{"id":326,"date":"2009-04-24T03:03:13","date_gmt":"2009-04-24T03:03:13","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2009\/04\/24\/un-tormento-llamado-trovan-ensayo-mortal-en-africa-24-04-09\/"},"modified":"2009-04-24T03:03:13","modified_gmt":"2009-04-24T03:03:13","slug":"un-tormento-llamado-trovan-ensayo-mortal-en-africa-24-04-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/un-tormento-llamado-trovan-ensayo-mortal-en-africa-24-04-09\/","title":{"rendered":"Un tormento llamado Trovan (Ensayo mortal en \u00c1frica) [24\/04\/09]"},"content":{"rendered":"<p>La industria farmac\u00e9utica cuenta con la mejor publicidad posible: fabrica  medicamentos para salvar vidas y sobre esa premisa se generan todas las esperanzas de m\u00e9dicos y enfermos. A veces, esos sue\u00f1os se cocinan en el cuarto oscuro de las grandes empresas. Unas doscientas familias de Kano, al norte de Nigeria, aseguran que su pa\u00eds fue en 1996 uno de esos laboratorios y que sus hijos fueron utilizados como cobayas humanas.<\/p>\n<p>A principios de aquel a\u00f1o, una epidemia de c\u00f3lera, meningitis y otras enfermedades asol\u00f3 el norte del pa\u00eds. Pfizer, la mayor multinacional farmac\u00e9utica, envi\u00f3 a sus representantes a Kano, una ciudad amurallada y hecha en gran parte de arcilla y regida por las leyes isl\u00e1micas. Los expertos de la compa\u00f1\u00eda suministraron un medicamento llamado Trovan a unos cien ni\u00f1os de la ciudad para curarles la meningitisy un antibi\u00f3tico de la familia de las quinolonas a otros cien.<\/p>\n<p>Los dos ni\u00f1os de Alhaji Garba Maisikeli ten\u00edan la enfermedad y recibieron la medicaci\u00f3n. D\u00edas despu\u00e9s de la visita de los m\u00e9dicos, este veterano periodista, que hab\u00eda trabajado para el canal de televisi\u00f3n NTA y para la BBC, se levant\u00f3 y llam\u00f3 a uno de sus hijos: \u201cNo me respondi\u00f3. No o\u00eda, no hablaba. Estaba como dormido pero con los ojos abiertos\u201d. Maisikeli fue a ver a la gente de Pfizer. Le dijeron que los ni\u00f1os mejorar\u00edan en los d\u00edas siguientes. La extra\u00f1a p\u00e9rdida de consciencia se agrav\u00f3 en ese tiempo. El periodista trat\u00f3 de hablar con los m\u00e9dicos nuevamente pero el grupo ya se hab\u00eda marchado. Sus hijos murieron; uno por la tarde y otro por la noche.<\/p>\n<p>La indignaci\u00f3n de Maisileki fue aumentando a medida que se conoc\u00edan m\u00e1s casos. Decenas de familias empezaron a rondar las puertas de las mezquitas para pedir limosna y comprar medicinas que aliviaran los misteriosos dolores de los ni\u00f1os. \u201cLa mayor\u00eda perd\u00edan la consciencia. No se mov\u00edan\u201d, dice Maisileki. En una ciudad como Kano, con m\u00e1s de tres millones de habitantes &#8212;la tercera m\u00e1s poblada de Nigeria despu\u00e9s de Lagos e Ibadan&#8212;, la historia tard\u00f3 en saltar las murallas y llegar hasta los despachos del Gobierno de la capital, Abuja. Unos cuatro a\u00f1os. Pasado ese tiempo a\u00fan eran pocos los dedos que apuntaban a Pfizery a los m\u00e9dicos que suministraron el Trovan como los culpables de las muertes de 11 ni\u00f1os y de las secuelas causadas en el resto.<\/p>\n<p><strong>La compa\u00f1\u00eda trata de llegar a un acuerdo extrajudicial con las v\u00edctimas del medicamento<\/strong><\/p>\n<p>Pero el diario estadounidense <em>The Washington Post<\/em>, una vez m\u00e1s, se enter\u00f3 de la historia y puso a sus periodistas en el caso. Los resultados de un a\u00f1o de investigaci\u00f3n sobre las pruebas de medicamentos en pa\u00edses del Tercer Mundo aportaron luz al caso de Nigeria. Supuestamente, Pfizer hab\u00eda ensayado un tipo de antibi\u00f3tico en los ni\u00f1os de Kano sin haber realizado los <em>test<\/em> previos. Aquello fue corroborado adem\u00e1s por uno de los m\u00e9dicos de la compa\u00f1\u00eda, Juan Walterspiel. El especialista hab\u00eda enviado una carta a los ejecutivos de la empresa denunciando una violaci\u00f3n de las normas \u00e9ticas en el experimento. Fue despedido, seg\u00fan Pfizer, por otros motivos. El medicamento se aprob\u00f3 poco despu\u00e9s en Europa y Estados Unidos. La Uni\u00f3n Europea lo retir\u00f3 a los tres meses porque causaba problemas hep\u00e1ticos. En Estados Unidos se sigue usando aunque s\u00f3lo como tratamiento hospitalario para infecciones muy severas.