{"id":1512,"date":"2011-05-26T03:40:18","date_gmt":"2011-05-26T03:40:18","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2011\/05\/26\/pueblos-originarios-en-america-una-guia-introductoria-de-su-situacion-de-alberto-cruz-pedro-ramiro-erika-gonzalez-mailer-mattie-y-david-san-martin\/"},"modified":"2011-05-26T03:40:18","modified_gmt":"2011-05-26T03:40:18","slug":"pueblos-originarios-en-america-una-guia-introductoria-de-su-situacion-de-alberto-cruz-pedro-ramiro-erika-gonzalez-mailer-mattie-y-david-san-martin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/pueblos-originarios-en-america-una-guia-introductoria-de-su-situacion-de-alberto-cruz-pedro-ramiro-erika-gonzalez-mailer-mattie-y-david-san-martin\/","title":{"rendered":"\u00abPueblos Originarios en Am\u00e9rica. Una gu\u00eda introductoria de su situaci\u00f3n\u00bb, de Alberto Cruz, Pedro Ramiro, Erika Gonz\u00e1lez, Mailer Matti\u00e9 y David San Mart\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/pueblos-originarios-america.pdf\">\u00ab<em>Pueblos Originarios en Am\u00e9rica. Gu\u00eda introductoria de su situaci\u00f3n<\/em>\u00ab<\/a>, Alberto Cruz, Pedro Ramiro, Erika Gonz\u00e1lez, Mailer Matti\u00e9 y David San Mart\u00edn; Aldea Alternatiba Desarrollo, Pamplona-Iru\u00f1a, diciembre 2010.<\/p>\n<p><strong>Indice<\/strong><\/p>\n<p><strong>Glosario de siglas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Presentaci\u00f3n<\/strong> <\/p>\n<p><strong>La larga lucha hacia la visibilizaci\u00f3n<\/strong> <\/p>\n<p>\u00b7 Derechos humanos individuales frente a derechos de los pueblos <\/p>\n<p>\u00b7 El resurgir de la lucha por la emancipaci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas <\/p>\n<p>\u00b7 La primera victoria: el Convenio 169 de la OIT <\/p>\n<p>\u00b7 El segundo triunfo: la Declaraci\u00f3n de Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas de la ONU <\/p>\n<p>\u00b7 370 millones de ind\u00edgenas <\/p>\n<p>\u00b7 Visibilizaci\u00f3n de los pueblos originarios y el derecho a la tierra <\/p>\n<p><strong>Sobre el m\u00e9todo <\/strong> <\/p>\n<p><strong>Pueblos originarios en Am\u00e9rica<\/strong> <\/p>\n<p>* Argentina <\/p>\n<p>* Belice <\/p>\n<p>* Bolivia <\/p>\n<p>* Brasil <\/p>\n<p>* Canad\u00e1 <\/p>\n<p>* Chile <\/p>\n<p>* Colombia <\/p>\n<p>* Costa Rica <\/p>\n<p>* Ecuador <\/p>\n<p>* El Salvador <\/p>\n<p>* Estados Unidos <\/p>\n<p>* Guatemala <\/p>\n<p>* Guyana <\/p>\n<p>* Honduras <\/p>\n<p>* M\u00e9xico <\/p>\n<p>* Nicaragua <\/p>\n<p>* Panam\u00e1 <\/p>\n<p>* Paraguay <\/p>\n<p>* Per\u00fa <\/p>\n<p>* Surinam <\/p>\n<p>* Venezuela <\/p>\n<p><strong>Ap\u00e9ndices<\/strong> <\/p>\n<p><strong> Multinacionales espa\u00f1olas en Am\u00e9rica Latina: impactos sobre los pueblos ind\u00edgenas<\/strong> <\/p>\n<p><strong>Mujeres de Abya Yala: Mama Tr\u00e1nsito Amagua\u00f1a (1909-2009)<\/strong> <\/p>\n<p><strong>Anexos<\/strong> <\/p>\n<p><em>Declaraci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos ind\u00edgenas<\/em> <\/p>\n<p><em>Convenio de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo no 169 (1989) sobre Pueblos Ind\u00edgenas y Tribales en pa\u00edses independientes<\/em> <\/p>\n<p><em>Declaraci\u00f3n de los pueblos ind\u00edgenas<\/em> <\/p>\n<p><strong>Declaraci\u00f3n de los Pueblos Ind\u00edgenas del Mundo<\/strong> <\/p>\n<p>Agradecimientos <\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/odt\/pueblos-originarios-en-america-mapas.odt\">Mapas<\/a>, <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/pueblos-originarios-en-america-mapas.pdf\">PDF<\/a><\/p>\n<p><strong>Multinacionales espa\u00f1olas en Am\u00e9rica latina: Impactos sobre los pueblos ind\u00edgenas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pedro Ramiro y Erika Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n<p><em>Que todo el pueblo conozca en t\u00e9rminos morales y pol\u00edticos los cr\u00edmenes cometidos. Hay un perjuicio grande para las poblaciones ind\u00edgenas y para toda la humanidad. Existe un fuerte impacto sobre los pueblos ind\u00edgenas, incluso los no contactados, que no quieren compasi\u00f3n. Estos pueblos tienen derecho a la vida y a que respeten su forma de vivir<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Blanca Chancoso<\/strong>, miembro del jurado del <em>Tribunal Permanente de los Pueblos<\/em>.[1]<\/p>\n<p>El avance del capitalismo global ha hecho que, en el \u00faltimo siglo, las empresas transnacionales hayan venido adquiriendo cada vez m\u00e1s capacidad de influencia y poder. Hoy, las 500 mayores corporaciones controlan una cuarta parte de la producci\u00f3n y la mitad del comercio mundial, y su capacidad econ\u00f3mica supera a la de muchos pa\u00edses: Wal-Mart, por ejemplo, maneja un volumen de ventas que supera el Producto Interior Bruto (PIB) de Noruega, mientras que los ingresos de ExxonMobil son mayores que la suma del PIB de Venezuela y Chile. Despu\u00e9s de todo, las compa\u00f1\u00edas multinacionales han resultado ser las principales beneficiarias del proceso de globalizaci\u00f3n neoliberal y, por ello, en el actual modelo socioecon\u00f3mico, los derechos sociales de la mayor\u00eda de hombres y mujeres del planeta queden sometidos a la l\u00f3gica de un mercado dominado por las corporaciones transnacionales. Y es que, como ya dec\u00eda Salvador Allende hace cuatro d\u00e9cadas, \u00ab<em>estamos ante un conflicto frontal entre las grandes corporaciones transnacionales y los Estados. \u00c9stos aparecen interferidos en sus decisiones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y militares por organizaciones globales que no dependen de ning\u00fan Estado y que no est\u00e1n fiscalizadas por ning\u00fan parlamento<\/em>\u00bb.[2]<\/p>\n<p>En este contexto, resulta oportuno desvelar la existencia de los conflictos que est\u00e1n siendo causados por la expansi\u00f3n de estas empresas multinacionales: da\u00f1os medioambientales, desplazamientos de comunidades, alzas de tarifas y deficiencias de los servicios p\u00fablicos privatizados, deterioro de los derechos laborales, expolio de los recursos naturales, persecuciones a las organizaciones sociales y sindicales y, en general, una sucesi\u00f3n de abusos cometidos y de violaciones de los derechos humanos. Porque, como afirma Perfecto Andr\u00e9s Ib\u00e1\u00f1ez, magistrado del Tribunal Supremo y presidente de la sesi\u00f3n del <em>Tribunal Permanente de los Pueblos<\/em> (TPP) realizada el pasado mes de mayo en Madrid, lo que sucede es que las empresas transnacionales \u201c<em>se aprovechan del vac\u00edo pr\u00e1ctico de esfera p\u00fablica para actuar al margen de la legalidad<\/em>\u201d, y por eso puede decirse que \u201c<em>hay una asimetr\u00eda absoluta entre las posiciones de las v\u00edctimas y las posiciones de quienes est\u00e1n detr\u00e1s, lejos, moviendo hilos por beneficios econ\u00f3micos o intereses<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>A la vez, se hace necesario instaurar mecanismos para el control de las operaciones de las compa\u00f1\u00edas multinacionales. Esto quiere decir, por una parte, someter a Derecho todas las pr\u00e1cticas que atenten contra los derechos civiles, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y culturales, y, por otra, ajustar sus actividades al derecho al desarrollo y a la soberan\u00eda de los pueblos y naciones.[3] Sin embargo, la realidad parece transcurrir justamente en sentido contrario: el cuerpo normativo relacionado con la mercantilizaci\u00f3n del sistema neoliberal se ha ido perfeccionando cuantitativa y cualitativamente, a la vez que el control de las grandes empresas se ha ido vinculando con los sistemas voluntarios y unilaterales que han ido penetrando en las instituciones internacionales.[4]<\/p>\n<p>Con todo ello, se hace evidente la profunda asimetr\u00eda que existe entre los derechos de las empresas transnacionales, que se protegen mediante los m\u00faltiples acuerdos que forman el nuevo Derecho Corporativo Global \u2013que se concreta en una serie de normas y acuerdos bilaterales, multilaterales y regionales promovidos desde instancias como la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional\u2013, y sus obligaciones a nivel ambiental, laboral y social, que en buena medida se dejan en manos de la \u00e9tica empresarial y de los acuerdos voluntarios. Dicho de otro modo: mientras la seguridad jur\u00eddica de los contratos y de los negocios de las compa\u00f1\u00edas multinacionales se tutela desde la fortaleza de la lex mercatoria, la ciudadan\u00eda no dispone de sistemas normativos y de mecanismos de control eficaces para verificar el cumplimiento de los derechos humanos.