{"id":59,"date":"2008-12-06T22:08:23","date_gmt":"2008-12-06T22:08:23","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2008\/12\/06\/el-mito-de-los-pacientes-informados\/"},"modified":"2008-12-06T22:08:23","modified_gmt":"2008-12-06T22:08:23","slug":"el-mito-de-los-pacientes-informados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/el-mito-de-los-pacientes-informados\/","title":{"rendered":"El mito de los pacientes informados"},"content":{"rendered":"<p>En su af\u00e1n por conseguir beneficios, las empresas farmac\u00e9uticas no s\u00f3lo influyen a los m\u00e9dicos y a los investigadores m\u00e9dicos. Cada vez con mayor frecuencia se dirigen directamente a los clientes potenciales e intentan despertar su necesidad por un tratamiento m\u00e9dico. La Asociaci\u00f3n Federal  Alemana de la Industria Farmac\u00e9utica ofrece seminarios a los grupos de autoayuda de los pacientes para ense\u00f1arles c\u00f3mo ejercer de relaciones p\u00fablicas. Haciendo gala de una pasmosa habilidad, la industria crea asociaciones de personas afectadas para dar a conocer las enfermedades a toda la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un informe del Boston Consulting Group recomienda a las empresas farmac\u00e9uticas que busquen sistem\u00e1ticamente la proximidad del consumidor: \u00abLas empresas pueden elevar la demanda ofreciendo un apoyo continuado y met\u00f3dico al consumidor en cada punto de decisi\u00f3n\u00bb. El informe promete al complejo m\u00e9dico industrial un panorama de color de rosa: en el futuro se dispondr\u00e1 de terapias \u00abpara estados de la salud y de la calidad de vida que hasta ahora no han sido tratados\u00bb.<\/p>\n<p>Con la llegada de Internet, para las empresas farmac\u00e9uticas ha surgido un modo ideal de \u00abintegrar a los pacientes de una forma m\u00e1s activa\u00bb, tal y como lo expresa la empresa de consultor\u00eda A. T. Kearney, de D\u00fcsseldorf. En efecto, las campa\u00f1as de <em>desease awareness<\/em> van acompa\u00f1adas de sus paginas web, en las que se informa a los consumidores sobre las presuntas dolencias. Las organizaciones de pacientes y las asociaciones de m\u00e9dicos tambi\u00e9n se comunican a trav\u00e9s de la Red: sus p\u00e1ginas, a menudo, est\u00e1n patrocinadas por empresas farmac\u00e9uticas.<\/p>\n<p>A. T. Kearney desarroll\u00f3 para un grupo de empresas americano una <em>direct patient access strategie<\/em> (estrategia de acceso directo al paciente). El acceso directo a los pacientes se consigue a trav\u00e9s de folletos, portales de Internet y centros de recepci\u00f3n de llamadas. Curiosamente, las ofertas no deben limitarse a temas m\u00e9dicos, sino que tambi\u00e9n es preciso abarcar cuestiones psicol\u00f3gicas y aspectos del modo de vida.<\/p>\n<p>De esta manera, el grupo de empresas farmac\u00e9uticas ha conseguido una especie de l\u00ednea directa con el cliente. Si alg\u00fan d\u00eda la ley alemana lo permite, dice A. T. Kearney, a trav\u00e9s de este contacto podr\u00edan enviarse directamente medicamentos que precisan receta m\u00e9dica. Mientras el paciente es cuidado a trav\u00e9s de Internet por la industria farmac\u00e9utica, el m\u00e9dico que lo trata puede concentrarse en su consulta en sus verdaderas tareas: lo que hay que preguntarse es en qu\u00e9 consistir\u00e1n dichas tareas.