{"id":434,"date":"2009-06-24T13:26:20","date_gmt":"2009-06-24T13:26:20","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2009\/06\/24\/la-fao-alerta-sobre-la-compra-masiva-de-tierras-24-06-09\/"},"modified":"2009-06-24T13:26:20","modified_gmt":"2009-06-24T13:26:20","slug":"la-fao-alerta-sobre-la-compra-masiva-de-tierras-24-06-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/la-fao-alerta-sobre-la-compra-masiva-de-tierras-24-06-09\/","title":{"rendered":"La FAO alerta sobre la compra masiva de tierras [24\/06\/09]"},"content":{"rendered":"<p><strong>Daewoo en Madagascar<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, las poblaciones afectadas no siempre permanecen expectantes. Adem\u00e1s de la larga lucha del <em>pueblo mapuche<\/em> contra \u00abBenetton\u00bb en Chile y Argentina, el caso de Madagascar es paradigm\u00e1tico. El 10 de abril de 2009, la multinacional surcoreana \u00abDaewoo Logistic\u00bb anunciaba la cancelaci\u00f3n del proyecto de inversi\u00f3n agr\u00edcola en Madagascar, negociado en noviembre 2008 con el Gobierno de Marc Ravalomanana. El acuerdo preve\u00eda la concesi\u00f3n durante 99 a\u00f1os de 1,3 millones de hect\u00e1reas para la producci\u00f3n de ma\u00edz y aceite de palma. A cambio de inversiones en infraestructuras y mano de obra, el Gobierno de Madagascar se dispon\u00eda a ceder la mitad de las tierras f\u00e9rtiles de la isla.<\/p>\n<p><strong>Expulsiones. Las compras vienen unidas a las expropiaciones<\/strong><\/p>\n<p>La oposici\u00f3n popular y campesina no se hizo esperar. A trav\u00e9s de una fuerte resistencia en defensa de los derechos de los ciudadanos y campesinos malgaches sobre sus tierras, la poblaci\u00f3n se organiz\u00f3 en grupos como la <em>Plataforma Nacional de las Organizaciones de la Sociedad Civil de Madagascar<\/em>, el <em>Colectivo por la Defensa de las Tierras Malgaches<\/em> y <em>Solidarit\u00e9 sur le Intervenants Foncier<\/em> (SIF), que pertenece al movimiento internacional Land Coalition. Poco despu\u00e9s, en marzo de 2009, el presidente que sostuvo el acuerdo con Daewoo, Marc Ravalomanana, abandon\u00f3 el poder tras un golpe de Estado y masivas manifestaciones, en las que 100 personas resultaron muertas. El nuevo presidente, Andry Rajoelina, ex alcalde de la capital, hizo de la cancelaci\u00f3n del acuerdo con Daewoo uno de sus principales esl\u00f3ganes pol\u00edticos. Actualmente, seg\u00fan los representantes de la plataforma SIF, el Gobierno de Andry Rajoelina no renuncia a continuar con planes semejantes, sino m\u00e1s bien revisar su ubicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El negocio de la tierra<\/strong><\/p>\n<p>Daewoo es s\u00f3lo una de las \u00faltimas empresas extranjeras implicadas en este proceso de acaparamiento de tierras a nivel mundial, y Madagascar uno de los varios Estados del Sur amenazado por esta tendencia. Lejos de los tiempos de la metr\u00f3poli, los Estados descolonizados viven ahora otro tipo de control sobre sus recursos, seg\u00fan denuncian innumerables organizaciones. La actuaci\u00f3n de organismos como el \u00abBanco Mundial\u00bb y el \u00abFMI\u00bb durante las \u00faltimas d\u00e9cadas, forzando a pa\u00edses de la periferia a abrirse a los mercados mundiales, atrajo a numerosas multinacionales que ahora se benefician del negocio de la tierra y la demanda de agrocombustibles. El Banco Mundial, entre otras instituciones, defienden este modelo alegando que de esta forma se transmite dinero y tecnolog\u00eda a los pa\u00edses de Tercer Mundo. Junto a las empresas trasnacionales, los principales responsables del acaparamiento global de tierra son Estados que dependen de las importaciones de alimentos. Su crecimiento econ\u00f3mico y demogr\u00e1fico junto a la escasez de recursos h\u00eddricos y agr\u00edcolas, han empujado a estos gobiernos a asegurarse reservas de alimentos a trav\u00e9s de la compra de tierras a bajo precio en pa\u00edses extranjeros. Uno de los Estados m\u00e1s activos en la compra de tierras, seg\u00fan un informe publicado por la ONG <em>Grain<\/em>, es Arabia Saud\u00ed: ha comprado superficies en \u00c1frica, principalmente en Etiop\u00eda y Sud\u00e1n, mientras que el