{"id":1859,"date":"2012-08-23T16:50:24","date_gmt":"2012-08-23T16:50:24","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2012\/08\/23\/las-puertas-de-la-percepcion-the-doors-of-perception-aldous-huxley-1954\/"},"modified":"2012-08-23T16:50:24","modified_gmt":"2012-08-23T16:50:24","slug":"las-puertas-de-la-percepcion-the-doors-of-perception-aldous-huxley-1954","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/las-puertas-de-la-percepcion-the-doors-of-perception-aldous-huxley-1954\/","title":{"rendered":"\u00abLas puertas de la percepci\u00f3n \/ The Doors of Perception\u00bb, Aldous Huxley, 1954"},"content":{"rendered":"\n<p>Las preocupaciones por la vida religiosa y por el estado de conciencia m\u00edstico le inspiraron a Huxley la laboriosa escritura de <em>La filosof\u00eda perenne<\/em>. Aqu\u00ed, el escritor brit\u00e1nico reuni\u00f3 vastas fuentes de diversas religiones que hablan de las palpitaciones arquet\u00edpicas de la experiencia religiosa, como ser el silencio, la oraci\u00f3n, la relaci\u00f3n entre lo infinito y lo finito, o lo uno y lo m\u00faltiple.<\/p>\n<p>En su \u00faltima obra, <em>Isla<\/em>, su pluma tall\u00f3 una atm\u00f3sfera cultural apabullada por la neurosis de la guerra. S\u00f3lo una aislada minor\u00eda que vive en una Isla cultiva una sabidur\u00eda trascendental. Los miembros de esta poblaci\u00f3n singular practicaban la costumbre de ingerir unas setas durante la experiencia de la muerte. Seg\u00fan Huxley, en el instante del tr\u00e1nsito al otro lado, el ser humano debe hallarse especialmente l\u00facido. Fiel a esta pr\u00e9dica, llegado el tiempo de su propio salto al trasmundo, Huxley le pidi\u00f3 a su esposa que le suministrara 100 mcg de LSD.<\/p>\n<p>&#8211; En <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/las_puertas_de_la_percepcion-aldous_huxley.pdf\"><em>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/em><\/a>, Huxley expandi\u00f3 su poder sensitivo ante la rica creatividad del mundo que, silenciosamente, nos acompa\u00f1a. Fuente inspiradora esencial de su traves\u00eda exploratoria fue <strong>William Blake<\/strong>, el visionario poeta y grabador ingl\u00e9s del siglo XVIII. El nombre del escrito vivencial de Huxley procede de un conocido verso de Blake perteneciente a <em>Las bodas del cielo y el infierno<\/em>: \u00ab<em>Y cuando las puertas de la percepci\u00f3n se abran, entonces veremos la realidad tal cual es: infinita<\/em>\u00ab. Tras abrir estas puertas, Huxley medit\u00f3 en la experiencia visionaria y en el arte creador como una fuerza que nos restituye la urdimbre iridiscente y polimorfa de la realidad que nos abraza. El viaje que la inteligencia sensitiva de Huxley traz\u00f3 en <em>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/em> ejerci\u00f3 una fuerte influencia en el movimiento contracultural de los a\u00f1os 60, en la generaci\u00f3n Beatnik de <strong>Keoruac<\/strong> y <strong>Allen Ginsberg<\/strong>, y en el inter\u00e9s por explorar los estados alterados de conciencia.<\/p>\n<p>En este momento de Textos Olvidados de Temakel me es muy grato presentarles una selecci\u00f3n de lo que estimo son los momentos m\u00e1s cruciales de <em>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/em>. Esta selecci\u00f3n la dividimos en cuatro sustantivos fragmentos cuyos t\u00edtulos nacen de sus tem\u00e1ticas espec\u00edficas y no pertenecen al ordenamiento original de la obra. En el primer fragmento, \u00ab<em>La percepci\u00f3n y la Inteligencia Libre<\/em>\u00ab, Huxley reconstruye su nueva percepci\u00f3n de lo cotidiano bajo el efecto de la mescalina. Acontece entonces la transfiguraci\u00f3n de lo habitual que, as\u00ed, manifiesta pliegues m\u00e1s profundos y complejos de vitalidad. En \u00ab<em>La visi\u00f3n art\u00edstica de lo cotidiano<\/em>\u00bb se expone la recuperaci\u00f3n de las cosas como irradiaci\u00f3n de Eternidad y el mundo otro que revela un autorretato de C\u00e9zanne m\u00e1s all\u00e1 de su propia condici\u00f3n de pintura; en \u00ab<em>Pintura y vac\u00edo<\/em>\u00bb se reflexiona sobre la pintura de paisajes, en Oriente y Occidente, como formas de fusi\u00f3n con el espacio; y, en \u00ab<em>M\u00e1s all\u00e1 del mundo verbal<\/em>\u00bb Huxley traza una aguda cr\u00edtica de la tendencia propia de nuestra cultura a reducir lo real al \u00e1mbito de lo verbal, de lo decible.