{"id":427,"date":"2009-06-22T03:22:18","date_gmt":"2009-06-22T03:22:18","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2009\/06\/22\/sobre-la-necesidad-de-trascender-los-limites-del-humanismo-los-derechos-de-los-animales-y-el-progreso-moral-la-lucha-por-la-evolucion-humana-22-06-09\/"},"modified":"2009-06-22T03:22:18","modified_gmt":"2009-06-22T03:22:18","slug":"sobre-la-necesidad-de-trascender-los-limites-del-humanismo-los-derechos-de-los-animales-y-el-progreso-moral-la-lucha-por-la-evolucion-humana-22-06-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/sobre-la-necesidad-de-trascender-los-limites-del-humanismo-los-derechos-de-los-animales-y-el-progreso-moral-la-lucha-por-la-evolucion-humana-22-06-09\/","title":{"rendered":"Sobre la necesidad de trascender los l\u00edmites del humanismo. Los derechos de los animales y el progreso moral: la lucha por la evoluci\u00f3n humana [22\/06\/09]"},"content":{"rendered":"<p>Vivimos en tiempos tenebrosos e inquietantes; somos testigos de guerras, genocidio, terrorismo, capitalismo global depredador, militarismo desenfrenado, vigilancia y represi\u00f3n gubernamentales sin precedentes, una falaz \u00abguerra contra el terror\u00bb que provoca ataques contra los disidentes, as\u00ed como una crisis ecol\u00f3gica que se manifiesta a trav\u00e9s de la extinci\u00f3n de las especies, la destrucci\u00f3n de las selvas tropicales, y el calentamiento global. Los cient\u00edficos advierten que nos encontramos en un punto de inflexi\u00f3n, al borde de un colapso ecol\u00f3gico global, y a muchos les horroriza la velocidad a la que se est\u00e1n produciendo cambios catastr\u00f3ficos como el deshielo de los casquetes polares o la transformaci\u00f3n del bosque en sabana.<\/p>\n<p>Es un momento dif\u00edcil para plantear el concepto de progreso. De hecho, \u00bfqui\u00e9n piensa que el ma\u00f1ana ser\u00e1 mejor que el presente? \u00bfQue nuestros hijos heredar\u00e1n un futuro m\u00e1s prometedor? \u00bfQue los trabajos, los sueldos y los planes de jubilaci\u00f3n brindar\u00e1n seguridad, y las casas y la educaci\u00f3n seguir\u00e1n siendo asequibles? \u00bfAcaso el sue\u00f1o de la Ilustraci\u00f3n (la difusi\u00f3n de la raz\u00f3n, la ciencia, la tecnolog\u00eda y los mercados traer\u00eda autonom\u00eda, paz y prosperidad para todos) no muri\u00f3 en la mesa de matadero del siglo XX, en ese macabro ayer marcado por las cicatrices de las guerras mundiales, el fascismo, el totalitarismo, la derrota de la clase trabajadora, los medios de comunicaci\u00f3n de masas y el control de las mentes, Nagasaki y Hiroshima (los mayores actos terroristas de la historia), y la proliferaci\u00f3n nuclear? Y ahora, ahora ya, apenas cruzado el umbral, el siglo XXI no repudia, sino que contin\u00faa e intensifica la demencia de las masas, perpetuada por peligrosos demagogos y por el Moloch del neoliberalismo y el capitalismo global.<\/p>\n<p>Parodiando una frase c\u00e9lebre, cuando oigo la palabra \u00abprogreso\u00bb, saco la pistola. Y es que en el peor de los casos, el \u00abprogreso\u00bb es una coartada para la codicia, la explotaci\u00f3n, el genocidio, y el aplastamiento de los pueblos, los animales, la biodiversidad y la ecolog\u00eda por parte de las ruedas tit\u00e1nicas de la m\u00e1quina militar y empresarial. En el mejor de los casos, el \u00abprogreso\u00bb es una burla cruel en unos tiempos en los que amenaza una regresi\u00f3n que lleva a millones de personas a aferrarse a la mera supervivencia.<\/p>\n<p>Los intereses particulares que se ocultan tras los valores universales, los horrores y los pogromos que se perpetuaron en nombre del progreso social, pueden llevar a los te\u00f3ricos a desenmara\u00f1ar, deconstruir, desmantelar y destruir la noci\u00f3n de \u00abprogreso\u00bb como una de las muchas ficciones universales, de las muchas mentiras del sistema (como el \u00ablibre mercado\u00bb y la \u00abdemocracia liberal\u00bb) que florece alimentada por el poder y se devora a s\u00ed misma en los niveles insostenibles de crecimiento de la producci\u00f3n, la poblaci\u00f3n y el consumo.