[5]<\/p>\n<p><strong>Empresas transnacionales vs. pueblos ind\u00edgenas<\/strong><\/p>\n<p>Durante todo el siglo XX, la b\u00fasqueda de materias primas, de recursos naturales que explotar, de mano de obra barata y, en resumen, de las condiciones \u00f3ptimas para avanzar por la senda del crecimiento econ\u00f3mico, la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n[6] y la competitividad en el mercado mundial, fueron las razones que llevaron a las empresas transnacionales a implantarse por todo el planeta. Y, por supuesto, tambi\u00e9n en muchos territorios ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>As\u00ed, puede decirse que la relaci\u00f3n entre las empresas transnacionales y los pueblos ind\u00edgenas tiene muchos a\u00f1os de existencia. En el caso de Am\u00e9rica Latina, ya desde que, a principios del siglo pasado, las grandes corporaciones del petr\u00f3leo se fueron haciendo con contratos de explotaci\u00f3n y extendieron sus actividades por toda la regi\u00f3n, se dedicaron a utilizar a las poblaciones locales como mano de obra para la construcci\u00f3n de las infraestructuras necesarias, comenzaron a destruir los ecosistemas colindantes, hostigaron a las comunidades ind\u00edgenas y, en definitiva, contribuyeron a hacer efectiva una profunda transformaci\u00f3n del territorio. M\u00e1s tarde, a las multinacionales petroleras vendr\u00edan a sumarse las compa\u00f1\u00edas bananeras, las mineras, las de la electricidad, las entidades financieras, las agroindustrias &#8230;<\/p>\n<p>En Colombia, sin ir m\u00e1s lejos, desde que hace un siglo se dio inicio a las actividades petroleras en el pa\u00eds, se han podido documentar numerosos casos en los que las empresas transnacionales han diezmado comunidades ind\u00edgenas enteras, invadiendo y destruyendo sus territorios. En los a\u00f1os sesenta, por ejemplo, hab\u00edan acabado ya con dos terceras partes de las comunidades bari, en el Norte de Santander, y hab\u00edan hecho pr\u00e1cticamente lo mismo con la poblaci\u00f3n ind\u00edgena yarigu\u00ed en la cuenca media del r\u00edo Magdalena. De igual manera, la b\u00fasqueda del petr\u00f3leo tuvo graves efectos sobre otras comunidades ind\u00edgenas, como los zen\u00fa de C\u00f3rdoba; las etnias inga, kof\u00e1n, siona, huitoto y coreguaje en el Putumayo; los s\u00e1liba en el Casanare y los nukak en el Guaviare.[7]<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n no fue muy diferente en Bolivia, por poner otro caso, donde los intereses de las multinacionales del petr\u00f3leo por el control del territorio tambi\u00e9n generaron fuertes impactos sobre los pueblos ind\u00edgenas. Basta citar a las corporaciones Standard Oil y Royal Dutch Shell,[8] involucradas en el origen en los a\u00f1os treinta de la Guerra del Chaco, o a la compa\u00f1\u00eda petrolera Gulf Oil Company, que durante la d\u00e9cada de los sesenta oper\u00f3 en los territorios ind\u00edgenas yuki y yurakar\u00e9, impulsando la colonizaci\u00f3n de esa regi\u00f3n y el desplazamiento de sus comunidades.[9]<\/p>\n<p>A modo de ilustraci\u00f3n, estos ejemplos de Colombia y Bolivia pueden servir para entender lo que ha significado la presencia de las compa\u00f1\u00edas multinacionales en los territorios donde habitan los pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina. Porque, al final, lo que han hecho las grandes corporaciones es aprovecharse de la falta de control sobre sus actividades para contaminar el entorno de las zonas donde operaban e intimidar, maltratar y desplazar a las poblaciones cercanas. En d\u00e9cadas pasadas, se han venido estudiando y sistematizando multitud de casos en los que se relata el hostigamiento y la persecuci\u00f3n que tuvieron que sufrir muchas comunidades ind\u00edgenas en toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero, en contra de lo que pudiera parecer, estos hechos no se limitan al pasado; por el contrario, se puede constatar que contin\u00faan sucediendo en la actualidad. Y de ello hay ejemplos de todo tipo: desde las multinacionales de la alimentaci\u00f3n hasta las corporaciones energ\u00e9ticas, de las mineras a las farmac\u00e9uticas, es conocido que las actividades de una gran cantidad de empresas transnacionales siguen impactando gravemente sobre el territorio y la cultura de los pueblos ind\u00edgenas. Para hacernos una idea de la magnitud de esta cuesti\u00f3n, veamos a continuaci\u00f3n algunos de los casos que han sido m\u00e1s denunciados a nivel internacional.<\/p>\n<p>Uno de los elementos centrales de la disputa entre las comunidades ind\u00edgenas y las grandes compa\u00f1\u00edas es la propiedad de la tierra. En este sentido, ha sido bien conocida la situaci\u00f3n de las comunidades mapuche de la Patagonia argentina que, desde hace varios a\u00f1os, mantienen un litigio por unos terrenos que han sido usurpados por Benetton.[10] En 2007, cuando seis familias mapuche volvieron a ocupar el predio sobre el cual reclamaban derechos ancestrales \u2013cinco a\u00f1os antes, ya hab\u00edan sido expulsadas del mismo lugar, que fue adquirido por la corporaci\u00f3n italiana junto con otros terrenos en 1991\u2013, un portavoz de los afectados dejaba claro que \u201c<em>no pretendemos ser propietarios, sino vivir como comunidad en nuestro territorio<\/em>\u201d.[11]<\/p>\n<p>Del mismo modo, en Brasil se ha hecho muy notorio el conflicto que tienen las comunidades tupiniquim y guaran\u00ed que est\u00e1n defendiendo su territorio frente a la multinacional papelera Aracruz Celulose. Estas poblaciones ind\u00edgenas del estado de Esp\u00edritu Santo sufrieron amenazas y ataques como resultado de la campa\u00f1a que hab\u00edan emprendido para reclamar sus tierras hereditarias, que a su vez eran tambi\u00e9n requeridas por la empresa. Seg\u00fan los indicios, Aracruz prest\u00f3 apoyo log\u00edstico a las fuerzas de seguridad durante una operaci\u00f3n que tuvo lugar en 2006 en la cual la polic\u00eda federal desaloj\u00f3 de forma violenta \u2013trece personas resultaron heridas y dos poblados quedaron destruidos- a ind\u00edgenas tupiniquim y guaran\u00ed de los asentamientos que hab\u00edan construido en las tierras en litigio.[12]<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 decir de las empresas mineras, que han destruido multitud de territorios ind\u00edgenas en busca de oro, plata, n\u00edquel, cobre y otros metales preciosos. Entre ellas, la corporaci\u00f3n estadounidense Drummond, que participa en la explotaci\u00f3n de la mina de carb\u00f3n a cielo abierto m\u00e1s grande del mundo (Cerrej\u00f3n), que se encuentra en la pen\u00ednsula de La Guajira, en Colombia. En ese lugar habita el pueblo wayu\u00fa que, debido a la contaminaci\u00f3n de la zona y a unas injustas negociaciones, ha visto amenazados su territorio ancestral y su cultura y por ello se resiste a la presencia de \u00e9sta y otras transnacionales como la petrolera estadounidense ChevronTexaco, que explota los yacimientos de gas natural que tambi\u00e9n existen en la regi\u00f3n.[13] En 2009, en otra regi\u00f3n del pa\u00eds, los ind\u00edgenas embera se instalaron pac\u00edficamente en el Cerro Careperro, en Jiguamiand\u00f3, lugar donde la multinacional Muriel Mining Corporation ten\u00eda previsto iniciar la extracci\u00f3n de oro, cobre y molibdeno, y continuaron all\u00ed hasta que, un mes despu\u00e9s, la empresa tuvo que abandonar la zona y suspender su actividad.[14]<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasado dieron la vuelta al mundo, asimismo, las protestas y las movilizaciones de los ind\u00edgenas de la Amazonia peruana que exig\u00edan la derogaci\u00f3n de las normas que vulneraban su derecho a la propiedad y el control sobre sus recursos naturales, y que fomentaban la entrada de inversiones extranjeras en territorio de las comunidades ind\u00edgenas amaz\u00f3nicas.[15] En pleno conocimiento de sus derechos, seg\u00fan la Constituci\u00f3n peruana y el Convenio 169 de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, los dirigentes ind\u00edgenas explicaban que \u201c<em>no queremos modificaci\u00f3n, queremos derogaci\u00f3n<\/em>\u201d.[16] Pero, finalmente, el gobierno declar\u00f3 el estado de excepci\u00f3n y envi\u00f3 a la polic\u00eda contra los manifestantes, intervenci\u00f3n que se sald\u00f3 con la muerte de m\u00e1s de treinta personas en lo que ya se ha conocido como \u201cla masacre de Bagua\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, los megaproyectos hidroel\u00e9ctricos han sido tambi\u00e9n una fuerte amenaza para multitud de pueblos ind\u00edgenas latinoamericanos. De Guatemala, por ejemplo, donde el municipio de Ixc\u00e1n \u2013en el que habitan ind\u00edgenas q\u2019eqchi\u2019s, qanjoba\u2019les, mames, kiche\u2019s, kakchikeles, ixiles, chujes y jacaltecos\u2013 rechaz\u00f3 en una consulta comunitaria la construcci\u00f3n de la central hidroel\u00e9ctrica de Xalal\u00e1, que forma parte de las propuestas del Plan Puebla-Panam\u00e1.