva cultura popular que haga compatible los principios antiguos, con los requerimientos de la vida actual, que no necesariamente tiene que seguir igual, por lo tanto, que es susceptible de ser transformada. <\/p>\n<p><strong>VI. Referencias<\/strong> <\/p>\n<p>&#8211; Austin A., Suzanne, (1995). Tradiciones m\u00e9dicas nativas y resistencia en el Ecuador colonial, en Cueto, Marcos (Ed.) Saberes andinos. Ciencia y tecnolog\u00eda en Bolivia, Ecuador y Per\u00fa, Lima, Instituto de Estudios Peruanos. P\u00e1g. 15- 36. <\/p>\n<p>&#8211; Barajas, Cristina. (2000). Hibridaci\u00f3n constante: manejo de la enfermedad en una comunidad rural colombiana, en Obreg\u00f3n, Diana (Ed.) Culturas cient\u00edficas y sabores locales. Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C. Universidad Nacional de Colombia, Pag. 328-355. <\/p>\n<p>&#8211; Entrevista a: Taita Luciano Mutumbajoy, (1999). Estamos empe\u00f1ados en la recuperaci\u00f3n del la Medicina Tradicional Ind\u00edgena, en Visi\u00f3n Cham\u00e1nica, No. 1, P\u00e1g. 3 &#8211; 9. <\/p>\n<p>&#8211; Gomez Augusto; Lesmes, Ana Cristina y Rocha, Claudia, (1995). Caucher\u00edas y conflicto Colombo &#8211; Peruano. Testimonios. Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., Disloque Editores. <\/p>\n<p>&#8211; Gomez L., Augusto, (1998). Amazonia colombiana: contacto -contagio y catastrofe demogr\u00e1fica ind\u00edgena. En Maguar\u00e9 No. 13, Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., Universidad Nacional de Colombia, P\u00e1g.143-163. <\/p>\n<p>&#8211; Gutierrez de P. , Virginia, (1985). Medicina tradicional de Colombia. Bogot\u00e1, Universidad Nacional de Colombia. <\/p>\n<p>&#8211; Jimenez, Rosalba, (1999). Medicina ind\u00edgena: salud integral Notas sobre el Primer Encuentro Departamental de Medicina Ind\u00edgena. En Visi\u00f3n Cham\u00e1nica, No. 1, P\u00e1g. 23- 27. <\/p>\n<p>&#8211; Nieto O, Mauricio, (2000). Remedios para el imperio: Historia natural y la apropiaci\u00f3n del nuevo mundo, Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., ICANH. <\/p>\n<p>&#8211; Pineda C ., Roberto. (2000). Demonolog\u00eda y antropolog\u00eda en el Nuevo Reino de Granada (Siglos XVI-XVIII). En Obreg\u00f3n, Diana (Ed.) Culturas cient\u00edficas y saberes locales. Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., Universidad Nacional de Colombia, P\u00e1g. 23-88.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter size-full wp-image-881\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2010\/01\/mercado_chachagui_logo.jpg\" alt=\"mercado_chachagui_logo.jpg\" align=\"center\" width=\"89\" height=\"67\" \/><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/nogaldevida.blogspot.com\/2010\/01\/acercamiento-la-medicina-de-los-pueblos.html\">Fuente: Nogal de Vida<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tema central de este escrito es la medicina tradicional, tema de estudio frecuente en los \u00faltimos tiempos para antrop\u00f3logos, historiadores, soci\u00f3logos y m\u00e9dicos formados en las diferentes facultades del pa\u00eds. Actualmente, es de gran inter\u00e9s, pues se ha convertido en un fen\u00f3meno, ya que esta medicina tradicional es objeto de consulta permanente para hombres y mujeres que se han acercado a m\u00e9todos alternativos de sanaci\u00f3n o curaci\u00f3n de enfermedades, que en los m\u00e9todos de la medicina institucional no encontraban. El inter\u00e9s es mostrar, como cada sociedad ha desarrollado, sus propios conceptos de salud y enfermedad, as\u00ed como tambi\u00e9n han desarrollado sus propias maneras de asumirla y enfrentarla o protegerla, seg\u00fan sea el caso (Fuente: <a href=\"http:\/\/www.biodiversidadla.org\/content\/view\/full\/54076\">Biodiversidad en Am\u00e9rica Latina y El Caribe<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":877,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/882"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/882\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/877"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}