<\/p>\n<p>Pero ser\u00eda un error; como voy a demostrar, el concepto de \u00abprogreso\u00bb tiene un potencial subversivo y un valor cr\u00edtico; se puede y se debe redise\u00f1arlo y redefinirlo, para que podamos de verdad forjar un mundo mejor que \u00e9ste. Pero este nuevo concepto de progreso, insisto, debe dar un salto cu\u00e1ntico y dejar atr\u00e1s las trilladas visiones humanistas de paz, seguridad y democracia.<\/p>\n<p><strong>Una breve genealog\u00eda del \u00abprogreso\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>La noci\u00f3n de progreso (la idea de que la historia avanza en una direcci\u00f3n definida y deseable que proporciona una continua mejora para la vida humana) se ha llegado a afianzar de tal modo en las ideolog\u00edas modernas que es f\u00e1cil olvidar que se trata de un invento relativamente moderno de la cultura occidental. La creencia en el progreso es casi una religi\u00f3n, pues la gente se sigue aferrando a ella a pesar de las horribles tragedias a nivel institucional y los crecientes apuros que se sufren en la vida cotidiana.<\/p>\n<p>El \u00abprogreso\u00bb supuso una ruptura con el pensamiento premoderno, no occidental. Rompi\u00f3 con el modelo pesimista, c\u00edclico, de la Antig\u00fcedad, en el que el tiempo se ve\u00eda como repetitivo en vez de innovador, como un eterno retorno en vez de un suceso \u00fanico. De acuerdo con la visi\u00f3n de la Antig\u00fcedad, la historia se desarrollaba a trav\u00e9s del ascenso y la ca\u00edda de las civilizaciones, unos ciclos de caos y orden que se repet\u00edan infinitamente, ciclos de nacimiento y destrucci\u00f3n repiti\u00e9ndose eternamente, impulsados por una din\u00e1mica mon\u00f3tona carente de finalidad, objetivo, significado o direcci\u00f3n. Como queda patente en la metaf\u00edsica de Plat\u00f3n, muchos antiguos pensadores equipararon el paso del tiempo con la corrupci\u00f3n y la decadencia, denigrando el mundo emp\u00edrico, que consideraron como mera apariencia y falsedad, mientras buscaban la verdad en las esencias intemporales. La visi\u00f3n del mundo grecorromana era fatalista, determinista y c\u00edclica en vez de optimista, abierta y lineal. Desde Homero a los estoicos romanos, los antiguos se aferraron a la creencia en las Moiras, unas leyes inflexibles del Universo a las que deben someterse los humanos. La antigua cosmolog\u00eda no permit\u00eda, ni por supuesto inspiraba, a la gente a concebir una mejora gradual de los asuntos humanos, ni a aspirar a un futuro mejor que el presente y el pasado.<\/p>\n<p>Las ra\u00edces del progresivismo occidental se hallan en la tradici\u00f3n judeocristiana. La enigm\u00e1tica y portentosa creencia en que la historia ten\u00eda un significado, que estaba impregnada de un prop\u00f3sito, y que avanzaba de forma continua desde el pecado de la carne hasta la salvaci\u00f3n del esp\u00edritu (para los reba\u00f1os fieles) supuso una clara ruptura con la visi\u00f3n pesimista de la historia en cuanto bucle repetitivo. Y sin embargo, la emergencia de la historia progresivista no s\u00f3lo necesitaba una narrativa lineal de un cambio que aportaba mejoras, sino tambi\u00e9n avances concretos en las ciencias, las artes, la medicina y la tecnolog\u00eda, que dieron lugar a claros avances en la vida social e inspiraron el optimismo y la esperanza de un crecimiento sin l\u00edmites. La visi\u00f3n progresivista de la historia requiere una visi\u00f3n positiva del cambio, un rechazo de un Universo inalterable hostil al ser humano, una renuncia a una naturaleza humana fija, una afirmaci\u00f3n del ingenio humano, y una creencia optimista de que los humanos pueden, a lo largo del tiempo, mejorar sus sociedades y mejorarse a s\u00ed mismos gradualmente.