[17] O de Brasil, pa\u00eds en el que ind\u00edgenas de diferentes etnias amaz\u00f3nicas que viven en la reserva del Parque Nacional de Xing\u00fa se han venido oponiendo durante a\u00f1os a la construcci\u00f3n de una gran central hidroel\u00e9ctrica. Y es que la obra de la que se convertir\u00e1 en la tercera mayor represa del mundo contempla la inundaci\u00f3n de una extensa \u00e1rea que incluye, al menos, dos reservas ind\u00edgenas. \u201c<em>Belo Monte es un caso emblem\u00e1tico dentro de un modelo depredador<\/em>\u201d, dice un miembro del Movimiento de Afectados por las Presas, ya que \u201c<em>la central afectar\u00e1 a 50.000 personas que perder\u00e1n su modo de vida, que depende del r\u00edo Xing\u00fa<\/em>\u201d.[18]<\/p>\n<p>En \u00faltimo lugar, aunque quiz\u00e1s deber\u00edan ocupar el primer puesto por la cantidad de denuncias que han venido acumulando, est\u00e1n las transnacionales del sector de los hidrocarburos. Por citar alg\u00fan caso concreto, podr\u00edamos resaltar el de la compa\u00f1\u00eda franco-brit\u00e1nica Perenco, que ha provocado da\u00f1os ecol\u00f3gicos en el Norte de Guatemala, ya que su actividad extractiva ha afectado a una zona de gran biodiversidad y en la que est\u00e1n presentes unos cien centros ceremoniales mayas. Como asegur\u00f3 un dirigente social de la regi\u00f3n, \u201c<em>nos dicen que la explotaci\u00f3n petrolera traer\u00e1 desarrollo para nuestras familias, pero vemos c\u00f3mo en Rubensalto, treinta a\u00f1os despu\u00e9s, las comunidades siguen como el primer d\u00eda, en la pobreza, con enfermedades y analfabetismo<\/em>\u201d.[19] Una situaci\u00f3n similar se produjo en Ecuador: tras la oposici\u00f3n de las comunidades ind\u00edgenas kichwas durante a\u00f1os al ingreso de la empresa Perenco en su territorio, la petrolera tuvo que abandonar sus operaciones en el pa\u00eds en 2009.<\/p>\n<p>Petroleras como ExxonMobil, Royal Dutch Shell, ChevronTexaco, Total y British Petroleum, entre otras, han sembrado la regi\u00f3n de negativos efectos sobre las poblaciones y los ecosistemas. En Bolivia, los ind\u00edgenas guaran\u00edes que habitan en el sureste del pa\u00eds ocuparon en 2006 la estaci\u00f3n de bombeo de un gasoducto, y amenazaron con cortar el suministro de gas a Brasil si las tres principales petroleras extranjeras presentes en el pa\u00eds \u2013Repsol YPF, Petrobras y Total\u2013 no cumpl\u00edan sus promesas de desarrollo regional.[20] En Per\u00fa, ind\u00edgenas de la comunidad achuar presentaron hace a\u00f1os una demanda judicial en Estados Unidos contra la multinacional Occidental (Oxy), a la que acusan de haber contaminado durante tres d\u00e9cadas el suelo y los r\u00edos del nororiente del pa\u00eds, donde ellos habitan. Luego de que Oxy abandonara la zona en 1999, la empresa Pluspetrol tom\u00f3 el testigo, y ha sido asimismo acusada por los ind\u00edgenas de causar graves estragos: las poblaciones achuar tienen altas concentraciones de plomo y cadmio en la sangre, y padecen males hep\u00e1ticos, diarreas, afecciones a los ojos y desnutrici\u00f3n.[21]<\/p>\n<p>En la audiencia del <em>Tribunal Permanente de los Pueblos<\/em> (TPP) que se llev\u00f3 a cabo en Madrid en mayo de 2010, pudo evidenciarse la violaci\u00f3n a los derechos de los pueblos ind\u00edgenas con el caso de la cementera Holcim en Guatemala, cuya actividad extractora causar\u00eda fuertes impactos ambientales en el territorio y lo inutilizar\u00eda para labores agr\u00edcolas. Como dice Ramona Choc\u00f3n, l\u00edder ind\u00edgena del municipio San Juan Sacatep\u00e9quez, \u201c<em>nosotros defendemos la Madre Tierra porque dependemos de ella, somos cien por cien agricultores de rosas, crisantemos y verduras. \u00c9ste es uno de los principales factores por el que rechazamos a esta empresa en nuestras comunidades<\/em>\u201d. Adem\u00e1s, \u00e9ste es un caso paradigm\u00e1tico de la criminalizaci\u00f3n y las amenazas que sufren los y las dirigentes sociales que se oponen a las actividades de las empresas multinacionales en su territorio.[22]<\/p>\n<p><strong>La segunda colonizaci\u00f3n de Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p>Quinientos a\u00f1os despu\u00e9s de la Conquista de Am\u00e9rica, las multinacionales espa\u00f1olas han protagonizado el segundo desembarco en la regi\u00f3n y han logrado hacerse con el liderazgo de muchos sectores clave de las econom\u00edas latinoamericanas. Y todo en apenas d\u00e9cada y media: el boom de las inversiones espa\u00f1olas en Am\u00e9rica Latina se produjo a finales de los a\u00f1os noventa, cuando Espa\u00f1a lleg\u00f3 a ser el sexto mayor inversor del mundo y el primero en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p>Con ello, compa\u00f1\u00edas espa\u00f1olas como <strong>Repsol<\/strong>, <strong>Telef\u00f3nica<\/strong>, <strong>Endesa<\/strong>, <strong>Gas Natural<\/strong> \u2013estas cuatro empresas fueron p\u00fablicas\u2013, <strong>BBVA<\/strong>, <strong>Santander<\/strong>, <strong>Iberdrola<\/strong>, <strong>Uni\u00f3n Fenosa<\/strong>, <strong>Aguas de Barcelona<\/strong> y <strong>PRISA<\/strong>, entre muchas otras, pudieron convertirse en lo que actualmente son: grandes corporaciones transnacionales. Para eso, solamente tuvieron que aprovechar el tama\u00f1o y el capital acumulados tras las privatizaciones y fusiones en el Estado espa\u00f1ol para, a continuaci\u00f3n, expandirse a Am\u00e9rica Latina comprando todas las empresas que se estaban poniendo a la venta en el marco de la doctrina del Consenso de Washington. Haci\u00e9ndose fuertes all\u00e1, y centrando la mayor parte de sus actividades no tanto para la producci\u00f3n mundial como para el mercado interno de los diferentes pa\u00edses \u2013en sectores tales como los de telecomunicaciones, banca, energ\u00eda, agua, seguros, construcci\u00f3n y turismo\u2013, las multinacionales espa\u00f1olas han podido repatriar enormes beneficios en esta d\u00e9cada. As\u00ed, las principales multinacionales de nuestro pa\u00eds obtienen anualmente entre un tercio y la mitad de sus ganancias de all\u00e1: el BBVA logra el 49% de sus ingresos gracias a sus negocios en la regi\u00f3n; Telef\u00f3nica, el 40%; y, en el caso del Santander, \u00abcasi la mitad del beneficio de este a\u00f1o vendr\u00e1 de Am\u00e9rica Latina\u00bb, afirma Francisco Luz\u00f3n, director de la Divisi\u00f3n de Am\u00e9rica del banco.[23]<\/p>\n<p>Pero, hasta ahora, mientras se han dedicado a incrementar a\u00f1o tras a\u00f1o sus beneficios y la productividad de sus operaciones, la presencia de estas empresas transnacionales no ha contribuido a mejorar el empleo, apenas ha servido para incrementar la calidad de los servicios que ofrecen, casi no han realizado inversiones en mantenimiento ni han apoyado la transferencia tecnol\u00f3gica. Y, adem\u00e1s, sus actividades han ido asociadas a un enorme rastro de graves impactos ambientales, sociales y culturales.[24]<\/p>\n<p>En el \u00faltimo lustro, se han venido denunciando m\u00faltiples casos de violaciones de los derechos humanos e impactos sobre las comunidades ind\u00edgenas, las condiciones laborales y el medio ambiente por parte de las multinacionales espa\u00f1olas en Am\u00e9rica Latina. Y puede afirmarse que, en el caso de los efectos sobre los pueblos ind\u00edgenas de la regi\u00f3n, las dos principales v\u00edas de conflicto que han abierto las corporaciones transnacionales con sede en nuestro pa\u00eds han tenido su origen en dos ejes de intervenci\u00f3n: la b\u00fasqueda y explotaci\u00f3n de reservas petrol\u00edferas, y la construcci\u00f3n de grandes presas para la generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica. En el primero de los casos, la protagonista ha sido la petrolera Repsol YPF; en el segundo, las el\u00e9ctricas Endesa, Iberdrola y Uni\u00f3n Fenosa. Eso s\u00ed, sin olvidar el papel que han jugado los bancos BBVA y Santander, que en distintas ocasiones han financiado la puesta en marcha de proyectos contaminantes y muy agresivos social y ambientalmente.<\/p>\n<p><strong>Petr\u00f3leo y pueblos ind\u00edgenas: los impactos de <em>Repsol<\/em> en Am\u00e9rica Latina<\/strong><\/p>\n<p>Gracias a los ingresos procedentes de su actividad en Am\u00e9rica Latina, Repsol YPF es la primera empresa privada transnacional del sector de los hidrocarburos en la regi\u00f3n. Y es que es justamente esta zona, donde se localizan el 95% de sus reservas de hidrocarburos y el 88% de sus resultados de explotaci\u00f3n, la que le ha hecho convertirse en una de las diez mayores petroleras del mundo. Eso s\u00ed, a medida que Repsol YPF ha ido incrementando sus beneficios a\u00f1o tras a\u00f1o \u2013en 2009, las ganancias de la compa\u00f1\u00eda fueron 3.188 millones de euros\u2013, sus actividades han dejado un rastro de graves impactos ambientales, sociales y culturales sobre los pueblos de la regi\u00f3n. En concreto, la petrolera es la multinacional espa\u00f1ola que m\u00e1s conflictos ha tenido con las poblaciones ind\u00edgenas: ha acumulado denuncias con estas comunidades en Bolivia, Ecuador, Per\u00fa, Argentina y Colombia.