<\/p>\n<p> <strong>Los bellos y los enfermos<\/strong> <\/p>\n<p>Las personas conocidas son especialmente adecuadas para hacer llegar al pueblo las enfermedades. No siempre se manifiestan tan abiertamente como el potente Pel\u00e9 o Karin Stoiber, la mujer del presidente de Baviera, que en octubre de 2002 hizo de auspiciadora  del D\u00eda Mundial de la Osteoporosis en Munich. La agente de relaciones  p\u00fablicas norteamericana Amy Domer Schachtel ha convertido en profesi\u00f3n el conseguir discretamente que la industria farmac\u00e9utica saque partido de prominentes contempor\u00e1neos suyos. Las caras conocidas hablan ante la opini\u00f3n p\u00fablica sobre las enfermedades menos conocidas, y reciben unos honorarios a cambio. \u00abEsta tendencia aumenta de un modo alarmante\u00bb, dice Schachtel, quien regenta su empresa, Premier Entertainment, en una vivienda de Nueva Jersey. Los pupilos de Schachtel han llegado hasta los programas televisivos m\u00e1s importantes de Estados Unidos. En el Today show, Kelsey Grammer, la conocida estrella de sitcom en Estados<br \/>\nUnidos, y su mujer, conversaron sobre el colon irritable. Y la actriz Cybill Shepherd revel\u00f3 a la presentadora Oprah Winfrey y a su p\u00fablico, formado por millones de personas, qu\u00e9 f\u00e1rmaco toma contra las molestias de la menopausia.<\/p>\n<p>Estrellas de Hollywood como Kathleen Turner o Lauren Bacall tambi\u00e9n han hablado en la televisi\u00f3n estadounidense sobre sus achaques, pero lo que no sospechaban ni los espectadores ni la emisora es que la industria farmac\u00e9utica les pag\u00f3 por ello. Kathleen Turner, que habl\u00f3 sobre su lucha contra la artritis, recibi\u00f3 dinero de las empresas Aingen y Wyeth. Desde hace poco, el canal  de noticias CNN ha adoptado medidas contra esta forma de publicidad encubierta: los famosos son interrogados acerca de sus relaciones financieras antes de que puedan manifestarse sobre su estado de salud ante las c\u00e1maras.<\/p>\n<p>En la Uni\u00f3n Europea, el grupo de presi\u00f3n farmac\u00e9utico insiste en poder anunciar sus productos directamente al consumidor. En lo que respecta a los medicamentos bajo receta m\u00e9dica, sin embargo, \u00e9sto est\u00e1 prohibido, y por una buena raz\u00f3n, tal como podemos ver echando un vistazo a lo que sucede en Estados Unidos. En el a\u00f1o 1997, la instituci\u00f3n que autoriza los medicamentos, la FDA, facilit\u00f3 enormemente la publicidad sobre \u00e9stos. Se permiti\u00f3 la omisi\u00f3n de informaci\u00f3n exacta sobre los efectos secundarios de los medicamentos. A partir de que la disuasoria letra peque\u00f1a de los anuncios farmac\u00e9uticos no ten\u00eda que aparecer, el n\u00famero de campa\u00f1as de medicamentos bajo receta m\u00e9dica experiment\u00f3 una verdadera explosi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pocas veces los anuncios farmac\u00e9uticos giran en torno a enfermedades graves; por lo general, se dirigen a aquellos estados de salud en la tierra de nadie entre la salud y la enfermedad. El hecho de que es posible convencer a la gente de que sufre determinadas dolencias fue descubierto por la m\u00e9dica Lisa Schwartz, de la Dartmouth Medical Shool de Hannover (New Hampshire). Junto con unos colegas, valor\u00f3 cient\u00edficamente 67 anuncios de medicamentos distintos publicados en 10 revistas norteamericanas dirigidas al gran p\u00fablico, como Time, People o Good Housekeeping.