holding saud\u00ed Bin Laden Group ha firmado en 2008 un acuerdo en nombre del Consorcio de Alimentos de Medio Oriente para invertir 4.300 millones de d\u00f3lares en Indonesia, con la adquisici\u00f3n de 500.000 hect\u00e1reas (algo as\u00ed como la Comunidad de Madrid) para la producci\u00f3n de arroz. China tambi\u00e9n est\u00e1 invirtiendo masivamente en la compra de tierras: sus inversiones abarcan dos millones de hect\u00e1reas (el equivalente a la Comunidad Valenciana) de cultivos entre el este de \u00c1frica, Filipinas y Asia Central. Otros pa\u00edses que se han lanzado a la compra de tierras f\u00e9rtiles son Egipto, Bahrein, diversos Estados del Golfo P\u00e9rsico, India o Jap\u00f3n, pa\u00edses generalmente con abundantes petrod\u00f3lares y escasas zonas cultivables en relaci\u00f3n a su poblaci\u00f3n. En total, m\u00e1s de ocho millones de hect\u00e1reas han sido compradas recientemente. Corea del Sur figura en primer lugar, con 2,3 millones de hect\u00e1reas.<\/p>\n<p><strong>Cultivos para energ\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>La producci\u00f3n de agrocombustibles es una de las causas que han llevado a esta progresiva privatizaci\u00f3n. La complicidad de los gobiernos locales, otra. En declaraciones a <em>Diagonal<\/em>, Sue Branford, editora de la publicaci\u00f3n <em>Seedling<\/em> de la ONG Grain, habla sobre el papel de los Gobiernos locales frente a la venta de tierras a gobiernos y empresas multinacionales: \u201c<em>Muchos Estados en el Tercer Mundo est\u00e1n siendo afectados por la crisis mundial, a pesar de que no hicieron nada para crearla. No pueden obtener cr\u00e9dito comercial y est\u00e1n siendo perjudicados por la ca\u00edda de los precios. En tales circunstancias, una oferta de otro pa\u00eds para alquilar o comprar tierras es muy tentadora. Para nosotros puede parecer chocante que un pa\u00eds como Camboya, que tiene un grave problema interno de hambre, pueda consentir la venta de tierras para producir alimentos para otros pa\u00edses. En realidad, los pa\u00edses pobres se ven obligados a buscar soluciones a corto plazo, que no les traer\u00e1n beneficios a largo plazo. Como resultado, muchos de estos gobiernos est\u00e1n facilitando la entrada de pa\u00edses extranjeros y multinacionales y ayud\u00e1ndoles a eludir los l\u00edmites legales sobre la cantidad de tierra que un extranjero puede poseer<\/em>\u201d. Parece claro qui\u00e9n pierde en este negocio. Privados de las tierras, base de su supervivencia, decenas de miles de campesinos se ven obligados a dejar anualmente sus lugares de origen, cuando no son desplazados por la fuerza, para buscar en otros sitios, en las ciudades o como inmigrantes en los pa\u00edses enriquecidos, una alternativa al hambre.<\/p>\n<p>Los gobiernos venden o arriendan la tierra normalmente con la justificaci\u00f3n de que nadie la habita, cuando en la mayor\u00eda de las ocasiones est\u00e1 habitada o utilizada durante una parte del a\u00f1o por familias campesinas. \u201c<em>Estas familias<\/em>\u201d, contin\u00faa Sue Brandford, de Grain, \u201c<em>a menudo se ven obligadas a unirse al \u00e9xodo rural. Cuando pierden sus tierras, tambi\u00e9n pierden su conocimiento de la biodiversidad y las plantas locales. Otra consecuencia, por supuesto, es que, en el largo plazo, estos acuerdos pueden agravar el problema del hambre en la econom\u00eda local, ya que significa menos tierra disponible para las necesidades alimentarias<\/em>\u201d. Como si fuera poco, las tierras compradas se dedican a los monocultivos, un tipo de agricultura industrial, que depende en gran medida de fertilizantes qu\u00edmicos, plaguicidas, y maquinaria agr\u00edcola, con un fuerte impacto en los ecosistemas y los modos de vida y de subsistencia tradicionales, seg\u00fan denuncian las organizaciones de defensa de la soberan\u00eda alimentaria.