[25]<\/p>\n<p>En <strong>Bolivia<\/strong>, Repsol efect\u00faa sus operaciones petrol\u00edferas en siete \u00e1reas protegidas, entre las que se encuentran el Parque Nacional Madidi, la Reserva de la Biosfera Pil\u00f3n Lajas, el Parque Nacional Ambor\u00f3 y el Parque Nacional Aguarag\u00fce. En ese pa\u00eds, las actividades de exploraci\u00f3n y producci\u00f3n de Repsol YPF en Bolivia afectan a 17 Tierras Comunitarias de Origen (TCO) repartidas en las regiones amaz\u00f3nica y chaque\u00f1a, entre las que est\u00e1n el Territorio Ind\u00edgena Multi\u00e9tnico \u2013en el cual conviven comunidades chimanes, moxe\u00f1as y yurakar\u00e9s\u2013, el Territorio Ind\u00edgena Chim\u00e1n, el Territorio Ind\u00edgena Parque Nacional Isiboro S\u00e9cure \u2013refugio ancestral de la etnia yurakar\u00e9\u2013, las TCO de Itika Guasu y Weenhayek. Seg\u00fan un estudio de evaluaci\u00f3n del impacto ambiental realizado por la Asamblea del Pueblo Guaran\u00ed, se puede constatar que la multinacional espa\u00f1ola del petr\u00f3leo se aprovecha de est\u00e1ndares bajos para operar en \u00e1reas altamente sensibles desde un punto de vista social, cultural y ambiental. Tal es el caso de las TCO de Itika Guasu y Tentayapi, entre otras. En la siguiente tabla se muestra un resumen de los impactos y denuncias de la poblaci\u00f3n acerca de las operaciones de la petrolera en sus territorios.[26]<\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/denuncias-contra-repsol.pdf\">Tabla 1. Denuncias de pueblos ind\u00edgenas contra Repsol YPF (hasta el a\u00f1o 2005)<\/a>.<\/p>\n<p><strong>Fecha &#8211; Impacto &#8211; Territorio afectado &#8211; Poblaci\u00f3n afectada<\/strong><\/p>\n<p>17 de enero de 1998 &#8211; Comunidades ind\u00edgenas declaran su preocupaci\u00f3n por los impactos socioambientales de la exploraci\u00f3n realizada por Repsol YPF &#8211; Territorio Ind\u00edgena Parque Nacional IsiboroS\u00e9cure, Beni\/Cochabamba &#8211; Central de Pueblos Ind\u00edgenas del Beni (CPIB)<\/p>\n<p>16 de enero de 1999 &#8211; Comunidades ind\u00edgenas denuncian a la petrolera Maxus, y otras, de contaminar el agua en territorio ind\u00edgena &#8211; Itika Guasu, provincia O\u2019Connor, Tarija (Puerto Margarita y proximidades) &#8211; Guaran\u00edes<\/p>\n<p>25 de mayo de 2000 &#8211; Pueblos ind\u00edgenas del Oriente y Pluspetrol negocian un acuerdo sobre la compensaci\u00f3n por la exploraci\u00f3n petrolera en sus territorios &#8211; Camiri, Santa Cruz &#8211; CIDOB, pueblos ind\u00edgenas del Oriente, comunidades ind\u00edgenas guaran\u00edes<\/p>\n<p>18 de agosto de 2000 &#8211; Ind\u00edgenas tchimanes alcanzan un acuerdo con Repsol YPF y BHP &#8211; Pozo Eva Eva Sur X-1, l\u00edmites de La Paz, Beni y Cochabamba &#8211; Ind\u00edgenas tchimanes<\/p>\n<p>2 de octubre de 2001 &#8211; Los pueblos guaran\u00ed y weenhayek se oponen al gasoducto Yacuiba-R\u00edo Grande realizado por el consorcio Transierra, por destruir su territorio y el medioambiente de la zona &#8211; Zona del gasoducto Yacuiba-R\u00edo Grande, Tarija\/Santa Cruz &#8211; Pueblo guaran\u00ed, ind\u00edgenas weenhayek, poblaci\u00f3n de Yacuiba<\/p>\n<p>13 de octubre de 2001 &#8211; Repsol YPF realiza la entrega de obras sociales a las comunidades en el campo petrolero Margarita &#8211; Campo Margarita, provincia O\u2019Connor, Tarija &#8211; Comunidades guaran\u00edes<\/p>\n<p>15 de diciembre de 2005 &#8211; Comunidades ind\u00edgenas guaran\u00edes denuncian que Repsol YPF no cumpli\u00f3 el convenio de indemnizaci\u00f3n socioambiental contra\u00eddo en 2003 &#8211; Campo Margarita, provincia O\u2019Connor, Tarija &#8211; Guaran\u00edes de las Tierras Comunitarias de Origen de Itika Guasu<\/p>\n<p><strong>Fuente: Centro de Documentaci\u00f3n e Informaci\u00f3n \u2013 Bolivia (CEDIB)<\/strong>. <\/p>\n<p>En el caso de <strong>Ecuador<\/strong>, Repsol YPF tiene actividades en el Parque Nacional Yasun\u00ed, declarado reserva de la biosfera por la UNESCO y h\u00e1bitat de la etnia ind\u00edgena huaorani. Pero las actividades de Repsol no se limitan a las operaciones en el Bloque 16, situado dentro del Yasun\u00ed, sino que la empresa forma parte tambi\u00e9n, junto a otras seis corporaciones petroleras, del consorcio que explota el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), que transporta el petr\u00f3leo desde la selva amaz\u00f3nica hasta la costa del Pac\u00edfico y afecta a once \u00e1reas protegidas. La puesta en marcha de este proyecto ocasion\u00f3 el taponamiento de fuentes de agua para el consumo humano de la poblaci\u00f3n asentada a lo largo de la ruta, y durante las etapas de prueba del oleoducto se produjeron cinco derrames de crudo que contaminaron las \u00e1reas cercanas.<\/p>\n<p>En <strong>Argentina<\/strong>, Repsol YPF ha invadido extrajudicialmente y contaminado varias comunidades ind\u00edgenas mapuche en la provincia de Neuqu\u00e9n. El conflicto m\u00e1s conocido es la contaminaci\u00f3n del yacimiento de gas y petr\u00f3leo de Loma de la Lata, uno de los mayores de Sudam\u00e9rica. Las comunidades mapuches Kaxipayi\u00f1 y Paynemil, que all\u00ed habitan, presentan unos alarmantes niveles de intoxicaci\u00f3n por la acumulaci\u00f3n de m\u00e1s de 17 metales pesados en sus tejidos corporales. Seg\u00fan la Evaluaci\u00f3n de Da\u00f1o Cultural y Ambiental realizada por una consultora alemana en el a\u00f1o 2001, los restos de metales pesados hallados en la zona investigada son 700 veces m\u00e1s altos de lo permitido por la legislaci\u00f3n Argentina.[27] Adem\u00e1s, el Tribunal Supremo argentino est\u00e1 investigando una denuncia presentada por el Defensor del Pueblo, en la cual se acusa a Repsol YPF y a otras 16 empresas petroleras de haber contaminado cinco provincias del pa\u00eds \u2013con un \u00e1rea total que es casi el doble de la superficie del Estado espa\u00f1ol\u2013 con sus actividades.[28]<\/p>\n<p>En <strong>Per\u00fa<\/strong>, los planes de la empresa petrolera para continuar con su expansi\u00f3n han sido denunciados p\u00fablicamente por no tener en cuenta a las comunidades ind\u00edgenas en aislamiento voluntario. La compa\u00f1\u00eda pretende encontrar yacimientos de petr\u00f3leo en la selva amaz\u00f3nica en el llamado Lote 39, que seg\u00fan denuncia <em>Survival<\/em> es \u201c<em>el hogar de al menos dos de los \u00faltimos pueblos ind\u00edgenas no contactados<\/em>\u201d, que nunca han tenido relaci\u00f3n con otras personas y, por tanto, \u201c<em>podr\u00edan correr peligro<\/em>\u201d.[29]<\/p>\n<p>En <strong>Colombia<\/strong>, a trav\u00e9s de una asociaci\u00f3n con la empresa estatal Ecopetrol, Repsol participa en el bloque Catleya, situado entre los departamentos de Boyac\u00e1 y Arauca, un \u00e1rea petrolera donde la compa\u00f1\u00eda espera encontrar nuevos yacimientos de hidrocarburos que se superpone con el territorio ancestral u\u2019wa. Los ind\u00edgenas u\u2019wa, que son conocidos como \u201c<em>el pueblo que piensa<\/em>\u201d o \u201c<em>el pueblo que habla bien<\/em>\u201d, debido a que durante miles de a\u00f1os han conseguido mantener relaciones pac\u00edficas con sus vecinos sin el uso de armas ni guerras, son uno de los grupos ind\u00edgenas de Colombia que mantienen de forma m\u00e1s viva su cultura ancestral. Este pueblo, que siempre se ha opuesto a la extracci\u00f3n de crudo en sus resguardos alegando que el petr\u00f3leo es \u201c<em>la sangre de la tierra<\/em>\u201d y que juega un papel fundamental en su cosmovisi\u00f3n, defiende la continuidad de su modo de vida tradicional lejos de la l\u00f3gica del capital, que ahora se encuentra amenazado por la exploraci\u00f3n s\u00edsmica \u2013cuyas detonaciones afectan a las corrientes de agua y a los movimientos de tierras\u2013 y la explotaci\u00f3n de los recursos naturales presentes en su territorio. Ya desde la d\u00e9cada de los noventa la resistencia de los u\u2019was adquiri\u00f3 una gran relevancia internacional, cuando sus amenazas de cometer un suicidio colectivo dieron la vuelta al mundo: prefer\u00edan suicidarse antes que tener una muerte indigna por la entrada de las multinacionales petroleras en su territorio. As\u00ed, mantuvieron litigios en diferentes instancias judiciales nacionales e internacionales y tuvieron la solidaridad y el apoyo de diferentes movimientos sociales. Sus protestas tuvieron su punto culminante hace diez a\u00f1os, cuando ocuparon los terrenos del pozo Gibraltar para impedir su puesta en marcha: fueron violentamente desalojados de all\u00ed por el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda, pero la resonancia medi\u00e1tica de los hechos \u2013murieron dos ni\u00f1os u\u2019wa y guahibo\u2013 hizo que se parara la entrada de las multinacionales en la zona. Hoy, ante el progresivo agotamiento de las reservas de hidrocarburos, el subsuelo del territorio u\u2019wa vuelve a ser una gran esperanza para que compa\u00f1\u00edas transnacionales como Repsol YPF quieran hacer negocio. Pero el pueblo u\u2019wa no va a ceder en su determinaci\u00f3n, como uno de sus miembros declara sin titubeos: \u201c<em>Nos tendr\u00e1n que matar a todos, con que quede uno s\u00f3lo seguiremos peleando. Es como cuando se produce una sucesi\u00f3n, para quedarse con todo hay que matar a todos los herederos<\/em>\u201d.