<\/p>\n<p>El resultado de su an\u00e1lisis suena raramente familiar: \u00abNuestros resultados sugieren que la mayor\u00eda de medicamentos de receta obligatoria con promoci\u00f3n directa al consumidor est\u00e1n pensados para los s\u00edntomas m\u00e1s extendidos (por ejemplo, catarros, alopecia y sobrepeso), con los que muchos pacientes tambi\u00e9n se las habr\u00edan arreglado sin consultar al m\u00e9dico. Pero, aunque un proceso farmacol\u00f3gico pueda ser considerado suficiente para algunos, existe el peligro de que las fronteras de la medicina se ampl\u00eden desmesuradamente al transformar las experiencias habituales en diagn\u00f3sticos, de modo que un catarro de nariz se presente como una rinitis al\u00e9rgica\u00bb.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, los mensajes publicitarios estar\u00edan apoyando de un modo verdaderamente cl\u00e1sico la medicalizaci\u00f3n, advierte Lisa Schwartz. En el momento en que el consumidor se deja recetar el medicamento por el m\u00e9dico, su estado se convierte en s\u00edntoma: \u00abLa persona afectada es ahora un paciente\u00bb.<\/p>\n<p>Los ciudadanos estadounidenses ven por t\u00e9rmino medio nueve anuncios publicitarios de medicamentos al d\u00eda en la televisi\u00f3n. En el a\u00f1o 1999, la industria se gast\u00f3 1.800 millones de d\u00f3lares estadounidenses en publicidad. El antidepresivo Paxil, por ejemplo, fue promocionado en el a\u00f1o 2000 mediante 91,8 millones de marcos. A partir de entonces, las ventas crecieron en el re\u00f1ido mercado farmac\u00e9utico estadounidense alrededor del 25% y ascendieron a la supuesta p\u00edldora de la felicidad al puesto n\u00famero ocho de los medicamentos m\u00e1s vendidos.<\/p>\n<p>Con el aumento del presupuesto en publicidad, en Estados Unidos aumenta el n\u00famero de personas que acuden desconcertadas al m\u00e9dico. Seg\u00fan ha revelado una encuesta representativa realizada a 25.182 personas, un 20% de los ciudadanos estadounidenses adultos contactan con un m\u00e9dico movidos por la publicidad farmac\u00e9utica.<\/p>\n<p><strong>Los periodistas, tambi\u00e9n<\/strong><\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n se han convertido en una herramienta fundamental para la industria farmac\u00e9utica. En las redacciones, cada d\u00eda llegan invitaciones a seminarios, simposios y talleres patrocinados por la industria. Se reciben montones de noticias de prensa y folletos.<\/p>\n<p>Para asegurarse de que los periodistas acudir\u00e1n a la cita, las empresas farmac\u00e9uticas se hacen cargo de todos los gastos del viaje de ida y vuelta y de la pernoctaci\u00f3n en el hotel.<\/p>\n<p>Los cruceros veraniegos por el Aubenalster, el canal de Hamburgo, tambi\u00e9n forman parte de las citas con la prensa, al igual que las catas de vinos, las noches de fumadas de puros y las cenas de gala. En febrero de 2003, la empresa Dr. Kade\/Besins celebr\u00f3 una conferencia de prensa en Hamburgo en la que present\u00f3 un nuevo gel de testosterona. El programa posterior en el que se enmarcaba el evento entusiasm\u00f3 a los periodistas: seg\u00fan la invitaci\u00f3n, asistir\u00edan a un \u00abcurso de cocina exclusivo con degustaci\u00f3n y cata de vinos\u00bb en el prestigioso restaurante Le Canard.<\/p>\n<p>La empresa Lilly-Icos no pod\u00eda ser menos: en diciembre de 2002 present\u00f3 su nueva p\u00edldora contra la impotencia en el Centro de Congresos de Hamburgo. Despu\u00e9s invit\u00f3 a los periodistas a una \u00abcena de las mil y una noches: especialidades sirias en un ambiente oriental\u00bb.