<\/p>\n<p>La experiencia de Huxley dar\u00e1 nuevos br\u00edos a aquellos que sospechan o perciben que la realidad es un valle extra\u00f1o y enigm\u00e1tico que siempre huye de nuestra estrecha mirada humana.<\/p>\n<p>1. <strong>La percepci\u00f3n y la Inteligencia Libre<\/strong><\/p>\n<p>2. <strong>La visi\u00f3n art\u00edstica en lo cotidiano<\/strong><\/p>\n<p>3. <strong>Pintura y vac\u00edo<\/strong><\/p>\n<p>4. <strong>M\u00e1s all\u00e1 del mundo verbal<\/strong><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/esteban_ierardo_puertas_percepcion_huxley.pdf\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.temakel.com\/texolvhuxley.htm\">Temakel<\/a><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" aligncenter size-full wp-image-1858\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/doors-perception.jpg\" alt=\"doors-perception.jpg\" align=\"center\" width=\"211\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/doors-perception.jpg 211w, https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/doors-perception-181x300.jpg 181w\" sizes=\"(max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/the_doors_of_perception.pdf\">\u00ab<em>The Doors of Perception<\/em>\u00ab<\/a>, Aldous Huxley, 1954<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"scribd_iframe_embed\" src=\"https:\/\/www.scribd.com\/embeds\/2288770\/content?start_page=1&#038;view_mode=scroll&#038;access_key=key-2o0rfdzstakt5feqvwuc\" data-auto-height=\"false\" data-aspect-ratio=\"\" scrolling=\"no\" id=\"doc_20538\" width=\"400\" height=\"533\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/p>\n<p>(23 de agosto de 2012)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aldous Huxley se atrevi\u00f3 a explorar la realidad que a diario no percibimos. En lo que llamamos nuestra vida cotidiana, las cosas y seres, y el espacio mismo, laten con colores y formas intensas. Aun en el m\u00e1s min\u00fasculo mil\u00edmetro de materia danzan los \u00e1rboles de bosques desconocidos y fant\u00e1sticos. A principios de los a\u00f1os 50&#8242;, Huxley se entreg\u00f3 a la experimentaci\u00f3n con la mescalina, un alcaloide psicoactivo del peyote. El nuevo paisaje perceptivo que amaneci\u00f3 en su mirada lo intent\u00f3 recrear luego en su trascendental obra <em>Las puertas de la percepci\u00f3n<\/em>. Huxley inici\u00f3 mucho antes el camino en pos de la realidad que es y nos rodea. A trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n literaria, en los a\u00f1os 30&#8242;, escribi\u00f3 la c\u00e9lebre novela <em>Un mundo feliz<\/em> en la que la droga denominada soma es virtualmente el personaje crucial de la obra. En aquel entonces, Huxley sospechaba que la farmacolog\u00eda se acercaba a la elaboraci\u00f3n de una sustancia que liberar\u00eda al hombre de sus miedos. Pero, a la vez, present\u00eda que el Estado se opondr\u00eda a la sustancia emancipadora para reemplazarla por un \u00ab<em>encefalograma plano<\/em>\u00ab, capaz de perfeccionar el control estatal y universal sobre la individual y particular. Esta hip\u00f3tesis aflora en <em>Un mundo feliz<\/em>, obra cercana en sus visiones futuristas de hipercontrol social a <em>1984<\/em> de Orwell (que luego inspirar\u00e1 el famoso film <em>Brazil<\/em>).<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1857,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1859"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1859"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1859\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}