<\/p>\n<p><strong>Afectados<\/strong><\/p>\n<p>Los principales pa\u00edses afectados por este fen\u00f3meno han sido hasta ahora Sud\u00e1n, Pakist\u00e1n, Kazajst\u00e1n, Camboya, Birmania, Uganda, Filipinas, Indonesia, Laos, Turqu\u00eda, Ucrania, Tailandia, Mozambique, Tanzania, Uganda, Zimbabue, Ruanda, Zambia, Madagascar, Nigeria, Camer\u00fan, Brasil, Per\u00fa, Bolivia, Ecuador, Colombia y Argentina, todos con graves problemas de desnutrici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El 10% de Argentina<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan la <em>Federaci\u00f3n Agraria Argentina<\/em>, el 10% del territorio argentino est\u00e1 en manos de extranjeros. El terrateniente m\u00e1s grande del pa\u00eds es \u00abBenetton\u00bb, con unas 900.000 hect\u00e1reas. En algunas provincias, la hect\u00e1rea puede llegar a costar ocho d\u00f3lares. Personajes como \u00abTed Turner\u00bb, \u00abRichard Gere\u00bb y \u00abMatt Damon\u00bb, empresas chilenas, europeas, norteamericanas y pa\u00edses como Malasia han aprovechado el bajo precio del suelo para comprar amplias extensiones de terreno a lo largo de todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>China a por tierras<\/strong><\/p>\n<p>En la primera mitad de 2008, el Ministerio de Agricultura de China redact\u00f3 una medida oficial central para alentar a las empresas nacionales a adquirir (alquilando o comprando) tierra en el extranjero con fines agr\u00edcolas, especialmente para asegurarle a China el suministro de soja a largo plazo. Se supon\u00eda que cinco empresas estatales ser\u00edan escogidas para llevar a cabo el plan. A mediados de a\u00f1o se supo que la medida qued\u00f3 moment\u00e1neamente en suspenso, seg\u00fan un informe de la ONG Grain.<\/p>\n<p><strong>Mucho petr\u00f3leo<\/strong><\/p>\n<p>En marzo de 2008, los ministerios de comercio, econom\u00eda y finanzas del Consejo de Cooperaci\u00f3n del Golfo emitieron una recomendaci\u00f3n conjunta de que los miembros de dicho Consejo consideran establecer una empresa conjunta o un fondo com\u00fan para producir alimentos en el exterior, en el sudeste asi\u00e1tico, Brasil y otros pa\u00edses \u00e1rabes, para abastecer el mercado del Consejo. Tambi\u00e9n propusieron crear un equipo de trabajo para monitorear los proyectos, establecer una estrategia com\u00fan, seg\u00fan Grain.<\/p>\n<p><strong>Jap\u00f3n en Brasil<\/strong><\/p>\n<p>En noviembre de 2007, el conglomerado japon\u00e9s \u00abMitsui\u00bb compr\u00f3 100.000 hect\u00e1reas de tierras agr\u00edcolas en Brasil \u2014el equivalente al 2% de la superficie cultivada de Jap\u00f3n\u2014 para la producci\u00f3n de soja. Las tierras est\u00e1n en Bah\u00eda, Minas Gerais y Maranh\u00e3o. Mitsui compr\u00f3 la tierra a trav\u00e9s del 25% de su participaci\u00f3n en \u00abMultigrain SA\u00bb, el comerciante de granos brasile\u00f1o que formalmente cerr\u00f3 el trato. Los otros due\u00f1os de Multigrain SA son \u00abCHS Inc\u00bb, una empresa estadounidense de energ\u00eda y alimentos, y \u00abPMG Trading of Brasil\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La lucha de los campesinos sin tierra en Madagascar<\/strong><\/p>\n<p>En Madagascar, las reivindicaciones contra los intereses de las multinacionales y por los derechos de los campesinos han sido recogidas por diferentes plataformas. Entre ellas destaca <em>Solidarit\u00e9 Des Intervenants Sur Le Foncier<\/em> (<em>SIF<\/em>), una organizaci\u00f3n que agrupa a 24 grupos de productores y representa alrededor de 265.000 campesinos y peque\u00f1os productores agr\u00edcolas distribuidos en todo el pa\u00eds. En una entrevista con el presidente de la plataforma, Mamy Rajohanesa, y su secretaria ejecutiva, Laurence Bakolinirina, sobre el \u201cAffaire Daewoo\u201d, no s\u00f3lo denuncian la falta de transparencia con la cual se realiz\u00f3 la negociaci\u00f3n entre Daewoo con el gobierno anterior, sino que tambi\u00e9n el actual presidente, Andry Rajoelina, no niega la posibilidad de otras inversiones semejantes. \u201c<em>En Madagascar hay una organizaci\u00f3n, llamada \u00abEDBM\u00bb, que se encarga especialmente de las relaciones entre el Estado y las multinacionales, a trav\u00e9s de la cual el Gobierno puede seguir los detalles de las explotaciones, el volumen de inversi\u00f3n, la ocupaci\u00f3n de tierras y los empleos creados. La multinacional \u00abR\u00edo Tinto\u00bb, por ejemplo, tiene una filial subsidiaria en Madagascar, la \u00abQQM\u00bb, y ha podido desarrollar sin obst\u00e1culos