<\/p>\n<p>Los titulares golpearon en los cuatro costados de un pa\u00eds superpoblado, unos 140 millones de personas, y la sociedad civil nigeriana, por lo general bastante dispersa y enfrentada en distintas etnias, sali\u00f3 a las calles. Tras las manifestaciones, en 2002 el Gobierno de Nigeria llev\u00f3 a los tribunales a Pfizer. La batalla legal ha durado a\u00f1os y empieza a despejarse estas semanas si es que el acuerdo extrajudicial ofrecido por la compa\u00f1\u00eda a las v\u00edctimas acaba de cuajar. Cincuenta y cinco millones de euros resolver\u00edan el asunto, seg\u00fan la cifra que barajan las autoridades de Kano, pero Pfizer ha desmentido que se haya llegado a un acuerdo.<\/p>\n<p>La empresa insiste en su inocencia. Esta semana aseguraba en un comunicado que obtuvo la autorizaci\u00f3n del Gobierno de Nigeria para tratar de neutralizar el n\u00famero de muertes, que Trovan ayud\u00f3a a salvar vidas, con un \u00edndice de supervivencia entre sus pacientes del 94,4%, m\u00e1s de un 4% superior a la tasa de supervivencia de los pacientes tratados en el Hospital de Enfermedades Infecciosas de Kano que recibieron el tratamiento de referencia, ceftriaxona, durante la epidemia que mat\u00f3 a 12.000 personas en todo el pa\u00eds. Pfizer no se hace responsable de las secuelas y asegura que cuando la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud les pidi\u00f3 ayuda en 1996 para frenar la epidemia de meningitis que hab\u00eda en Nigeria ya hab\u00eda probado el Trovan en 5.000 pacientes.<\/p>\n<p>Nada de eso convence a las familias de las v\u00edctimas. \u201cEsto es muy simple\u201d, dice Maisileki, \u201cvinieron, dieron el medicamento a unos ni\u00f1os que estaban enfermos y los ni\u00f1os se murieron o quedaron con secuelas\u201d. El periodista, impulsor de la cruzada de las v\u00edctimas contra la multinacional, cita de memoria los n\u00fameros de los pacientes seg\u00fan la documentaci\u00f3n de Pfizer: \u201c0015, sordo y ciego; 0018, da\u00f1os cerebrales &#8230; Son muchas las evidencias. S\u00f3lo tienen que venir aqu\u00ed y verlo con sus propios ojos\u201d. <\/p>\n<p><strong>\u201cDespu\u00e9s de la inyecci\u00f3n mi hija fue dada por muerta hasta cuatro veces. Despu\u00e9s se qued\u00f3 muda y sorda\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Tras esos n\u00fameros que Maisileki suelta en una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica apresuradamente, hay dramas con nombres y apellidos que han tardado a\u00f1os en mostrarse. Firdausi Madaki, una ni\u00f1a incapaz de moverse por s\u00ed sola, con la mirada ausente mientras es abrazada por su madre, recibi\u00f3 el medicamento durante la pandemia. Rabi Nuhu Bello Gaya, otra de las v\u00edctimas, recibi\u00f3 la inyecci\u00f3n de Trovan cuando ten\u00eda dos a\u00f1os. Desde entonces la dieron por muerta hasta en cuatro ocasiones. Su padre, Malam Nuhu Bello, cont\u00f3 su historia as\u00ed al diario nigeriano <em>Daily Trust<\/em>: \u201cEl d\u00eda que le administraron la inyecci\u00f3n empez\u00f3 a sentir dolores en el hospital. La trajimos inconsciente a casa y minutos despu\u00e9s concluimos que hab\u00eda fallecido. Un poco m\u00e1s tarde nos dimos cuenta de que su coraz\u00f3n lat\u00eda y esperamos a ver qu\u00e9 ocurr\u00eda. Eso ha ocurrido tres veces m\u00e1s. Antes de la inyecci\u00f3n pod\u00eda hablar. Despu\u00e9s se qued\u00f3 muda y sorda\u201d. <\/p>\n<p>Otro caso. Anas, de 16 a\u00f1os, tambi\u00e9n fue tratado con Trovan cuando ten\u00eda cuatro a\u00f1os. Su padre, Malam Mustapha, describe la enfermedad como un tormento diario. \u201cA veces le duele el cuerpo, aunque no s\u00e9 muy bien de d\u00f3nde viene. Se ve en su cara, en los gestos que hace de repente. Cada vez que ocurre, su madre tiene que cuidar de \u00e9l y yo tengo que salir a pedir limosna para comprar las medicinas que le calman un poco. Son muy caras\u201d.