<\/p>\n<p>El acceso a los periodistas es una mercanc\u00eda que los m\u00e9dicos y las empresas farmac\u00e9uticas compran a las empresas de relaciones p\u00fablicas por un jugoso precio. \u00abNosotros se lo llevamos a la prensa\u00bb,  as\u00ed se anuncia, por poner un ejemplo, la agencia Impressum de Hamburgo, que trabaja para algunas asociaciones cientificas m\u00e9dicas. Para conseguirlo se vale de sus contactos con las redacciones y se encarga de la prensa en los congresos. En un folleto de Impressum pod\u00eda leerse lo siguiente: \u00abMediante la publicidad anticipada y los contactos personales, seg\u00fan las dimensiones del congreso, hemos alcanzado una participaci\u00f3n entre 50 y 350 periodistas. Con ello, en cada congreso hemos conseguido introducir hasta 500 informes en la prensa, la televisi\u00f3n y la radio\u00bb.<\/p>\n<p>Muchas de las historias divulgadas son aceptadas y difundidas por los periodistas de forma totalmente acr\u00edtica. Todas las terapias posibles se propagan a los cuatro vientos de forma irreflexiva como la gran sensaci\u00f3n, pero despu\u00e9s, en la mayor\u00eda de los casos, nunca m\u00e1s se oye hablar sobre el tema. La propensi\u00f3n a la exageraci\u00f3n es una enfermedad end\u00e9mica de muchos periodistas m\u00e9dicos: a menudo inflan la magnitud y el potencial de amenaza de determinadas enfermedades para lograr que sus informaciones parezcan importantes y relevantes.<\/p>\n<p>La generalizaci\u00f3n de la desinformaci\u00f3n en el periodismo m\u00e9dico pr\u00e1cticamente nunca ha sido investigada de forma sistem\u00e1tica. Por eso resulta doblemente provechoso dar un vistazo a un trabajo de la Harvard Medical School publicado en junio de 2000. Los cuatro autores del estudio examinaron art\u00edculos e informes sobre tres medicamentos que aparecieron en los principales medios de comunicaci\u00f3n estadounidenses: en The Wall Street Journal, en The New York Times, en The Washington Post y en otros 33 peri\u00f3dicos americanos m\u00e1s, as\u00ed como en las cuatro cadenas televisivas principales: ABC, CBS, CNN y NBC.<\/p>\n<p>En total, los cient\u00edficos examinaron 207 art\u00edculos. Los resultados del estudio tambi\u00e9n son relevantes para los medios de comunicaci\u00f3n alemanes, ya que, por un lado, las redacciones alemanas trabajan siguiendo un modelo similar, y, por otro, les gusta echar mano del material m\u00e9dico de los medios de comunicaci\u00f3n estadounidenses.<\/p>\n<p>El resultado del an\u00e1lisis de Harvard es decepcionante: en un 40% de todos los informes faltaban datos y cifras sobre los efectos que, seg\u00fan se afirmaba, produc\u00eda  el medicamento, de manera que ni los lectores ni los espectadores pod\u00edan formarse ning\u00fan tipo de opini\u00f3n acerca de la utilidad del remedio. Del total de 124 reportajes que suministraban datos cuantitativos, un 83% informaban s\u00f3lo sobre su utilidad relativa: una mala costumbre muy extendida, que puede despistar ligeramente al lector o al espectador.<\/p>\n<p>Un ejemplo: una pel\u00edcula de la CBS sobre la osteoporosis informaba de que un nuevo medicamento reducir\u00eda el riesgo de la fractura de cadera alrededor de un 50%. El reportero denomin\u00f3 esta cifra como \u00abcasi maravillosa\u00bb; sin embargo, se refer\u00eda al riesgo relativo. En cifras absolutas, por el contrario esta maravilla produce un efecto mucho m\u00e1s modesto: de 100 personas a las que no se les administr\u00f3 el medicamento, dos sufrieron una rotura de cadera. En el grupo de control s\u00f3lo sufri\u00f3 la fractura una persona. As\u00ed pues, el medicamento redujo la aparici\u00f3n de las fracturas entre los objetos del ensayo de un 2% a un 1%.