<\/p>\n<p>Del siglo XVI al XIX (a trav\u00e9s del Renacimiento, la ciencia moderna, la Ilustraci\u00f3n, las revoluciones francesa y americana, el capitalismo y la revoluci\u00f3n industrial) tomaron forma estas condiciones. Comenzando en el siglo XVIII, los te\u00f3ricos inspirados por la Ilustraci\u00f3n definieron el progreso como unos avances en la educaci\u00f3n, la raz\u00f3n, la cr\u00edtica, la libertad, el individualismo y la felicidad. Pensaban que el progreso emerger\u00eda a trav\u00e9s de los logros imparables de la ciencia y una actividad cada vez m\u00e1s ilustrada por parte de los gobiernos. Si bien hab\u00eda esc\u00e9pticos, se gener\u00f3 un consenso cada vez mayor en el sentido de que se pod\u00edan discernir las leyes de la historia, de que los sucesos modernos estaban logrando un progreso que garantizaba su difusi\u00f3n por todo el globo, y que la naturaleza y la sociedad humanas eran perfectibles y de hecho se perfeccionar\u00edan. Embriagados por la promesa de la raz\u00f3n, la ciencia y la tecnolog\u00eda, predicando un nuevo evangelio del Progreso, los pensadores de la Ilustraci\u00f3n cre\u00edan que las leyes de la historia conduc\u00edan inevitablemente hacia una sociedad global gobernada por la raz\u00f3n, donde toda la humanidad ser\u00eda feliz y libre.<\/p>\n<p>Los modernos conceptos del progreso tomaron nota, con raz\u00f3n, de los avances de la ciencia, tecnolog\u00eda, medicina y libertad, pero pasaron por alto los horrores que comenzaban a aflorar: colonialismo, esclavitud, genocidio, y la transformaci\u00f3n de inmensas poblaciones en ej\u00e9rcitos masivos de esclavos a sueldo. Las ideolog\u00edas modernas y las luchas pol\u00edticas derrocaron los dogmas religiosos, la superstici\u00f3n y las jerarqu\u00edas tir\u00e1nicas de la monarqu\u00eda y la Iglesia. Pero al mismo tiempo, la modernidad simplemente sustituy\u00f3 un sistema dogm\u00e1tico, el cristianismo, por otro: la ciencia y la tecnolog\u00eda. El te\u00edsmo no muri\u00f3 sino que se transform\u00f3 en el humanismo, de modo que la humanidad se torn\u00f3 divinidad y se apoder\u00f3 de los titulos de propiedad de la tierra de Dios. Por supuesto, al igual que el capitalismo no aboli\u00f3 la jerarqu\u00eda social, la ciencia moderna no acab\u00f3 con el antropocentrismo, y de hecho apoy\u00f3 el proyecto de dominar la naturaleza mediante la aceleraci\u00f3n del conocimiento y la destreza tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Desde el siglo XVII, el progreso se mide en t\u00e9rminos estrictamente cuantitativos, como los que hacen referencia al grado de supuesto \u00abcontrol\u00bb sobre la naturaleza (la ciencia y la tecnolog\u00eda) o el aumento de los m\u00e1rgenes de beneficio, los cupos e producci\u00f3n y el Producto Nacional Bruto (capitalismo). Un problema obvio a la hora de definir y medir el progreso en t\u00e9rminos estrictamente materiales es la hip\u00f3tesis de una conexi\u00f3n directa entre riqueza y bienestar, entre la calidad de los bienes y la calidad de vida. De hecho, un indicador cuantitativo de que no estamos avanzando en un \u00e1mbito crucial como la salud y la felicidad es el hecho de que las dolencias psicol\u00f3gicas, sociales y f\u00edsicas aumentan conforme aumenta la tasa de modernizaci\u00f3n. Es un hecho consabido que cuanto m\u00e1s \u00abavanzada\u00bb es una sociedad, mayores son las tasas de alcoholismo, abuso de drogas, suicidio, enfermedades mentales, insatisfacci\u00f3n laboral, delitos, asesinatos, divorcios y destrucci\u00f3n del medio ambiente.<\/p>\n<p>Es evidente que necesitamos mecanismos nuevos y multidimensionales para evalaur el progreso que midan la calidad de vida (por ejemplo un tiempo de trabajo y de ocio que tenga sentido) y no unas variables fetiche de crecimiento cuantitativo. Pero los nuevos paradigmas propuestos por pensadores visionarios (como el \u00ab\u00edndice de libertad humana\u00bb de Edward Burch) tienen un fallo fatal. Los nuevos modelos deben ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que la mayor\u00eda se atreve a imaginar, de forma que trasciendan los profundos l\u00edmites del humanismo, por m\u00e1s democr\u00e1tica o universal que sea su concepci\u00f3n, para llevar los derechos de los animales y la \u00e9tica ecol\u00f3gica a la vanguardia de una visi\u00f3n del mundo posmoderna que se podr\u00eda calificar de \u00abrevolucionaria\u00bb, o que se podr\u00eda considerar que nos devuelve a la antigua sabidur\u00eda de la Tierra.