{"id":20,"date":"2008-12-10T03:26:00","date_gmt":"2008-12-10T03:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2008\/12\/10\/depresion-y-expresion-de-las-emociones\/"},"modified":"2021-03-01T22:38:59","modified_gmt":"2021-03-01T22:38:59","slug":"depresion-y-expresion-de-las-emociones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/depresion-y-expresion-de-las-emociones\/","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n y expresi\u00f3n de las emociones"},"content":{"rendered":"<p>Para <em> <strong>Mikel Garc\u00eda Garc\u00eda<\/strong> <\/em> (m\u00e9dico, psic\u00f3logo cl\u00ednico y psicoterapeuta reichiano) el s\u00edndrome depresivo se caracteriza por dos elementos que tienen que darse a la vez, uno psicol\u00f3gico que es la emoci\u00f3n de la tristeza y otro corporal que es la lentitud psicomotriz. Entre los s\u00edntomas que engloba sobresalen la apat\u00eda, el aburrimiento, la melancol\u00eda, la nostalgia del pasado, la negaci\u00f3n del presente, el pesimismo en el futuro, la lentitud en los movimientos, pobreza en los gestos, poca comunicaci\u00f3n y respuestas breves, junto con trastornos del sue\u00f1o y de la alimentaci\u00f3n (anorexia, bulimia), trastornos neurovegetativos y manifestaciones f\u00edsicas de angustia.<\/p>\n<p>Varios de estos s\u00edntomas son emociones normales. La <strong>tristeza<\/strong>, por ejemplo, no tiene por qu\u00e9 ser sin\u00f3nimo de depresi\u00f3n, sino que puede ser una emoci\u00f3n real racional relacionada con circunstancias de la vida de una persona, una respuesta sana por tanto que expresa una dolencia. Todos tenemos un cierto grado de depresi\u00f3n o tristeza, pero: \u00abSi bien la tristeza debe darse en muchos momentos de nuestra vida cotidiana en relaci\u00f3n a las carencias del medio que nos rodea, el estado depresivo supone ya una alteraci\u00f3n importante, no natural, de la persona\u00bb.<\/p>\n<p>De manera an\u00e1loga, el <strong>duelo<\/strong> es un estado psicof\u00edsico tambi\u00e9n real, que puede darse como consecuencia de la p\u00e9rdida del ser amado o de una situaci\u00f3n vital: \u00abEl tiempo de duelo es un tiempo que hay que vivir, consecuencia real de algo valioso que ha desaparecido, y responde a una l\u00f3gica natural. Precisamente el no vivir el duelo en una situaci\u00f3n l\u00f3gica para ello est\u00e1 reflejando una sintomatolog\u00eda depresiva\u00bb.<\/p>\n<p>E igualmente, <strong>abatimiento<\/strong> y <strong>fatiga<\/strong> pueden producirse por mil motivos reales y actuales, consecuencia de una situaci\u00f3n de estr\u00e9s excesivo (por factores de medicaci\u00f3n, preocupaciones econ\u00f3micas, exceso de trabajo) que \u00abPueden crear aparentemente un estado depresivo que no es tal sino simplemente una situaci\u00f3n de confusi\u00f3n, de obnubilaci\u00f3n, de malestar\u00bb.<\/p>\n<p>Mikel Garc\u00eda considera que tristeza, duelo, abatimiento y fatiga pueden responder a elementos reales y actuales. En la depresi\u00f3n, en cambio, &#8212;y aunque influye el momento del presente actual, que puede jugar un papel m\u00e1s o menos importante seg\u00fan el tipo de estado depresivo&#8212; siempre existe un componente hist\u00f3rico en su proceso de gestaci\u00f3n y aparici\u00f3n: \u00abLa depresi\u00f3n surge cuando se produce una relaci\u00f3n de la vida actual con elementos anteriores de la vida e historia del sujeto. Hay que considerar un estado latente y la relaci\u00f3n con lo actual. No es un estado final, muchas veces es una defensa para no vivir otras cosas como la angustia de la separaci\u00f3n o el miedo profundo de algo. Han de verse las bases por las que la persona se defiende con esa depresi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Factores psicosociales<\/strong><\/p>\n<p>Revisando diversas investigaciones al respecto: \u00abSe estima que la prevalencia de la depresi\u00f3n es masiva en la poblaci\u00f3n, oscilando entre el 13 y el 20%\u00bb.