<\/p>\n<p>Los numerosos efectos secundarios de los tres medicamentos (la aspirina; el inhibidor del colesterol Pravastatin, y el alendronato, un medicamento contra la osteoporosis) pr\u00e1cticamente ni se mencionaban en el 53% de los reportajes. Y en el 61%, si los expertos citados ten\u00edan alguna conexi\u00f3n con los fabricantes de medicamentos mencionados, no se hablaba del tema.<\/p>\n<p>Ser\u00eda preciso llevar a cabo un \u00abprograma de educaci\u00f3n\u00bb para los periodistas m\u00e9dicos, rechinan los investigadores de Harvard, para que \u00e9stos pudieran confeccionar informes ecu\u00e1nimes. Sin embargo, \u00bfacaso \u00e9stos lo desean? Detr\u00e1s de la t\u00edpica imagen caricaturesca del periodista m\u00e9dico que vive de alimentar  la hipocondr\u00eda de la poblaci\u00f3n y da la voz de alarma ante cualquier enfermedad se esconde mucha verdad. Las supuestas malas noticias de los inventores de enfermedades son en realidad buenas noticias para los medios de comunicaci\u00f3n (\u2026)<\/p>\n<p><strong>El chequeo in\u00fatil<\/strong><\/p>\n<p>Desde octubre de 1989 existe en Alemania una revisi\u00f3n m\u00e9dica general, popularmente conocida como chequeo. Todas las personas inscritas en la Seguridad Social mayores de 35 a\u00f1os tienen el derecho de hacerse un chequeo cada dos a\u00f1os a costa de la caja solidaria. Para animar a la poblaci\u00f3n a realizar el chequeo, la asociaci\u00f3n alemana de m\u00e9dicos bajo convenio del seguro m\u00e9dico llev\u00f3 a cabo a inicios de 1991 una campa\u00f1a de educaci\u00f3n sanitaria por todo el pa\u00eds. El lema de la acci\u00f3n rezaba: \u00abMejor vivir alegre y por m\u00e1s tiempo\u00bb.<\/p>\n<p>Pero hasta ahora no se ha podido demostrar de ning\u00fan modo que estas revisiones en serie realizadas a personas sanas aporten realmente alg\u00fan beneficio. Lo que s\u00ed es seguro es que estas revisiones masivas representan una fuente de ingresos muy oportuna para los m\u00e9dicos de las mutuas m\u00e9dicas. Uwe Heyll, especialista en medicina interna de Dusseldorf, opina lo siguiente: \u00abEn el caso de los chequeos, me temo que la dedicaci\u00f3n de los m\u00e9dicos a este trabajo preventivo en su mayor\u00eda obedece a consideraciones de tipo comercial\u00bb. Este aspecto queda al descubierto al leer un art\u00edculo publicado en 1991 en el apartado econ\u00f3mico del \u00c4rzte Zeitung. \u00abSi todo fuera perfecto y una consulta tuviera 1.000 pacientes beneficiarios como clientela,<br \/>\nconseguir\u00eda aproximadamente 70.000 marcos de beneficios cada dos a\u00f1os, es decir, 35.000 marcos al a\u00f1o. Alrededor de 3.000 marcos al mes. Y la cifra a\u00fan podr\u00eda aumentar si tambi\u00e9n llevara a cabo el examen de prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer. \u00a1Maravilloso!\u00bb.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s de la introducci\u00f3n del chequeo, los m\u00e9dicos de las cajas intentaron demostrar su utilidad. Presentaron una estad\u00edstica extremadamente alegre: s\u00f3lo el 43% de los examinados se hab\u00eda librado del examen sin diagn\u00f3stico; el 57%, por tanto, hab\u00eda ca\u00eddo en las redes de la medicina. Sin embargo, la cifra de pacientes potenciales, tal como ya hemos visto, pod\u00eda elevarse mediante la aceptaci\u00f3n de otras pruebas. \u00abEs de prever que de aqu\u00ed a algunos a\u00f1os, a excepci\u00f3n de aquellos a los que no se les haya realizado el chequeo, casi nadie podr\u00e1 ser considerado una persona sana\u00bb, pronostica Uwe Heyll.