{"id":382,"date":"2009-06-05T13:59:55","date_gmt":"2009-06-05T13:59:55","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2009\/06\/05\/nicaragua-el-via-crucis-de-miles-de-obreros-de-la-agroindustria-azucarera-05-06-09\/"},"modified":"2009-06-05T13:59:55","modified_gmt":"2009-06-05T13:59:55","slug":"nicaragua-el-via-crucis-de-miles-de-obreros-de-la-agroindustria-azucarera-05-06-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/nicaragua-el-via-crucis-de-miles-de-obreros-de-la-agroindustria-azucarera-05-06-09\/","title":{"rendered":"Nicaragua: el V\u00eda Crucis de miles de obreros de la agroindustria azucarera [05\/06\/09]"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<em>Comenc\u00e9 a trabajar cuando era muy j\u00f3ven. En aquel tiempo no hab\u00eda otra oportunidad y aunque el trabajo fuese muy pesado, ten\u00eda que aguantar para poder llevar dinero a mi casa<\/em>\u00ab, recuerda Roberto Antonio.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Entr\u00e1bamos a las 6 de la ma\u00f1ana, y cuando hab\u00eda mucho trabajo nos qued\u00e1bamos hasta las 8 o 9 de la noche y los camiones nos alumbraban para que termin\u00e1ramos con nuestra tarea. Nos pagaban seg\u00fan la cantidad de ca\u00f1a cortada, pero muchas veces recib\u00edamos menos de lo que efectivamente hab\u00edamos cortado y nadie se quejaba por temor a ser despedido. Ten\u00edamos que aguantar de todo para poder llevar a nuestras casas el pan de cada d\u00eda<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>\u00abAguantar\u00bb es una palabra recurrente en su relato. Roberto Antonio Picado recuerda tambi\u00e9n que por no atrasarse en el trabajo y ganar un poco m\u00e1s, com\u00eda solamente de noche cuando regresaba a la casa.<\/p>\n<p>En otras ocasiones tra\u00eda la comida, paraba de trabajar para consumir el alimento y tomaba agua de las bombas del Ingenio.<\/p>\n<p>\u00ab<em>No ten\u00edamos mucho tiempo, as\u00ed que com\u00edamos y beb\u00edamos r\u00e1pido, sentados en el lugar en donde est\u00e1bamos trabajando. Nunca pens\u00e9 que esa misma agua estaba contaminada y que iba a afectar mi salud<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>En 2002 Roberto Antonio se present\u00f3 nuevamente para su enganche en la zafra, pero esta vez en el an\u00e1lisis que el Ingenio San Antonio acostumbra hacer a sus trabajadores result\u00f3 tener 5,2 mg\/dl de creatinina.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Eso fue horrible. Ya se sab\u00eda de la enfermedad porque mucha gente se hab\u00eda enfermado y hab\u00eda muerto, y sab\u00eda que, tarde o temprano, me pod\u00eda ocurrir lo mismo. El doctor del hospital de la empresa me dijo que ya estaba muy enfermo y que ya no pod\u00eda seguir trabajando. Sal\u00ed del hospital y fui a hablar con un amigo y me aconsej\u00f3 que fuera de inmediato a buscar todos los documentos para presentar mi solicitud al Seguro Social para mi pensi\u00f3n. Pero cu\u00e1l fue mi sorpresa al darme cuenta de que resultaban solamente 106 semanas cotizadas al Seguro<\/em>\u00ab, manifest\u00f3 Roberto Antonio Picado a Sirel.<\/p>\n<p>Muy afligido y sin poderse explicar lo que estaba pasando despu\u00e9s de haber trabajado 32 a\u00f1os, Roberto Antonio busc\u00f3 otro trabajo, pero su estado de salud se lo impidi\u00f3.<\/p>\n<p>\u00ab<em>La IRC es una enfermedad progresiva que de repente te deja sin fuerzas, postrado en una cama, hasta morir. Me qued\u00e9 sin pensi\u00f3n porque aparentemente la empresa casi no cotiz\u00f3 al Seguro Social por los a\u00f1os que le trabaj\u00e9 y ahora, gracias a la ANAIRC, estoy peleando para que me reconozcan mi derecho a tener una pensi\u00f3n. La empresa<\/em>\u00ab, continu\u00f3 Roberto Antonio, \u00ab<em>me ech\u00f3 a la calle como si fuera un animal, sin ning\u00fan tipo de prestaci\u00f3n, y pude sobrevivir en estos a\u00f1os gracias al apoyo de mi familia y de unos amigos<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>\u00ab<em>He tratado de volver a trabajar pero no aguanto el cansancio y tengo que cuidar de mi salud. Actualmente tengo los ri\u00f1ones ya bastante reducidos, pero a pesar de las dificultades que me ocasiona la enfermedad he decidido involucrarme en esta lucha, porque quiero que se me indemnice por los da\u00f1os causados a mi salud<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>Para Roberto Antonio Picado lo m\u00e1s duro de estos meses pasados en Managua ha sido el calor &#8212;que es muy da\u00f1ino para las personas que sufren de IRC&#8212; y el estar lejos de la familia.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Mi hermana me llama frecuentemente para saber c\u00f3mo estoy y me dice que si me siento enfermo que vuelva a la casa. Siempre le contesto que estoy bien y que tengo que aguantar, que tengo que seguir con esta lucha hasta que el se\u00f1or Carlos Pellas nos d\u00e9 nuestra indemnizaci\u00f3n<\/em>\u00ab, concluy\u00f3.<\/p>\n<p>Roberto Antonio sigue aguantando, pero esta vez no est\u00e1 solo. <\/p>\n<p>&#8211; Enlace para este art\u00edculo: <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/euskalherria.indymedia.org\/eu\/2009\/06\/60690.shtml\">https:\/\/euskalherria.indymedia.org\/eu\/2009\/06\/60690.shtml<\/a>.<\/p>\n<p>(5 de junio de 2009)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roberto Antonio Picado C\u00f3rdoba tiene 54 a\u00f1os. Comenz\u00f3 a trabajar en el Ingenio San Antonio recogiendo la ca\u00f1a cortada cuando ten\u00eda 15 a\u00f1os. Desp\u00faes de algunas zafras lo contrataron para el corte y ah\u00ed pas\u00f3 el resto de su vida, hasta que en 2002 la empresa le comunic\u00f3 que ten\u00eda insuficiencia renal cr\u00f3nica y que ya no pod\u00eda seguir trabajando. Despu\u00e9s de 32 a\u00f1os de duro esfuerzo, Roberto Antonio tuvo que enfrentarse a una realidad que es de sobra conocida en Chichigalpa y en gran parte del occidente de Nicaragua.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}