[30]<\/p>\n<p><strong>Megaproyectos hidroel\u00e9ctricos: los impactos de Endesa, Iberdrola y Uni\u00f3n Fenosa<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab<strong>Endesa<\/strong>\u00bb se sit\u00faa entre las diez primeras multinacionales de Am\u00e9rica Latina y es la primera compa\u00f1\u00eda privada en el sector de la electricidad en la regi\u00f3n, donde sus actividades le reportan un tercio de los beneficios anuales. Excepto en el caso de sus filiales chilenas, la empresa opera principalmente en las grandes ciudades, luego sus impactos sobre los pueblos ind\u00edgenas no son tan acusados. El principal megaproyecto de Endesa ha sido la presa de Ralco, en <strong>Chile<\/strong>, cuya construcci\u00f3n supuso un grav\u00edsimo impacto ambiental, social y cultural. Esta presa es parte de un gran embalse en la cuenca superior del Alto Bio Bio. El territorio hab\u00eda sido habitado ancestralmente por comunidades mapuches-pehuenches, poblaci\u00f3n que lleva resistiendo en sus tierras ancestrales las distintas oleadas de colonizaci\u00f3n por parte de conquistadores, latifundistas y empresarios. Todos los informes t\u00e9cnicos que encarg\u00f3 la Comisi\u00f3n Nacional del Medio Ambiente rechazaban llevar a cabo el proyecto, por el tremendo impacto que generar\u00eda la inundaci\u00f3n de 3.500 hect\u00e1reas en esa regi\u00f3n. Y la Corporaci\u00f3n Nacional de Desarrollo Ind\u00edgena (CONADI), organismo creado para defender la cultura de las poblaciones ind\u00edgenas y hacer respetar sus leyes, tambi\u00e9n se opuso de manera contundente a la venta de las tierras mapuches para la construcci\u00f3n de la presa. Ante el fuerte rechazo del proyecto, Endesa empez\u00f3 a mover hilos dentro de los poderes pol\u00edticos y medi\u00e1ticos. De este modo, la respuesta del Gobierno a la presi\u00f3n ejercida por la compa\u00f1\u00eda fue otorgar el permiso para la construcci\u00f3n de la presa; expulsar al director de la CONADI \u2013que se opon\u00eda al proyecto\u2013 para sustituirlo por un representante ind\u00edgena favorable al mismo; poner en marcha campa\u00f1as publicitarias que mostraran a las familias pehuenches que no quer\u00edan desplazarse como refractarios al desarrollo; realizar el llenado del embalse sin avisar, de modo que se inund\u00f3 un cementerio mapuche; criminalizar a los l\u00edderes ind\u00edgenas, acus\u00e1ndolos de terrorismo; as\u00ed como obtener las tierras a trav\u00e9s de procedimientos irregulares. El resultado final fue la inauguraci\u00f3n de la presa hidroel\u00e9ctrica en el a\u00f1o 2004. Eso s\u00ed, despu\u00e9s de que se pusiera en funcionamiento la central hidroel\u00e9ctrica de Ralco, la comunidad pehuenche continua denunciando a Endesa en Chile. Y, en la actualidad, Endesa est\u00e1 tratando de completar la construcci\u00f3n de otro megacomplejo hidroel\u00e9ctrico en Ays\u00e9n, en la Patagonia chilena, que tendr\u00e1 una potencia total cuatro veces superior a la de Ralco.[31]<\/p>\n<p>Por su parte, \u00ab<strong>Iberdrola<\/strong>\u00bb, que en sus anuncios publicitarios hace suyos los valores de respeto ambiental y de lucha contra el cambio clim\u00e1tico, ha tenido una pol\u00edtica diferente sobre el terreno. Al menos en el caso de <strong>M\u00e9xico<\/strong>, donde la empresa participa como constructora en el parque e\u00f3lico de La Venta, en Oaxaca: este proyecto gener\u00f3 una fuerte oposici\u00f3n por parte de las comunidades ind\u00edgenas locales y los ejidatarios, quienes en el periodo de expropiaciones denunciaron presiones para abandonar sus tierras. Al respecto, Iberdrola no establece ninguna iniciativa de RSC para gestionar los impactos de sus proyectos de inversi\u00f3n sobre los pueblos ind\u00edgenas.[32]<\/p>\n<p>En tercer lugar se encuentra la multinacional el\u00e9ctrica \u00ab<strong>Uni\u00f3n Fenosa<\/strong>\u00bb \u2013hoy rebautizada como \u00ab<strong>Gas Natural Fenosa<\/strong>\u00bb despu\u00e9s de su fusi\u00f3n con la primera compa\u00f1\u00eda espa\u00f1ola de gas\u2013, que ha sido duramente cuestionada por su mala prestaci\u00f3n del servicio el\u00e9ctrico (apagones, alza de tarifas, falta de mantenimiento \u2026) en <strong>Nicaragua<\/strong>, <strong>Guatemala<\/strong> y <strong>Colombia<\/strong>, as\u00ed como por su corresponsabilidad en la persecuci\u00f3n a dirigentes sociales en estos dos \u00faltimos pa\u00edses.[33] En el caso de Colombia, adem\u00e1s, sus plantas de generaci\u00f3n hidroel\u00e9ctrica han tenido graves impactos sobre las poblaciones afrodescendientes, campesinas e ind\u00edgenas que habitan en la regi\u00f3n del Suroccidente. A pesar de que Uni\u00f3n Fenosa haya ganado varios premios internacionales por sus programas de Responsabilidad Social Corporativa en el pa\u00eds, entre ellos uno relativo a la realizaci\u00f3n de un plan de desarrollo rural en los alrededores de la Salvajina, una central hidroel\u00e9ctrica de su propiedad \u2013hasta el a\u00f1o 2009, en que vendi\u00f3 esta filial a inversores colombianos\u2013 en el departamento del Cauca, el hecho es que la compa\u00f1\u00eda apenas ha aportado soluciones al conflicto que mantiene con las comunidades ind\u00edgenas nasa: \u00e9stas exigen a Uni\u00f3n Fenosa una respuesta clara por la inundaci\u00f3n de 600 hect\u00e1reas de su territorio, por el cambio del microclima, por la persecuci\u00f3n a los dirigentes ind\u00edgenas que se oponen a la represa, y por la destrucci\u00f3n de sus formas de vida, que afecta a las 10.000 personas del Cabildo Ind\u00edgena de Honduras.[34]<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hay que destacar que las dos grandes corporaciones transnacionales financieras espa\u00f1olas, el \u00ab<strong>BBVA<\/strong>\u00bb y el \u00ab<strong>Santander<\/strong>\u00bb, han venido <strong>apoyando mediante cr\u00e9ditos y financiaci\u00f3n varios de los proyectos aqu\u00ed citados y otros que son altamente contaminantes y tienen graves impactos sobre las comunidades ind\u00edgenas<\/strong>. Entre ellos se encuentran el gasoducto de Camisea, en <strong>Per\u00fa<\/strong>, que supone la destrucci\u00f3n de ecosistemas ubicados en \u00e1reas tropicales de la amazon\u00eda peruana y afecta a las poblaciones ind\u00edgenas que habitan en aislamiento voluntario en la reserva nahua-kugapakori; la mina de Carajas, en el Amazonas brasile\u00f1o, que ha sido denunciada por la comunidad ind\u00edgena xikrin por los impactos de las actividades mineras; y las represas del R\u00edo Madera, un megaproyecto que forma parte de la iniciativa de Integraci\u00f3n de la Infraestructura Regional en Am\u00e9rica del Sur (IIRSA) y que afectar\u00e1 a 5.000 familias de <strong>Brasil<\/strong> y <strong>Bolivia<\/strong> que se ver\u00e1n desplazadas de sus territorios.[35]<\/p>\n<p><strong>Los pueblos ind\u00edgenas y la resistencia frente al poder corporativo<\/strong><\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n que han utilizado los Estados y las empresas multinacionales para intimidar, desplazar y, pr\u00e1cticamente, eliminar del mapa a muchas comunidades ind\u00edgenas ha sido la necesidad de explotar los recursos naturales que albergan sus territorios, para incorporarlos a la maquinaria de producci\u00f3n y consumo del sistema econ\u00f3mico global. Pero la visi\u00f3n que de estos hechos han ido teniendo las sociedades y las instancias internacionales ha ido cambiando. Especialmente, a lo largo de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas.<br \/>\nYa en 1923, Deskaheh, un l\u00edder cayuga, viaj\u00f3 a Ginebra para pedir a la Liga de las Naciones que escuchara la voz de los pueblos ind\u00edgenas.