<\/p>\n<p><strong>La tarea de la reconstrucci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Calificar de \u00abprogreso\u00bb a los procesos de modernizaci\u00f3n y el actual estado del mundo es, ni m\u00e1s ni menos, una locura. La visi\u00f3n del mundo de la cultura occidental, basada en la idea del dominio, ha sido un error calamitoso. Las narrativas, los valores y las identidades de la supremac\u00eda humana no pueden conducirnos a un futuro mejor, s\u00f3lo puede garantizar nuestra perdici\u00f3n. Las consecuencias falaces y desastrosas que se derivan de separar a los humanos de la naturaleza, de intentar dominar la naturaleza y hacer que se pliegue a la voluntad humana, y de pensar que la naturaleza es un cuerno de la abundancia de recursos inagotables, quedan patentes en la crisis ecol\u00f3gica que est\u00e1 reverberando en todo el mundo.<\/p>\n<p>En la era de la crisis que suponen la sexta gran extinci\u00f3n de las especies, la destrucci\u00f3n de las selvas tropicales y el calentamiento global, debemos admitir que el emperador est\u00e1 desnudo, y que ha llegado la hora de llamar a la civilizaci\u00f3n occidental por su nombre: es un sistema de dominio, guerra, esclavitud, matanza y desastre ecol\u00f3gico que ha entrado en met\u00e1stasis. La crisis ecol\u00f3gica global es una potente refutaci\u00f3n de las filosof\u00edas dualistas, antropoc\u00e9ntricas y jer\u00e1rquicas que han impregnado el pensamiento occidental desde Arist\u00f3teles, pasando por Tom\u00e1s de Aquino y Descartes hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>Pero en vez de limitarnos a deconstruir el progreso y vernos varados en un p\u00e1ramo nihilista sin br\u00fajula moral, tenemos que reconstruir el concepto para trazar una nueva ruta hacia delante que pueda evitar el caos social, p\u00e9rdidas inimaginables de vidas humanas y animales, y un colapso ecol\u00f3gico. El \u00abprogreso\u00bb es un concepto indispensable, cr\u00edtico y normativo, que se puede emplear para hacer avanzar la democracia, la libertad, la autonom\u00eda y la ecolog\u00eda, y para dirigir a la sociedad en una direcci\u00f3n sana y sensata, en lugar de abocarla en una direcci\u00f3n disfuncional y autodestructiva. Est\u00e1 claro que nuestro mundo no es como podr\u00eda o deber\u00eda ser, y hay cambios dram\u00e1ticos a los que deber\u00edamos aspirar y que deber\u00edamos conseguir. El progreso significa que las condiciones (individuales o sociales) se pueden mejorar, que hay un potencial que no se ha agotado del todo. Se abre un abismo entre lo que la humanidad es en la actualidad y lo que podr\u00eda o deber\u00eda ser. S\u00f3lo haciendo referencia a alguna noci\u00f3n de progreso podemos valorar si nuestras vidas y sociedades est\u00e1n movi\u00e9ndose en una direcci\u00f3n positiva.<\/p>\n<p>En un mundo marcado por flujos r\u00e1pidos, ca\u00f3ticos, sin direcci\u00f3n, el concepto de progreso es un instrumento para guiar y dirigir los cambios en una direcci\u00f3n que apunte hacia m\u00e1s democracia, libertad y equilibrio ecol\u00f3gico, y de respeto por la vida no humana y la Tierra en su conjunto. El progreso es un concepto universal tanto en su dimensi\u00f3n cualitativa como en la cuantitativa; se\u00f1ala unas mejoras cada vez mayores de la vida de un n\u00famero creciente de personas. La \u00fanica definici\u00f3n social coherente de progreso se refiere a la mejora de la vida de todos; ninguna definici\u00f3n de progreso coherente o defendible aprueba la explotaci\u00f3n de la mayor\u00eda en beneficio de una minor\u00eda. As\u00ed es como los europeos definieron el progreso, como las ganancias en recursos y riquezas acumuladas para ellos