<\/p>\n<p>Son factores psicosociales de la depresi\u00f3n la pertenencia a una <strong>clase social<\/strong> (\u00abS\u00edntomas y cuadros psicopatol\u00f3gicos son m\u00e1s frecuentes en clases bajas, a excepci\u00f3n de la psicosis man\u00edaco depresiva m\u00e1s frecuente en clases altas\u00bb), el <strong>rol sexual<\/strong> (\u00abLas mujeres muestran peor salud mental y utilizan m\u00e1s medicamentos psicotr\u00f3picos que los hombres. \u00c9stos sufren la patolog\u00eda m\u00e1s grave e invalidante y m\u00e1s hospitalizaciones\u00bb), los <strong>sucesos vitales estresantes<\/strong> (\u00abLos sucesos interpersonales que implican abandono o p\u00e9rdida de miembros de grupos primarios, tambi\u00e9n los laborales y desempleo, est\u00e1n muy asociados a la depresi\u00f3n\u00bb) y los <strong>soportes sociales<\/strong> (\u00abHay una relaci\u00f3n causal entre soporte social y bienestar psicol\u00f3gico. Las clases bajas y las mujeres son m\u00e1s vulnerables al estr\u00e9s por tener menos recursos sociales y menor soporte social\u00bb).<\/p>\n<p>A otro nivel, el rechazo de los ni\u00f1os por los padres es un buen predictor de la depresi\u00f3n. Tambi\u00e9n el control demasiado estricto de la conducta, la expresi\u00f3n inconsistente de afecto por los padres en la ni\u00f1ez o la p\u00e9rdida de la madre antes de los 11 a\u00f1os, son factores que predisponen a la depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mikel Garc\u00eda concluye: \u00abHablar de depresi\u00f3n en abstracto no tiene sentido. As\u00ed, etiquetas como depresi\u00f3n end\u00f3gena, neurosis depresiva, depresi\u00f3n som\u00e1tica, son parcializaciones adial\u00e9cticas basadas en la manifestaci\u00f3n sintom\u00e1tica visible, es decir en lo que se observa, pero aislada de la realidad actual del sujeto y de sus condicionantes hist\u00f3rico-caracteriales, en base a c\u00f3mo el sujeto ha vivido el desarrollo afectivo sexual\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Naturopat\u00eda y afecciones emocionales<\/strong><\/p>\n<p><em> <strong>Jos\u00e9 Mora Hungr\u00eda<\/strong> <\/em>, natur\u00f3pata, establece que en los \u00faltimos a\u00f1os y de forma creciente, las afecciones mentales-emocionales han ganado terreno a las f\u00edsicas. Tambi\u00e9n se modifican los grupos de poblaci\u00f3n afectados, con un incremento importante en el g\u00e9nero masculino as\u00ed como entre los j\u00f3venes e incluso en los ni\u00f1os. Desde el concepto hol\u00edstico, no hay divisiones en el ser humano: \u00abSomos una unidad, todo repercute plenamente en cada uno de nuestros planos. Por ejemplo, un trastorno emocional alterar\u00e1 un estado f\u00edsico y nuestro estado mental, y viceversa. El tratamiento debe ir dirigido por igual a nuestros tres planos, el mental, el emocional y el f\u00edsico. En naturopat\u00eda consideramos imprescindible el concepto de unidad en el ser vivo\u00bb.<\/p>\n<p>Para Mora la depresi\u00f3n se asocia con sentimientos de tristeza, mientras que en la ansiedad predominan los estados de angustia e incertidumbre: \u00abEn naturopat\u00eda, los s\u00edntomas nos indican c\u00f3mo el paciente est\u00e1 viviendo, sintiendo y manifestando una situaci\u00f3n. En la mayor\u00eda de los casos, la sintomatolog\u00eda se entremezcla, y adem\u00e1s la propia sintomatolog\u00eda genera m\u00e1s s\u00edntomas\u00bb. En su opini\u00f3n, en las alteraciones del estado de \u00e1nimo, la persona atraviesa primero por un estado de estr\u00e9s continuo, que si se mantiene desemboca en un estado depresivo. Si \u00e9ste perdura, degenerar\u00e1 en un estado ansioso, pudiendo llegar a la angustia.<\/p>\n<p><strong>F\u00e1rmacos tranquilizantes<\/strong><\/p>\n<p><em> <strong>Jes\u00fas Mallo L\u00f3pez<\/strong> <\/em>, farmac\u00e9utico, estima que inicialmente la depresi\u00f3n y la ansiedad pueden responder a fen\u00f3menos naturales y adaptativos de nuestro organismo frente a situaciones nuevas o traum\u00e1ticas. Pero si no hay correspondencia con la realidad, se produce un cuadro patol\u00f3gico de ansiedad o depresi\u00f3n, que deber\u00e1 ser tratado desde la psicolog\u00eda o desde la farmacolog\u00eda\/fitoterapia.