[36] Tras \u00e9l, muchas otras comunidades han denunciado la persecuci\u00f3n que sufr\u00edan, y para ello han acudido a instancias como, entre otras, la Organizaci\u00f3n de los Estados Americanos, las Naciones Unidas y la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo. As\u00ed, han conseguido darle una mayor visibilidad a sus procesos de resistencia, as\u00ed como despertar la sensibilidad de gran parte de la ciudadan\u00eda. Adem\u00e1s, la valoraci\u00f3n de la diversidad cultural de los pueblos ind\u00edgenas ha dado como resultado que la UNESCO adoptara hace a\u00f1os un convenio internacional sobre este particular,[37] que la OIT creara un instrumento jur\u00eddico vinculante sobre los derechos de los pueblos ind\u00edgenas y que, en 2007, fuera aprobada en Naciones Unidas la Declaraci\u00f3n Universal sobre los Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas. Seg\u00fan el convenio de la OIT, \u00e9stos podr\u00e1n participar en la utilizaci\u00f3n, administraci\u00f3n y conservaci\u00f3n de los recursos naturales existentes en sus tierras, y deber\u00e1n ser consultados por los gobiernos antes de emprender o autorizar cualquier programa de explotaci\u00f3n de tales recursos. A partir de su ratificaci\u00f3n por la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos, los pueblos ind\u00edgenas de la regi\u00f3n han podido acogerse a esta herramienta legal para continuar con sus denuncias sobre la actividad de las corporaciones transnacionales.<\/p>\n<p>En este contexto es en el que las multinacionales espa\u00f1olas han ido desarrollando sus operaciones en los territorios ind\u00edgenas de Am\u00e9rica Latina. Y estas empresas, que hab\u00edan de adaptar sus actividades a una realidad que hasta entonces les era desconocida, no han tenido una actuaci\u00f3n muy diferente a la de las corporaciones transnacionales de otros pa\u00edses que les precedieron. Eso s\u00ed, despu\u00e9s de observar c\u00f3mo se desarrollaron ciertos conflictos con las poblaciones locales \u2013como el caso de las operaciones de las petroleras en el territorio u\u2019wa en Colombia o el caso de la presa de Ralco construida por Endesa en Chile, entre muchos otros\u2013, parece que han aprendido la lecci\u00f3n: no se trata tanto de modificar la realidad de sus pr\u00e1cticas sobre el terreno como de cambiar la percepci\u00f3n social que se tiene de ellas. Para eso, han dise\u00f1ado una novedosa estrategia para interactuar con las comunidades ind\u00edgenas, basada sobre todo en la asunci\u00f3n de las pol\u00edticas de \u00ab<strong>Responsabilidad Social Corporativa<\/strong>\u00bb (RSC).<\/p>\n<p>Con estos programas de RSC, las multinacionales destinan una m\u00ednima parte de su presupuesto anual al fomento de determinadas actividades de acci\u00f3n social en las zonas aleda\u00f1as a sus lugares de operaci\u00f3n: construcci\u00f3n de escuelas, regalo de ordenadores, oferta de puestos de trabajo a los l\u00edderes comunitarios &#8230; Adem\u00e1s, las corporaciones han tratado de evitar el posible disenso dividiendo a la poblaci\u00f3n a trav\u00e9s de diferentes mecanismos, tales como apoyar reformas legales para individualizar las propiedades colectivas, fragmentar un proyecto en varios y reunirse con las comunidades por separado.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, tambi\u00e9n han asumido que la realizaci\u00f3n de sus actividades debe ir de la mano del cumplimiento de ciertos acuerdos internacionales, para quitar argumentos legales a las posibles demandas de las poblaciones afectadas: en el caso citado de las operaciones de Repsol en el territorio u\u2019wa en Colombia, la empresa se ha atenido a los mecanismos de consulta previa contemplados en el convenio 169 de la OIT, aunque al final ha desconocido el resultado de dicho proceso \u2013ya que era contrario a sus intereses\u2013 con el argumento de que \u201c<em>ning\u00fan colombiano se puede oponer a una decisi\u00f3n del Estado<\/em>\u201d, como dijo hace tres a\u00f1os la viceministra del Interior.<\/p>\n<p>Finalmente, en los \u00faltimos a\u00f1os, las multinacionales espa\u00f1olas han empezado a incluir en sus informes anuales menciones expl\u00edcitas a la cuesti\u00f3n ind\u00edgena. Y se han preocupado de ofrecer en todo momento una imagen dialogante y de respeto hacia las comunidades: tomando el mismo caso a modo de ejemplo, el consorcio Repsol-Ecopetrol ha llevado a cabo un proceso de di\u00e1logo para convencer a las comunidades u\u2019was de las bondades de la extracci\u00f3n petrolera en su territorio, y ha tratado de establecer un consenso para autorizar las actividades petrol\u00edferas. Algo similar ha tenido lugar con las operaciones de Repsol en Ecuador: tras haber resultado duramente criticada por sus operaciones en el Parque Nacional Yasun\u00ed, la compa\u00f1\u00eda invirti\u00f3 m\u00e1s de un mill\u00f3n de d\u00f3lares en programas para las poblaciones ind\u00edgenas que viven en la zona. Con ello, cuando Repsol fue amenazada con la expulsi\u00f3n del pa\u00eds por no pagar impuestos, el consejo de gobierno de la Nacionalidad Waorani del Ecuador (NAWE) emiti\u00f3 un comunicado en el que ped\u00eda al presidente Rafael Correa que diera marcha atr\u00e1s en su decisi\u00f3n de que la petrolera espa\u00f1ola se fuera de Ecuador, porque la falta de Repsol \u201c<em>implicar\u00e1 que nuestras comunidades dejen de recibir servicios m\u00e9dicos, odontol\u00f3gicos y que los ni\u00f1os y j\u00f3venes no tengan clases en los colegios, as\u00ed como desayunos escolares<\/em>\u201d, afirmaba.[38]<\/p>\n<p>Sin embargo, el hecho de tratar de ce\u00f1irse exclusivamente a los mecanismos negociados de resoluci\u00f3n pac\u00edfica fuera de la jurisdicci\u00f3n significa, en la pr\u00e1ctica, convertir los derechos de los pueblos ind\u00edgenas, que est\u00e1n reconocidos en el ordenamiento jur\u00eddico nacional e internacional, en papel mojado.[39] En id\u00e9ntico sentido, la firma de c\u00f3digos de conducta voluntarios en el contexto de la RSC no exime del cumplimiento de las normas ambientales y sociales que todas las compa\u00f1\u00edas deber\u00edan respetar. Porque, aparte de la disposici\u00f3n al di\u00e1logo y de la asunci\u00f3n de las medidas de maquillaje corporativo, las empresas transnacionales tienen que atenerse a sus responsabilidades legales. Por tanto, los acuerdos voluntarios y los mecanismos de negociaci\u00f3n deber\u00edan ser, en todo caso, instrumentos de mejora social, no los marcos de regulaci\u00f3n de las corporaciones multinacionales. De hecho, podr\u00eda considerarse una irresponsabilidad asumir que la RSC puede solucionar los impactos de las transnacionales sobre los pueblos ind\u00edgenas, porque desv\u00eda el debate sobre la cuesti\u00f3n principal: hacer respetar y someter los intereses de las compa\u00f1\u00edas a los derechos colectivos e individuales de los pueblos ind\u00edgenas.[40]<\/p>\n<p>Con todo y con ello, a pesar de que se trate de afianzar el mito de que los pueblos ind\u00edgenas son atrasados y se oponen al progreso, y de que se contraponga de manera artificial el derecho de los pueblos ind\u00edgenas con el inter\u00e9s nacional, las organizaciones y redes internacionales de solidaridad van a seguir denunciando los impactos sociales, ambientales y culturales de las actividades de las empresas transnacionales sobre los pueblos ind\u00edgenas. Porque, despu\u00e9s de m\u00e1s de treinta a\u00f1os de pol\u00edticas neoliberales, no parece que toda esta modernizaci\u00f3n forzada de nuestras sociedades est\u00e9 sirviendo para paliar las desigualdades y resolver los conflictos sociales. Y, en ese sentido, lo que se continuar\u00e1 demandando es, sencillamente, el derecho de los pueblos ind\u00edgenas a decidir sobre su propio futuro.<\/p>\n<p>Una de las herramientas utilizadas en la b\u00fasqueda de justicia alternativa han sido las audiencias del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP). Y es que el r\u00e9gimen de permisividad, ilegalidad e impunidad en el que se enmarca la actuaci\u00f3n generalizada de las corporaciones transnacionales en relaci\u00f3n al derecho ind\u00edgena hace necesarios mecanismos adicionales a los de la justicia ordinaria. As\u00ed, en las diferentes sesiones del TPP realizadas en los \u00faltimos cuatro a\u00f1os,[41] los representantes de los pueblos afectados por las violaciones de los derechos humanos cometidas, de manera directa o indirecta, por las multinacionales no s\u00f3lo encuentran un espacio para expresar sus demandas, sino que asumen adem\u00e1s un papel de agentes de la justicia. Tal y como sostiene Perfecto Andr\u00e9s Ib\u00e1\u00f1ez, magistrado del Tribunal Supremo espa\u00f1ol y presidente del TPP de Madrid, el proceso desencadenado por estas instancias alternativas acelera la toma de conciencia y da herramientas a los sujetos para que consigan su defensa legal ante las grandes empresas y los gobiernos.<\/p>\n<p>En definitiva, \u00e9sta y otras experiencias de denuncia del poder corporativo confirman que las poblaciones y los movimientos sociales de la regi\u00f3n est\u00e1n inmersos, como dice Alfonso Moro, \u201c<em>en una perspectiva de largo aliento: rehabilitar la acci\u00f3n pol\u00edtica como un ejercicio de los pueblos y, a trav\u00e9s de ella, defender la primac\u00eda de los derechos y bienes universales y comunales contra su apropiaci\u00f3n por parte de las compa\u00f1\u00edas multinacionales<\/em>\u201d.