<\/p>\n<p>Casos as\u00ed en familias del Primer Mundo ser\u00edan tragedias. En Nigeria, un pa\u00eds donde un hospital puede llegar a ser un lugar peligroso, historias como la de Firdausi, Rabi o Anas se convierten en condenas que llevan a las familias a la calle y a la mendicidad en cada camino o carretera del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Nigeria sigue mostrando todas las contradicciones que salen de la paradoja sobre la que el pa\u00eds se sienta desde d\u00e9cadas. Es inmensamente rico en recursos. Es la segunda potencia gas\u00edstica detr\u00e1s de Rusia y a\u00f1o tras a\u00f1o se mantiene entre los diez productores de petr\u00f3leo m\u00e1s importantes. Pero la mayor\u00eda de los nigerianos no ve nada de eso. Seg\u00fan el \u00faltimo Informe de Desarrollo Humano, el pa\u00eds sigue ostentando los puestos de cola en varias clasificaciones. Es el 158 en la lista de los 177 pa\u00edses m\u00e1s desarrollados; la esperanza de vida al nacer es de 46 a\u00f1os; s\u00f3lo el 48% de la poblaci\u00f3n tiene acceso a fuentes de agua que se puedan beber.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es uno de los pa\u00edses con m\u00e1s corrupci\u00f3n seg\u00fan la ONG Transparencia Internacional, aunque ha mejorado en los \u00faltimos a\u00f1os &#8212;147 en una lista de 179 pa\u00edses&#8212;. La corrupci\u00f3n es una forma de vida que atraviesa todos los estamentos del pa\u00eds, desde el Gobierno al ciudadano que tiene que usar el ingenio y el enga\u00f1o para progresar o simplemente llevarse algo a la boca. Si uno le pregunta a un nigeriano qu\u00e9 le dice el n\u00famero 419, el interpelado esbozar\u00e1 una sonrisa y explicar\u00e1 que esa es la cifra que aparece en el C\u00f3digo Penal sobre el fraude.<\/p>\n<p>Hay quienes han dicho en Nigeria que todo el asunto de Pfizer se trataba de un 419 m\u00e1s, un intento de defraudar a una compa\u00f1\u00eda millonaria dispuesta a poner dinero para quitarse el problema. La lista de los 200 afectados recogida por la Asociaci\u00f3n de V\u00edctimas del Trovan ha sido puesta en duda por algunos periodistas nigerianos que acusaban a su presidente, Maisileki, de haber promovido el enga\u00f1o. Los periodistas dijeron que algunos de los ni\u00f1os que padec\u00edan las extra\u00f1as par\u00e1lisis y otras secuelas de la enfermedad ya sufr\u00edan esos padecimientos antes de 1996.<\/p>\n<p>Otros reporteros nigerianos indagaron en las historias de esos periodistas y concluyeron algo distinto: que en Nigeria es f\u00e1cil dar p\u00e1bulo a la propaganda. Contaron que algunos representantes de Pfizer hab\u00edan invitado a los periodistas a banquetes, les hab\u00edan dado regalos y agasajado hasta conseguir que los art\u00edculos dieran un giro a la historia para ponerse a favor de sus intereses.<\/p>\n<p>Pero el <em>caso Trovan<\/em> ha supuesto adem\u00e1s una nueva relaci\u00f3n entre los pa\u00edses que dan la ayuda y quienes la reciben. La confianza se rompi\u00f3, especialmente la que se ten\u00eda en las farmac\u00e9uticas y en quienes administraban sus medicamentos. En 2005, el ambicioso plan de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) para erradicar la polio del mundo choc\u00f3 con los islamistas radicales en Kano. La <em>sharia<\/em> (la aplicaci\u00f3n integrista de la ley musulmana) convirti\u00f3 el Estado en un hogar para el virus de la polio. Los mandatarios se opusieron a la vacuna y encargaron estudios que fueron cocinados en laboratorios locales con peregrinos resultados. Uno de ellos fue que la vacuna estaba contaminada por estr\u00f3genos y, por tanto, limitaba la fertilidad de las mujeres y la expansi\u00f3n del islamismo. Aquello debi\u00f3 convencer a la poblaci\u00f3n de los territorios del Norte, que recibi\u00f3 a los m\u00e9dicos a pedradas en muchas aldeas, adonde no lleg\u00f3 la vacuna.<\/p>\n<p>Algo parecido pas\u00f3 en otros pa\u00edses africanos. La lucha contra el sida fue la que se llev\u00f3 la peor parte. En 2003, en la Conferencia sobre Sida en \u00c1frica de Nairobi (Kenia), el caso de Nigeria fue una constante. Y en Botsuana, en 2005, varias iniciativas para tratar de reducir la mortandad del sida se encontraron con la oposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n local. Muchas organizaciones tuvieron que trabajar duro para evitar los recelos surgidos despu\u00e9s de aquella historia. \u00c1frica tarda en recuperarse del <em>efecto Trovan<\/em>.<\/p>\n<p>(24 de abril de 2009)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1996, la farmac\u00e9utica Pfizer suministr\u00f3 en Nigeria un nuevo medicamento a 200 ni\u00f1os. Once de ellos murieron y el resto a\u00fan padece las brutales secuelas del experimento.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/326\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}