la explotaci\u00f3n minera, expropiando las tierras necesarias<\/em>\u201d. En Madagascar, la mayor\u00eda de los campesinos no pueden cumplir los requisitos para legalizar la posesi\u00f3n de sus tierras. El riesgo de perder sus escasas posesiones es continuo. \u201c<em>Las expropiaciones hasta ahora no han significado para las poblaciones ning\u00fan beneficio en puestos de trabajo, sino solo algunas infraestructuras<\/em>\u201d. \u201c<em>El desconocimiento de los textos que regulan los derechos rurales perjudican a los campesinos, incluido el derecho de la tierra. El 48% no conoce el procedimiento para adquirir el t\u00edtulo o certificado de propiedad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/spip.php?article7901\">Enlace<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00c1frica: cultivos para agrocombustibles. Nigeria, un pa\u00eds bajo el control de las trasnacionales. Con la complicidad del Gobierno nigeriano y bajo la mesa, empresas multinacionales se adue\u00f1an de grandes superficies de tierra destinadas a los biocombustibles<\/strong><\/p>\n<p>Otro caso destacado en el fen\u00f3meno de la compra y expropiaci\u00f3n de tierras en \u00c1frica es el de Nigeria, el pa\u00eds m\u00e1s poblado del continente y el octavo exportador de petr\u00f3leo al mundo. \u201c<em>Nigeria est\u00e1 bajo el control econ\u00f3mico de las empresas multinacionales, principalmente alemanas, inglesas, chinas y estadounidenses, que explotan desde decenios los recursos petroleros y agr\u00edcolas<\/em>\u201d, relata a este peri\u00f3dico Mariann Bassey, coordinadora del Programa de Soberan\u00eda Alimentaria de <em>Environmental Rights Action<\/em> y <em>Amigos de la Tierra-Nigeria<\/em>. La petrolera \u00abShell\u00bb es la principal multinacional presente en el pa\u00eds y ahora est\u00e1 implicada en un juicio por las explosiones y la quema de gas a cielo abierto en los pozos de extracci\u00f3n, con enormes impactos en el ecosistema fluvial y agr\u00edcola del Delta del N\u00edger y que perjudica gravemente la salud de las comunidades, afectadas por enfermedades respiratorias y tumorales. Sin embargo, el nuevo negocio de diversas multinacionales son los agrocombustibles, \u201c<em>aunque la mayor\u00eda de las empresas extranjeras se esconden bajo el manto protector de empresas locales aliadas, para llevar a cabo sus negocios<\/em>\u201d, precisa Mariann Basseyl.<\/p>\n<p><strong>Negocios con alimentos<\/strong><\/p>\n<p>El Departamento para la Energ\u00eda Renovable nigeriano (RED, por sus siglas en ingl\u00e9s), es una secci\u00f3n creada por la empresa petrolera estatal (NNPC), encargada de desarrollar la industria de agrocombustibles en el pa\u00eds, procurando inversiones conjuntas con empresas extranjeras. \u00abCasplex Company\u00bb y sus socios chinos han comprado 15.000 hectareas de tierra para la cultivo de yuca para etanol, mientras que la alemana \u00abHagen &#038; Co Engineering Gbr\u00bb, ha adquirido amplias zonas f\u00e9rtiles en diferentes comunidades del delta del N\u00edger para el cultivo de agrocombustibles y transg\u00e9nicos. Adem\u00e1s, \u00abFood for All International\u00bb (FFAI) and \u00abCentre for Jatropha\u00bb han firmado un acuerdo con el Gobierno para la producci\u00f3n de agrocombustibles destinados a la producci\u00f3n de electricidad en el pa\u00eds, adquiriendo terrenos cultivables en muchas comunidades en el Delta del N\u00edger, donde ya han empezado el cultivo de la planta de jatropha. Por otro lado, la empresa \u2018nigeriana\u2019 \u00abGlobal Biofuels Limited\u00bb est\u00e1 construyendo, con apoyo de la petrolera estatal, la primera refiner\u00eda de agrocombustibles en Nigeria. Adem\u00e1s ha invertido 750 millones de d\u00f3lares para producir etanol en el pa\u00eds. \u201c<em>Todas estas empresas se est\u00e1n adue\u00f1ando de enormes territorios para producir alimentos o agrocombustibles. Est\u00e1n cambiando el uso de la tierra de la producci\u00f3n de alimentos a la producci\u00f3n de carburantes<\/em>\u201d, se\u00f1ala Mariann Bassey. \u201c<em>La mayor\u00eda de los pol\u00edticos est\u00e1n a favor de las multinacionales. La pol\u00edtica nigeriana de biocarburantes por ejemplo, producida por la NNCP, es modelada a partir de los planes y acuerdos con el sector petrolero donde todo se hace para favorecer a los actores extranjeros. Est\u00e1n exentos de pagar los impuestos de importaci\u00f3n y otras tasas relacionadas con los biocarburantes dentro y fuera de Nigeria. Adem\u00e1s, los gobiernos no est\u00e1n dialogando con los sectores clave de la sociedad mientras que desarrollan sus estrategias nacionales sobre agrocombustibles<\/em>\u201d, a\u00f1ade.