<\/p>\n<p>El estr\u00e9s, la ansiedad y la depresi\u00f3n pueden inducir problemas som\u00e1ticos tales como alteraciones de la inmunidad, indigesti\u00f3n, insomnio, taquicardias, palpitaciones, s\u00edncope, temblores, disnea, parestesias, etc.: \u00abEn ocasiones, para combatir estos s\u00edntomas\u00bb, prosigue Jes\u00fas Mallo, \u00abmuchas personas recurren al alcohol u otras drogas incluyendo los tranquilizantes de prescripci\u00f3n. Todos conocemos el gran n\u00famero de efectos secundarios que presentan y el problema de la dependencia y tolerabilidad que llevan asociados\u00bb.<\/p>\n<p>Las plantas medicinales, en cambio: \u00abOfrecen una alternativa eficaz y natural al tratamiento de estas patolog\u00edas, de una forma poco agresiva y sin presentar tantos efectos secundarios como los f\u00e1rmacos habitualmente utilizados\u00bb.<\/p>\n<p>Siguiendo a Mallo L\u00f3pez, la base del tratamiento farmacol\u00f3gico son las benzodiacepinas, que alivian la ansiedad y la tensi\u00f3n, disminuyendo los s\u00edntomas objetivos y subjetivos. <\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s de acumularse al repetir su administraci\u00f3n, originando sedaci\u00f3n excesiva y propensi\u00f3n a los accidentes, las benzodiacepinas producen como efectos secundarios: \u00abSedaci\u00f3n, somnolencia diurna, disminuci\u00f3n de la atenci\u00f3n, aumento del tiempo de reacci\u00f3n, alteraci\u00f3n de la memoria, incoordinaci\u00f3n motora, ataxia, tartamudez, cefaleas, debilidad, cierto efecto anticolin\u00e9rgico como visi\u00f3n borrosa, muy rara vez n\u00e1useas, v\u00f3mitos, diarrea, erupci\u00f3n cut\u00e1nea, fiebre, impotencia, reacciones parad\u00f3jicas con aumento de la ansiedad y la hostilidad, insomnio de rebote. Son teratog\u00e9nicas (productoras de malformaciones) en el primer trimestre del embarazo, su uso continuado ocasiona tolerancia, dependencia f\u00edsica y s\u00edndrome de abstinencia. No se debe asociar con el alcohol ni con otros depresores del sistema nervioso central por la peligrosa potenciaci\u00f3n que tiene lugar\u00bb.<\/p>\n<p>Los ancianos, subraya Jes\u00fas Mallo, tienen una propensi\u00f3n especial a los efectos secundarios de las benzodiacepinas debido a deficiencias en la biotransformaci\u00f3n hep\u00e1tica, que provoca acumulaci\u00f3n, y por su mayor sensibilidad a la acci\u00f3n farmacol\u00f3gica: \u00abExperimentan a dosis m\u00e1s bajas tanto los efectos beneficiosos como los perjudiciales\u00bb.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/hiperico-corazoncillo-o-hierba-de-san-juan\/\">Hip\u00e9rico<\/a> y otras hierbas<\/strong><\/p>\n<p>Aunque en principio la ansiedad y la depresi\u00f3n son dos entidades patol\u00f3gicas distintas y claramente diferenciables, es relativamente frecuente encontrar trastornos depresivos acompa\u00f1ados de s\u00edntomas claros de ansiedad, y en muchas ocasiones la ansiedad es uno de los s\u00edntomas de la depresi\u00f3n, por lo que para tratar determinadas depresiones: \u00abSe recomiendan ansiol\u00edticos-tranquilizantes y antidepresivos conjuntamente\u00bb.<\/p>\n<p>Mallo L\u00f3pez establece una clasificaci\u00f3n de cuatro grupos de plantas indicadas en el tratamiento de la depresi\u00f3n. En primer lugar, y como planta de acci\u00f3n principal antidepresiva se refiere a hip\u00e9rico, mientras l\u00fapulo y celidonia presentan en su opini\u00f3n una acci\u00f3n residual antidepresiva. <\/p>\n<p>Un segundo grupo de plantas t\u00f3nico-estimulantes, formado por guaran\u00e1, mate, romero, salvia y t\u00e9 verde, para hacer frente a estados de hipersomnia, apat\u00eda, aislamiento y desgana. <\/p>\n<p>Como plantas adapt\u00f3genas, eleuterococo y ginseng, indicadas en caso de estr\u00e9s o agotamiento f\u00edsico o ps\u00edquico consecuencia de estados cr\u00f3nicos de nerviosismo o ansiedad. <\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, plantas ansiol\u00edticas o tranquilizantes, especialmente indicadas adem\u00e1s en el tratamiento de la ansiedad, entre ellas valeriana, espino blanco, pasiflora, l\u00fapulo, amapola de california, amapola, tila y azahar y tambi\u00e9n ang\u00e9lica, melisa, avena, lavanda, manzanilla, &#8230;, as\u00ed como las que destacan por relajantes musculares (espino blanco, pasiflora).