a costa de los millones de africanos que esclavizaron y mataron. Si bien algunos pensadores modernos como Rousseau, Condorcet y Marx definieron el progreso en t\u00e9rminos universales para todas las personas, ninguno de ellos incluy\u00f3 a las dem\u00e1s especies en esta ecuaci\u00f3n. Nadie dej\u00f3 de pensar que el mundo moderno se ha construido adoptando la forma de un juego de suma cero, de forma que las \u00abganancias\u00bb para los seres humanos son p\u00e9rdidas para los animales y la Tierra en su conjunto. La civilizaci\u00f3n occidental midi\u00f3 los avances en cuanto a su nivel de confort y bienestar a trav\u00e9s de la esclavitud, la explotaci\u00f3n y el sacrificio de miles de millones de animales y el saqueo de la naturaleza. Desde el punto de vista animal y ecol\u00f3gico, en cambio, el \u00abprogreso\u00bb es una regresi\u00f3n: se ha manifestado en el desarrollo de horrores como las granjas de peleter\u00eda, la ganader\u00eda industrial, los mataderos, la sobrepoblaci\u00f3n, la extinci\u00f3n de las especies, el calentamiento global y el deterioro generalizado del planeta.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda salta a la vista que no puede existir un concepto justo o viable de progreso que se base en la voluntad de dominio, en el antropocentrismo o el especismo, o que ignore la unidad evolutiva y ecol\u00f3gica, as\u00ed como la coherencia, del mundo social y el natural. Una definici\u00f3n de progreso que alza violentamente a los humanos por encima de los dem\u00e1s animales, que esclaviza a todos los seres de los que puede extraer sangre o dinero, que convierte el crecimiento en un fetiche y ordena el saqueo, y que se nutre de la adicci\u00f3n y de unos apetitos insaciables, implosiona bajo el peso de sus propias contradicciones.<\/p>\n<p>Un concepto sensato de progreso es necesariamente holista, de forma que capte las interrelaciones y la continuidad evolutiva entre los mundos humano, animal y natural. Abandona las jerarqu\u00edas trilladas, las pseudo separaciones, y los prejuicios indefendibles de todo tipo, pues comprende que los animales no humanos son sujetos sensibles cuya vida tiene sus propios prop\u00f3sitos y valores. Repudia el juego mutilador de suma cero en el cual las ganancias en una esfera, a costa de p\u00e9rdidas en otra, pueden defenderse como aut\u00e9ntico \u00abprogreso\u00bb en vez de calificarse como parca ganancia.<\/p>\n<p>A diferencia de los dem\u00e1s humanismos, una nueva visi\u00f3n del progreso debe incluir a los seres sensibles no humanos, es decir, a los animales, en la categor\u00eda de \u00abtodos\u00bb quienes deben beneficiarse de las pol\u00edticas sociales o las decisiones de la comunidad. Debemos promover un nuevo universalismo que trascienda las limitaciones del humanismo y tenga en cuenta las especies no humanas, el medio ambiente, as\u00ed como las complejas relaciones mutuas entre humanos, animales y el mundo natural. El problema no son las narrativas excesivamente universales que ocultan las diferencias culturales, sino m\u00e1s bien aquellas que no son suficientemente universales.<\/p>\n<p>En consonancia con esto, defino el progreso social como aquello que ocurre siempre que se dan avances en democracia, igualdad y derechos de modo que se maximice el bienestar material y psicol\u00f3gico del m\u00e1ximo n\u00famero posible de seres (humanos y no humanos) en la mayor medida posible, y que existe en armon\u00eda con la naturaleza y la din\u00e1mica ecol\u00f3gica. De acuerdo con esta concepci\u00f3n, el progreso se mide en funci\u00f3n del grado en que se fomenta el bienestar y la integridad de tres mundos solapados: los animales humanos, los animales no humanos y el entorno natural. Si algunos humanos obtienen beneficios (por ejemplo, extrayendo petr\u00f3leo del \u00c1rtico) a costa de los animales y la Tierra, eso no es progreso; no s\u00f3lo debido al peque\u00f1o n\u00famero de personas que se benefician, sino por el perjuicio que sufren animales y h\u00e1bitat, de modo que a la larga tambi\u00e9n se perjudica a los intereses humanos.