<\/p>\n<p><strong>Desplazados<\/strong><\/p>\n<p>El desplazamiento de poblaciones enteras desde sus hogares ancestrales es el principal efecto de las expropiaciones. \u201c<em>Las comunidades no terminan de creerse la promesa del Gobierno o de las empresas de que ser\u00e1n reubicadas. Promesas similares se han hecho en el pasado, pero nunca han sido cumplidas. El Gobierno siempre puede recurrir al reasentamiento obligado de una comunidad entera por una ley de tierras nigeriana, que confiere la custodia de todas las tierras a los gobiernos estatales<\/em>\u201d, sostiene Bassey. La \u00faltima vez que el Gobierno desplaz\u00f3 una comunidad en la parte norte de Nigeria desde su localidad originaria para desarrollar un \u201cproyecto nacional\u201d, recuerda Bassey, las poblaciones denunciaron que la indemnizaci\u00f3n pagada no fue suficiente ni para construir casas de barro en su nueva situaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las personas no ten\u00edan tierras de cultivo y se vio obligada a emigrar en masa a otros lugares, como las ciudades, en b\u00fasqueda de medios de subsistencia. \u201c<em>En Nigeria hemos encontrado que en muchas comunidades visitadas las personas no tienen idea del actual proceso de acaparamiento de tierra de estas multinacionales. No conocen los acuerdos entre el gobierno nacional y las empresas extranjeras, ni saben para qu\u00e9 ser\u00e1 utilizada la tierra expropiada. Lo que estamos haciendo es crear conciencia de la realidad, construir las capacidades de las comunidades de resistir a este asalto especulativo sobre la tierra por parte de las empresas occidentales<\/em>\u201d, relata Mariann Bassey.<\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/www.diagonalperiodico.net\/spip.php?article8255\">Enlace<\/a><\/p>\n<p>(24 de junio de 2009)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Empresas multinacionales y pa\u00edses con abundante capital y escasez de tierras cultivables se lanzan a la compra compulsiva de terrenos f\u00e9rtiles en las zonas m\u00e1s pobres del planeta. \u201c<em>El incremento de las compras masivas de terrenos en \u00c1frica y otros continentes aumenta el riesgo de que los pobres se vean despose\u00eddos o se les impida el acceso a la tierra y el agua<\/em>\u201d. \u00c9sta es una de las conclusiones de uno de los primeros estudios sobre la compra de enormes superficies de tierras en pa\u00edses de \u00c1frica, Am\u00e9rica Latina y el sudeste asi\u00e1tico por parte de grandes empresas y Estados importadores de alimentos. El informe, encargado por la <em>Organizaci\u00f3n de la ONU para la Agricultura y la Alimentaci\u00f3n<\/em> (<em>FAO<\/em>) y publicado a finales de mayo, revela que este negocio ha crecido de forma exponencial en los \u00faltimos cinco a\u00f1os por parte de multinacionales, empresas locales \u2013muchas filiales de empresas extranjeras\u2013 y de Estados con superavit de capital y d\u00e9ficit de tierra cultivable. Las compras de tierras casi siempre est\u00e1n acompa\u00f1adas de expropiaciones. Seg\u00fan advierte este estudio, las legislaciones locales no protegen el derecho de acceso a la tierra de la poblaci\u00f3n, dejando que los acuerdos entre empresas y gobiernos se hagan sin transparencia y sin el consentimiento previo de las comunidades rurales implicadas.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/434"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=434"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/434\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=434"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=434"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=434"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}