<\/p>\n<p>Jes\u00fas Mallo L\u00f3pez enfatiza: \u00abEl hip\u00e9rico ha constituido la aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n en el tratamiento de la depresi\u00f3n, llegando en algunos casos a relegar a un segundo plano a los f\u00e1rmacos antidepresivos habituales debido a los numerosos efectos secundarios que \u00e9stos presentan. La propiedad m\u00e1s importante del hip\u00e9rico es su actividad como agente antidepresivo, efectivo y carente de los efectos secundarios que se asocian a los antidepresivos de s\u00edntesis\u00bb.<\/p>\n<p>Recomienda el hip\u00e9rico en el tratamiento de la depresi\u00f3n, estados depresivos y des\u00f3rdenes psicovegetativos tales como ansiedad y\/o agitaci\u00f3n nerviosa, apat\u00eda, melancol\u00eda, dolor de cabeza de origen nervioso, insomnio y eneuresis nocturna. <\/p>\n<p>Como tranquilizante natural, indicado en estados de angustia, ansiedad, nerviosismo y manifestaciones psicol\u00f3gicas asociadas a la menopausia. La dosis recomendada es de 900 mg. de extracto seco al d\u00eda. A muy altas dosis y en personas de piel clara y sensible puede aumentar la sensibilidad a la luz.<\/p>\n<p>Respecto a su interacci\u00f3n con medicamentos, se recomienda no administrar conjuntamente hip\u00e9rico con medicamentos antirretrovirales en pacientes VIH+, tampoco con ciclosporina (f\u00e1rmaco inmunosupresor utilizado en la prevenci\u00f3n del rechazo en los trasplantes) teofilina (alcaloide del t\u00e9, is\u00f3mero de la teobromina, diur\u00e9tico, vasodilatador y antiasm\u00e1tico) o anticonceptivos orales (\u00abAunque no ha sido documentado ni verificado se desaconseja su administraci\u00f3n conjunta ante el posible riesgo de p\u00e9rdida del efecto anticonceptivo\u00bb). Se aconseja no mezclar con bebidas alcoh\u00f3licas y tener precauci\u00f3n en caso de administraci\u00f3n conjunta con otros antidepresivos ya que se podr\u00eda potenciar su efecto.<\/p>\n<p>El hip\u00e9rico no afecta en cambio a la capacidad de reacci\u00f3n de la persona, no tiene influencia negativa sobre la capacidad para conducir o manejar maquinaria ni produce somnolencia durante el d\u00eda, y a la dosis recomendada no produce dependencia ni adicci\u00f3n. <\/p>\n<p>Aunque los efectos del hip\u00e9rico empiezan a manifestarse ya a las dos semanas de tratamiento, Mallo aconseja un per\u00edodo m\u00ednimo de cuatro semanas para valorar sus efectos. <\/p>\n<p>No existen problemas de uso prolongado, de hecho se aconseja tomar de forma continuada durante m\u00e1s de seis meses.<\/p>\n<p>(art\u00edculo publicado en Conocer Arganzuela n\u00ba 101, febrero de 2001)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La depresi\u00f3n es una de las alteraciones de mayor incidencia en la actualidad, lo que justifica recoger las ponencias m\u00e1s destacadas, a nuestro juicio, de la mesa redonda multidisciplinar que sobre ansiedad y depresi\u00f3n tuvo lugar en noviembre de 2000 en el Colegio de M\u00e9dicos de Madrid. Tras precisar los s\u00edntomas del s\u00edndrome depresivo, diferenciado de una expresi\u00f3n sana de las emociones, se mencionan los factores psicosociales, dentro de una concepci\u00f3n hol\u00edstica de la persona y de la enfermedad. Para finalizar, adem\u00e1s de una referencia a los tranquilizantes, se indican las plantas m\u00e1s utilizadas al respecto, con especial \u00e9nfasis en el hip\u00e9rico.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2782,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20\/revisions\/2782"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}