<\/p>\n<p><strong>Una nueva br\u00fajula moral<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed pues, cuando uno oye la palabra \u00abprogreso\u00bb, debe siempre preguntar: \u00bfprogreso de qui\u00e9n? Y si la respuesta no es de alcance universal, se trata de explotaci\u00f3n, no de progreso. Este concepto de progreso vincula directamente a humanos y animales, sociedad y ecolog\u00eda, de forma que la viabilidad y calidad del progreso depende de la habilidad humana para lograr una armon\u00eda entre el mundo social y el mundo natural. Fomenta una visi\u00f3n de liberaci\u00f3n total, de manera que cualquier movimiento social viable del siglo XXI necesariamente implicar\u00e1 la emancipaci\u00f3n de humanos, animales y la Tierra en un solo combate, una sola lucha. Las tendencias y posibilidades positivas s\u00f3lo se pueden promover mediante movimientos sociales radicales, que fomenten la ampliaci\u00f3n de la comunidad moral, la expansi\u00f3n de la igualdad y la universalizaci\u00f3n de los derechos.<\/p>\n<p>Acosados por los fantasmas del calentamiento global, la escasez de recursos, las p\u00e9rdidas biol\u00f3gicas, la entrop\u00eda ambiental, las nuevas amenazas nucleares y unos conflictos globales que van a m\u00e1s, el futuro de la evoluci\u00f3n humana es, en el mejor de los casos, problem\u00e1tico; en el peor, estamos condenados. El \u00abprogreso\u00bb es un concepto normativo y cr\u00edtico indispensable que puede usarse para promover la democracia, libertad, autonom\u00eda y ecolog\u00eda, y dirigir a la sociedad en una direcci\u00f3n sana y sensata, y no disfuncional y autodestructiva. El progreso es algo a lo que los humanos a\u00fan pueden y deben aspirar, y que a\u00fan pueden lograr, pero solamente con unos cambios revolucionarios en la sociedad, la cultura, la pol\u00edtica, la visi\u00f3n del mundo y la identidad humana. Necesitamos desesperadamente una nueva br\u00fajula moral que gu\u00ede y llene de contenido los cambios radicales, institucionales y conceptuales, que se hacen necesarios en nuestro mundo.<\/p>\n<p>El progreso no puede seguir entra\u00f1ando el juego de suma nula en el cual los humanos \u00abganan\u00bb a costa de los animales y el medio ambiente. Por el contrario, un concepto m\u00e1s profundo de progreso elimina la contraposici\u00f3n entre animales humanos y no humanos, entre sociedad y naturaleza; comprende las profundas interrelaciones entre todos los aspectos de la ecolog\u00eda planetaria, y nos permite llegar a ser buenos ciudadanos de la biocomunidad, en lugar de hunos, b\u00e1rbaros e invasores que destruyen toda su morada.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.bestcyrano.org\/THOMASPAINE\/?p=661#more-661\">Cyrano&#8217;s Journal<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.republicart.net\/disc\/aeas\/fotopoulos01_pt.htm\">Videos on Inclusive Democracy<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=69854\">Rebeli\u00f3n: Steven Best<\/a><\/p>\n<p>(22 de junio de 2009)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Steven Best se doctor\u00f3 por la Universidad de Tejas, donde ocup\u00f3 durante varios a\u00f1os la c\u00e1tedra del Departamento de Filosof\u00eda. Ha publicado 10 libros y numerosos ensayos. Sus intereses acad\u00e9micos giran en torno a la filosof\u00eda continental, el postmodernismo y la filosof\u00eda del medio ambiente. Defiende la filosof\u00eda aplicada y el ideal del \u00abintelectual p\u00fablico\u00bb. Es cofundador del \u00abInstitute for Critical Animal Studies\u00bb; como activista, se centra en la defensa de los derechos de los animales. Apoya la democracia directa desde el consejo editorial de <a href=\"http:\/\/www.inclusivedemocracy.org\/\">Inclusive Democracy<\/a> y <a href=\"http:\/\/www.drstevebest.org\/index.htm\">Sitio web<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=427"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}