[42] <\/p>\n<p>Todo ello cobra sentido para que, seg\u00fan afirma <strong>Alejandro Teitelbaum<\/strong>, podamos \u201c<em>reflexionar acerca de c\u00f3mo los seres humanos, que \u2018nacen libres e iguales en dignidad y derechos\u2019 recuperan, en el marco de una sociedad democr\u00e1tica y participativa, el poder de decisi\u00f3n sobre sus propios destinos<\/em>\u201d.[43] Y poder lograr as\u00ed, en definitiva, evitar la vulneraci\u00f3n de los derechos humanos que sufren las mayor\u00edas sociales del planeta.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.omal.info\">Observatorio de Multinacionales en Am\u00e9rica Latina (OMAL)<\/a> [[- <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/odt\/observatorio-multinacionales-america-latina.odt\">Novedades y \u00daltimas Noticias en OMAL &#8211; Observatorio de Multinacionales en Am\u00e9rica Latina<\/a>, <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/observatorio-multinacionales-america-latina.pdf\">PDF<\/a>: <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-1511\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/varios_artistas_voces_x_patagonia.jpg\" alt=\"varios_artistas_voces_x_patagonia.jpg\" align=\"left\" width=\"222\" height=\"222\" srcset=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/varios_artistas_voces_x_patagonia.jpg 222w, https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/varios_artistas_voces_x_patagonia-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 222px) 100vw, 222px\" \/><\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201c<em>Colombia. Petr\u00f3leo en San Andr\u00e9s: dos modelos enfrentados<\/em>\u201d<\/strong>, June Marie Mow, 25-05-2011<\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201c<em>Biopirater\u00eda y pueblos ind\u00edgenas: cr\u00f3nica del expolio del conocimiento<\/em>\u201d<\/strong>, Nikolas de Laserna, 24-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Bolivia, un nuevo ciclo rebelde<\/em>\u201d<\/strong>, Marco Gandarillas, 23-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>De reformas econ\u00f3micas y beneficios empresariales. Noticias para un relato de la crisis<\/em>\u201d<\/strong>, Pedro Ramiro (Pueblos, n\u00ba 46, marzo de 2011), 19-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Denuncia de los impactos de Iberdrola y Acciona en M\u00e9xico<\/em>\u201d<\/strong>, Comunicado de la Asamblea de los Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio, 19-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Chile protesta por la construcci\u00f3n de cinco presas en la Patagonia: m\u00e1s de 40.000 personas se manifiestan contra los embalses que promueve Endesa<\/em>\u201d<\/strong>, P\u00fablico, 25-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>La transnacional Stora Enso gana millones de euros a costa de fuertes impactos en Am\u00e9rica Latina<\/em>\u201d<\/strong>, Ecoportal, 24-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>El Santander informa que pone temporalmente en suspenso la financiaci\u00f3n de una pol\u00e9mica presa<\/em>\u201d<\/strong>, Survival, 23-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>El beneficio atribuido del Santander crece un 27% en Latinoam\u00e9rica<\/em>\u201d<\/strong>, Infolatam, 22-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Gas Natural Fenosa vende su filial de Guatemala ante el clima violento del pa\u00eds<\/em>\u201d<\/strong>, El Confidencial, 21-05-2011.]] [[- <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/omal-pueblos_indigenas.pdf\">OMAL &#8211; Pueblos Ind\u00edgenas:<\/a><\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201c<em>Biopirater\u00eda y pueblos ind\u00edgenas: cr\u00f3nica del expolio del conocimiento<\/em>\u201d<\/strong>, Nikolas de Laserna, 24-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>El Santander informa que pone temporalmente en suspenso la financiaci\u00f3n de una pol\u00e9mica presa<\/em>\u201d<\/strong>, Survival, 23-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>El derecho a la consulta previa, libre e informada de los pueblos ind\u00edgenas. La situaci\u00f3n de Bolivia, Colombia, Ecuador y Per\u00fa<\/em>\u201d<\/strong>, Fundaci\u00f3n para el Debido Proceso Legal (DPLF) y OXFAM (2011), 17-05-2011 <\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/informe_derecho_consulta_2011.pdf\">\u00ab<em>El derecho a la consulta previa, libre e informada de los pueblos ind\u00edgenas. La situaci\u00f3n de Bolivia, Colombia, Ecuador y Per\u00fa<\/em>\u00ab<\/a>, Due Process of Law Foundation\/Oxfam, Lima, Per\u00fa, marzo 2011.<\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Plata parece, oro negro es<\/em>\u201d<\/strong>, Marc Gavald\u00e0, 15-05-2011<\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Argentina: mapuches deben autorizar trabajo de petrolera<\/em>\u201d<\/strong>, Contral\u00ednea, 06-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Desaparecer en silencio. Etnocidio de Repsol a los pueblos aislados en Amazonia del Per\u00fa<\/em>\u201d<\/strong>, Marc Gavald\u00e0, 02-05-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Ind\u00edgenas aislados: lo que no se ha contado de las exploraciones de Repsol<\/em>\u201d<\/strong>, El Mundo, 26-04-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Ind\u00edgenas se enfrentan a madereros en Amazonia<\/em>\u201d<\/strong>, Tercerainformaci\u00f3n, 18-04-2011<\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Los impactos de un proyecto e\u00f3lico de Iberdrola en Honduras<\/em>\u201d<\/strong>, Organizaciones sociales de Honduras, 24-03-2011 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>En una regi\u00f3n de M\u00e9xico rechazan la actividad de las trasnacionales mineras<\/em>\u201d<\/strong>, La Jornada, 21-03-2011.]] [[- <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/plantas_medicinales_biodiversidad_pirateria_y_patentes.pdf\">Plantas medicinales, biodiversidad, pirater\u00eda y patentes. Per\u00fa:<\/a> <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201c<em>Patentes. Trasnacionales al asalto de la biodiversidad<\/em>\u201d<\/strong>, Tercer Mundo Econ\u00f3mico No. 75, primera quincena de noviembre de 1995 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Patentes: la apropiaci\u00f3n il\u00edcita de la biodiversidad<\/em>\u201d<\/strong>, Marta Caravantes, Visiones Alternativas <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Multinacionales reordenando el mercado global de los edulcorantes. Ka\u2019a He\u2019\u00eb: del uso ind\u00edgena al comercio mundial<\/em>\u00ab<\/strong>, Gustavo Torres, Revista Zoom <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Agroecolog\u00eda. Cultivo ecol\u00f3gico de plantas medicinales y arom\u00e1ticas: Ampliando las perspectivas econ\u00f3micas en los Andes<\/em>\u201d<\/strong>, Info Iniea-Inia, n\u00ba 10, Ministerio de Agricultura, Per\u00fa, 2005 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>Cultivo ecol\u00f3gico de plantas medicinales y arom\u00e1ticas: ampliando las perspectivas econ\u00f3micas en los Andes<\/em>\u00ab<\/strong>, Justo Mantilla Holgu\u00edn, Agricultures, Leisa revista de agroecolog\u00eda, Vol. 21, No. 2 , setiembre 2005 <\/p>\n<p>\u00b7 <strong>\u201d<em>La biodiversidad del Per\u00fa y su importancia estrat\u00e9gica<\/em>\u201d<\/strong>, Antonio Brack Egg, Embajada del Per\u00fa en Francia.]]<\/p>\n<p>Asociaci\u00f3n Paz con Dignidad<\/p>\n<p>Gran V\u00eda, 40 \u2013 5\u00ba 2. 28013 Madrid<\/p>\n<p>observa.empresas@omal.info<\/p>\n<p>[1] Entrevista realizada por OMAL a Blanca Chancoso, ex dirigente de la Confederaci\u00f3n de Nacionalidades Ind\u00edgenas de Ecuador (CONAIE) y miembro del jurado de la sesi\u00f3n del Tribunal Permanente de los Pueblos realizada en Madrid, 17 de mayo de 2010.<\/p>\n<p>[2] Discurso de Salvador Allende, presidente del gobierno de Chile, ante la Asamblea General de Naciones Unidas (4 de diciembre de 1972).<\/p>\n<p>[3] Alejandro Teitelbaum, <em>La armadura del capitalismo. El poder de las sociedades transnacionales en el mundo contempor\u00e1neo<\/em>, Icaria, Barcelona, 2010.<\/p>\n<p>[4] Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta y Pedro Ramiro (eds.), <em>El negocio de la responsabilidad. Cr\u00edtica de la Responsabilidad Social Corporativa de las empresas transnacionales<\/em>, Icaria, Barcelona, 2009.<\/p>\n<p>[5] Juan Hern\u00e1ndez Zubizarreta, <em>Las empresas transnacionales frente a los Derechos Humanos: Historia de una asimetr\u00eda normativa<\/em>, Hegoa y OMAL, Bilbao, 2009.<\/p>\n<p>[6] David Harvey, <em>El nuevo imperialismo<\/em>, Akal, Madrid, 2004.