<\/p>\n<p>Da que pensar que las sociedades m\u00e9dicas americanas m\u00e1s importantes reclamen desde hace tiempo la abolici\u00f3n de los chequeos, pues no aportan beneficio alguno a los examinados: en estos momentos, los m\u00e9dicos estadounidenses prefieren gastar el dinero en otras medidas, m\u00e1s efectivas. Pero ya no es posible eliminar el chequeo preventivo de la faz de la tierra: los pacientes han tomado cari\u00f1o al chequeo sin utilidad m\u00e9dica y se rebelar\u00edan contra su supresi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Enfermedades inventadas, tratamientos dudosos<\/strong><\/p>\n<p>Doce preguntas para reconocer las enfermedades inventadas y los tratamientos dudosos<\/p>\n<p>&#8211;  1. \u00bfExiste un nombre para mi enfermedad?<\/p>\n<p>&#8211;  2. \u00bfExisten pautas internacionales para la descripci\u00f3n del diagnostico y el tratamiento de dicha enfermedad? \u00bfD\u00f3nde puedo consultarlas?<\/p>\n<p>&#8211;  3. \u00bfExiste una prueba que permita identificar bien mi enfermedad?<\/p>\n<p>&#8211;  4. \u00bfEn cu\u00e1ntas personas sanas esta prueba indica un resultado positivo (patol\u00f3gico)? (\u00bfCu\u00e1l es la proporci\u00f3n de resultados positivos falsos?)<\/p>\n<p>&#8211;  5. \u00bfEn cu\u00e1ntas personas en las que esta prueba indica un resultado patol\u00f3gico (positivo), al realizar una repetici\u00f3n de la prueba se da un resultado normal?<\/p>\n<p>&#8211;  6. \u00bfEn cu\u00e1ntas de las personas afectadas por la enfermedad esta prueba indica un resultado negativo (normal)? (\u00bfCu\u00e1l es la proporci\u00f3n de resultados negativos falsos?)<\/p>\n<p>&#8211;  7. \u00bfQu\u00e9 repercusiones (complicaciones) tendr\u00e1 esta enfermedad en 1, 2, 10 a\u00f1os para m\u00ed? (\u00bfEn cu\u00e1ntas de entre 100 personas que est\u00e1n como yo se dan estas repercusiones en 1, 2, 10 a\u00f1os?)<\/p>\n<p>&#8211;  8. \u00bfEn cu\u00e1ntas de entre 100 personas que no tienen esta enfermedad aparecen estas repercusiones en 1, 2, 10 a\u00f1os?<\/p>\n<p>&#8211;  9. \u00bfExiste un tratamiento eficaz para esta enfermedad?<\/p>\n<p>-10. \u00bfEn cu\u00e1ntas de entre 100 personas que est\u00e1n como yo aparecen estas complicaciones de la enfermedad despu\u00e9s de 1, 2, 10 a\u00f1os al realizarse este tratamiento?<\/p>\n<p>-11. \u00bfEn cu\u00e1ntas de entre 100 personas que est\u00e1n como yo aparecen estas complicaciones tras 1, 2, 10 a\u00f1os sin realizar este tratamiento?<\/p>\n<p>-12. \u00bfEn cu\u00e1ntas de entre 100 personas que est\u00e1n como yo aparecen complicaciones con este tratamiento que, de no hacerse, no hubieran aparecido?<\/p>\n<p>Fuente: Peter Sawicki, catedr\u00e1tico doctor en medicina del DIeM, Instituto de Medicina Basada en la Evidencia, de Colonia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.elpais.es\">www.elpais.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLos inventores de enfermedades. C\u00f3mo nos convierten en pacientes\u00bb, J\u00f6rg Blech, (Ediciones Destino, Barcelona, 2005), muestra el negocio de laboratorios y m\u00e9dicos que exageran riesgos sanitarios.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=59"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/59\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=59"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=59"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=59"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}