<\/p>\n<p>[7] ONIC, CECOIN y GhK, <em>Tierra profanada. Grandes proyectos en territorios ind\u00edgenas de Colombia<\/em>, Bogot\u00e1, Disloque Editores, 1995.<\/p>\n<p>[8] Marco Gandarillas, Marwan Tahbub y Gustavo Rodr\u00edguez, <em>La nacionalizaci\u00f3n de los hidrocarburos en Bolivia. La lucha de un pueblo por sus recursos naturales<\/em>, Icaria, Barcelona, 2008.<\/p>\n<p>[9] Marc Gavald\u00e1, <em>La recolonizaci\u00f3n. Repsol en Am\u00e9rica Latina: invasi\u00f3n y resistencias<\/em>, Icaria, Barcelona, 2003.<\/p>\n<p>[10] \u201c<em>Benetton, denunciado por usurpaci\u00f3n<\/em>\u201d, P\u00e1gina\/12, 22 de mayo de 2007.<\/p>\n<p>[11] \u201c<em>Los Mapuches se reinstalan en tierras apropiadas por Benetton<\/em>\u201d, P\u00falsar, 1 de marzo de 2007.<\/p>\n<p>[12] Amnist\u00eda Internacional, <em>Informe 2007. El estado de los derechos humanos en el mundo<\/em>, 2007.<\/p>\n<p>[13] CENSAT-AguaViva y otras organizaciones, <em>Informe de la expedici\u00f3n energ\u00e9tica a La Guajira<\/em>, 2005.<\/p>\n<p>[14] Diana de Horna Cicka, \u201c<em>Las movilizaciones ind\u00edgenas en 2009<\/em>\u201d, Bolet\u00edn OMAL, n\u00ba 38, enero de 2010.<\/p>\n<p>[15]Ib\u00eddem.<\/p>\n<p>[16] Claudia \u00c1ngela Valverde Ortiz, \u201c<em>De c\u00f3mo Per\u00fa \u201cdescubri\u00f3\u201d a sus ind\u00edgenas (Bagua, un a\u00f1o despu\u00e9s)<\/em>\u201d, Bolet\u00edn OMAL, n\u00ba 41, junio de 2010.<\/p>\n<p>[17] Iv\u00e1n Mart\u00ednez, \u201c<em>La Hidroel\u00e9ctrica de Xalal\u00e1: un megaproyecto rechazado por el pueblo del Ixc\u00e1n (Guatemala)<\/em>\u201d, El Comunicador Social, n\u00ba 13, abril de 2007.<\/p>\n<p>[18] \u201c<em>Brasil construir\u00e1 una gran presa en pleno Amazonas<\/em>\u201d, P\u00fablico, 23 de abril de 2010.<\/p>\n<p>[19] \u201c<em>Organizaciones ecologistas denuncian da\u00f1os ambientales en Guatemala por transnacionales petroleras<\/em>\u201d, Prensa Latina, abril de 2007.<\/p>\n<p>[20] \u201c<em>Guaran\u00edes bolivianos amenazan con cortar bombeo de gas a Brasil<\/em>\u201d, Reuters, 21 de agosto de 2006.<\/p>\n<p>[21] \u201c<em>Los ind\u00edgenas achuar de Per\u00fa demandan a la petrolera Oxy en Estados Unidos<\/em>\u201d, AFP, 14 de mayo de 2007.<\/p>\n<p>[22] Laura Toledo Daud\u00e9n y Erika Gonz\u00e1lez, \u201c\u2018<em>Hay una asimetr\u00eda absoluta entre las posiciones de las v\u00edctimas y las de quienes est\u00e1n detr\u00e1s, moviendo los hilos\u2019. Tribunal Permanente de los Pueblos<\/em>\u201d, Pueblos, n\u00ba 43, julio de 2010.<\/p>\n<p>[23] Entrevista a Francisco Luz\u00f3n en El Pa\u00eds, 13 de julio de 2010.<\/p>\n<p>[24] Miquel Ortega (coord.), <em>La deuda ecol\u00f3gica espa\u00f1ola. Impactos econ\u00f3micos y sociales de la econom\u00eda espa\u00f1ola en el extranjero<\/em>, Mu\u00f1oz Moya Editores, Sevilla, 2005.<\/p>\n<p>[25] Erika Gonz\u00e1lez, Kristina S\u00e1ez y Jorge Lago, <em>Atlas de la energ\u00eda en Am\u00e9rica Latina y Caribe<\/em>, OMAL \u2013 Paz con Dignidad, Bilbao, 2008.<\/p>\n<p>[26] Erika Gonz\u00e1lez y Marco Gandarillas (coords.), <em>Las multinacionales en Bolivia. De la nacionalizaci\u00f3n al proceso de cambio<\/em>, Icaria, Barcelona, 2010.<\/p>\n<p>[27] Marc Gavald\u00e1, op. cit.<\/p>\n<p>[28] \u201c<em>El Tribunal Supremo argentino investiga a Repsol y otras petroleras por da\u00f1o ecol\u00f3gico<\/em>\u201d, El Pa\u00eds, 2 de julio de 2007<\/p>\n<p>[29] Juan Luis S\u00e1nchez, \u201c<em>Repsol avanza sobre la tierra de los ind\u00edgenas invisibles<\/em>\u201d, Periodismohumano, 21 de abril de 2010.<\/p>\n<p>[30] Pedro Ramiro, Erika Gonz\u00e1lez y Alejandro Pulido, <em>La energ\u00eda que apaga Colombia. Los impactos de las inversiones de Repsol y Uni\u00f3n Fenosa<\/em>, Icaria, Barcelona, 2007.<\/p>\n<p>[31] Campa\u00f1a <a href=\"www.patagoniasinrepresas.cl\">\u201c<em>Patagonia Chilena \u00a1Sin Represas!<\/em>\u201d<\/a><\/p>\n<p>[32] Cristina S\u00e1ez, Mikel Barba y Jorge Lago, \u201c<em>An\u00e1lisis de las pol\u00edticas de Responsabilidad Social Corporativa de las multinacionales vascas: los casos de BBVA e Iberdrola<\/em>\u201d, Lan Harremanak, n\u00ba 19, Universidad del Pa\u00eds Vasco, 2009.<\/p>\n<p>[33] Erika Gonz\u00e1lez y Jes\u00fas Carri\u00f3n, \u201c<em>La Responsabilidad Social Corporativa de Uni\u00f3n Fenosa a estudio: los casos de Colombia y Nicaragua<\/em>\u201d, Lan Harremanak, n\u00ba 19, Universidad del Pa\u00eds Vasco, 2009.<\/p>\n<p>[34] Alejandro Pulido y Pedro Ramiro, \u201c<em>La Responsabilidad Social Corporativa de las multinacionales espa\u00f1olas en Colombia<\/em>\u201d, Lan Harremanak, n\u00ba 19, Universidad del Pa\u00eds Vasco, 2009.<\/p>\n<p>[35] Setem, <em>BBVA: V\u00ednculos financieros con empresas y proyectos controvertidos en el mundo<\/em>, Madrid, 2007; Setem, <em>Banco Santander: V\u00ednculos financieros con empresas y proyectos controvertidos en el mund<\/em>o, Madrid, 2007.<\/p>\n<p>[36] Jordi Carreras, \u201c<em>2007: m\u00e1s sombras que luces en la realidad ind\u00edgena en el mundo<\/em>\u201d, Gara, 28 de mayo de 2007.<\/p>\n<p>[37] Rodolfo Stavenhagen, \u201c<em>Los derechos de los pueblos ind\u00edgenas: esperanzas, logros y reclamos<\/em>\u201d, en Mikel Berraondo (coord.), Pueblos ind\u00edgenas y derechos humanos, Universidad de Deusto, Bilbao, 2006.<\/p>\n<p>[38] \u201c<em>Los ind\u00edgenas Waorani piden al Gobierno de Ecuador que no expulse a Repsol<\/em>\u201d, ABC, 6 de noviembre de 2008.<\/p>\n<p>[39] Carlos Deoc\u00f3n, \u201c<em>Resoluci\u00f3n de conflictos y pueblos ind\u00edgenas<\/em>\u201d, en Mikel Berraondo (coord.), Pueblos ind\u00edgenas y derechos humanos, Universidad de Deusto, Bilbao, 2006.<\/p>\n<p>[40] Mikel Berraondo, \u201c<em>Aplicaci\u00f3n del derecho o programas de RSC para pueblos ind\u00edgenas<\/em>\u201d, Lan Harremanak, n\u00ba 19, Universidad del Pa\u00eds Vasco, 2009.<\/p>\n<p>[41] Entre 2006 y 2010 se han llevado a cabo diversas audiencias del <em>Tribunal Permanente de los Pueblos<\/em> (TPP) dedicadas a investigar y sistematizar los impactos de las empresas transnacionales en Am\u00e9rica Latina, especialmente de las europeas. Cabe destacar las tres sesiones organizadas en conjunto con la Red Birregional Europa, Am\u00e9rica Latina y Caribe Enlazando Alternativas que se celebraron en Viena (2006), Lima (2008) y Madrid (2010).<\/p>\n<p>[42] Alfonso Moro, \u201c<em>Am\u00e9rica Latina, a prop\u00f3sito de las resistencias contra las transnacionales<\/em>\u201d, Pueblos, n\u00ba 43, julio de 2010.<\/p>\n<p>[43] Alejandro Teitelbaum, op. cit.<\/p>\n<p>(26 de mayo de 2011)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><em>Gu\u00eda introductoria de su situaci\u00f3n: El trabajo de Alberto Cruz tiene una clara vocaci\u00f3n de informar y explicar la situaci\u00f3n de los Pueblos Originarios o Naciones Ind\u00edgenas en el continente americano, incluyendo los pa\u00edses de habla no castellana o portuguesa, desde la visi\u00f3n del conflicto del uso y propiedad colectiva de la tierra, el territorio donde han vivido, viven y quieren seguir viviendo los diferentes Pueblos y Naciones originarias. \u00c9sta es la ra\u00edz de toda su lucha, la raz\u00f3n de ser de su existencia. Sin tierra no hay pueblo, sin pueblo no hay cultura, sin cultura no hay lengua. No se puede apoyar s\u00f3lo el derecho a la educaci\u00f3n en su propia lengua de los pueblos originarios, por poner un ejemplo, sin hacer lo mismo con la lucha por la tierra. \u00c9sta es una cr\u00edtica que hay que hacer a ciertas ONGs que est\u00e1n comenzando a trabajar en estos campos y que lo hacen como la luz pasa por el cristal, sin tocarlo ni mancharlo. Eso tambi\u00e9n lo hacen todos los gobiernos, con mayor o menor entusiasmo. Pero ese entusiasmo hacia los pueblos ind\u00edgenas desaparece de inmediato cuando se trata de la tierra. La lucha por la tierra es vital. Y esta tierra est\u00e1 amenazada por los intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos de gobiernos y transnacionales que incumplen, cuando no violan, derechos reconocidos a todos los niveles desde que en el a\u00f1o 2007 se aprobase la Declaraci\u00f3n de Derechos de los Pueblos Ind\u00edgenas por la ONU. Si hay que resaltar alg\u00fan aspecto del trabajo del autor, \u00e9ste es uno de ellos: se han reconocido una serie de derechos a los pueblos originarios como consecuencia de una lucha de muy larga data, pero no se cumplen y siempre se utilizan artima\u00f1as para evitarlos. En ello tiene mucho que ver la voracidad de las transnacionales, en ocasiones mucho m\u00e1s poderosas que los mismos gobiernos<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1510,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1512"}],"collection":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1512\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}