{"id":1024,"date":"2010-04-29T01:57:11","date_gmt":"2010-04-29T01:57:11","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2010\/04\/29\/podemos-los-padres-ayudar-a-nuestros-hijos-adolescentesla-autoestima-en-los-adolescentes\/"},"modified":"2010-04-29T01:57:11","modified_gmt":"2010-04-29T01:57:11","slug":"podemos-los-padres-ayudar-a-nuestros-hijos-adolescentesla-autoestima-en-los-adolescentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/podemos-los-padres-ayudar-a-nuestros-hijos-adolescentesla-autoestima-en-los-adolescentes\/","title":{"rendered":"\u00bfPodemos los padres ayudar a nuestros hijos adolescentes?<br\/>La autoestima en los adolescentes"},"content":{"rendered":"<p><strong>Cuando se habla de adolescencia se considera una amplia franja que va desde los 12\/13 a\u00f1os (pre-adolescencia) hasta los 22-23 a\u00f1os (juventud). En este espacio de tiempo se producen grandes cambios en el individuo, tanto f\u00edsicos como psicol\u00f3gicos que van a influir de manera determinante en la forma de manejarse en su entorno social<\/strong>.<\/p>\n<p>Esta \u00e9poca, que es de transici\u00f3n a la vida adulta, genera en la persona  <strong>una gran incertidumbre<\/strong>. Adem\u00e1s, los cambios cognitivos que van teniendo lugar en \u00e9l hacen que tenga una diferente percepci\u00f3n del mundo que le rodea, marcada por su <strong>egocentrismo<\/strong> y su <strong>sentimiento de invulnerabilidad<\/strong>. Estos dos rasgos son necesarios para que vaya adquiriendo su propia identidad personal, pero tambi\u00e9n pueden estar en el origen de algunas conductas de riesgo que se ven en los adolescentes.<\/p>\n<p><strong>El grupo de amigos<\/strong> va adquiriendo cada vez m\u00e1s influencia como fuente de h\u00e1bitos, actitudes, valores y modos de vida. La b\u00fasqueda de una identidad diferenciada de la de su entorno familiar le lleva a compartir experiencias con sus amigos y buscar en ellos seguridad y apoyo.<\/p>\n<p>Durante todo este per\u00edodo experimenta diferentes <strong>necesidades<\/strong> (citadas por <em>Proyecto Hombre<\/em> seg\u00fan M. Costa, 1997) como:<\/p>\n<p>\u2022    Reconocerse como un ser valioso.<\/p>\n<p>\u2022    Sentirse aceptado en su grupo u otros grupos.<\/p>\n<p>\u2022    Aprender habilidades sociales que le ayuden a resolver sus conflictos.<\/p>\n<p>\u2022    Experimentar nuevas sensaciones en su tiempo de ocio.<\/p>\n<p>\u2022    Experimentar independencia f\u00edsica y psicol\u00f3gica de su entorno familiar.<\/p>\n<p>\u2022    Encontrar un equilibrio progresivo entre sexualidad y afectividad.<\/p>\n<p>El enfrentarse a estas necesidades le genera \u201c<em>crisis<\/em>\u201d y suele mostrar contradicciones en su conducta que puede confundirnos a padres y profesores ante una petici\u00f3n de ayuda o apoyo.<\/p>\n<p>Para la superaci\u00f3n de estas crisis el adolescente debe contar con habilidades y competencias personales que habr\u00e1 ido moldeando desde la infancia y adaptando a las diferentes situaciones familiares y sociales.<br \/>\nY la presencia de adultos disponibles es muy importante en esta etapa, especialmente en la familia.<\/p>\n<p>A pesar de los cambios que se han ido dando en los \u00faltimos 15 a\u00f1os en la familia, como la incorporaci\u00f3n de la mujer al mundo laboral, el aumento de familias monoparentales, la prolongaci\u00f3n de la estancia de los hijos en la casa familiar \u2026. y de que estos cambios est\u00e9n originando situaciones que necesitan nuevas pautas de funcionamiento y que causan desconcierto, al margen de estas dificultades, hay numerosos estudios sobre la poblaci\u00f3n adolescente que confirman que la familia es una de las instituciones mejor valoradas por ellos que reconocen en ella, sobre todo, una funci\u00f3n de contenci\u00f3n afectiva y apoyo en los momentos dif\u00edciles y la incluyen dentro de sus proyectos de futuro.<\/p>\n<p>Por eso los recursos para afrontar los cambios citados deben surgir del interior de la propia familia aunque es un proceso que no se puede llevar en solitario sino en compa\u00f1\u00eda del resto de los agentes formadores y educativos.<\/p>\n<p>Para prevenir futuros problemas que pudieran darse como el consumo de drogas, las conductas antisociales o el afianzamiento de trastornos de alimentaci\u00f3n, es necesario tener en cuenta los <strong>factores de riesgo<\/strong>. Son aqu\u00e9llos que aumentan la probabilidad de un fen\u00f3meno determinado, como por ejemplo el consumo de drogas.<\/p>\n<p>Algunas caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas como una alta necesidad de aceptaci\u00f3n social, el autoconcepto negativo y la baja autoestima, alta ansiedad e impulsividad y una elevada b\u00fasqueda de sensaciones; otras variables, como un contexto de grupo de iguales o un grupo escolar inadecuado, a la vez que modelos familiares poco apropiados, facilitan que se den determinados procesos de presi\u00f3n m\u00e1s o menos expl\u00edcita hacia el consumo o hacia conductas desadaptativas y perjudiciales.<\/p>\n<p>La vulnerabilidad es mucho mayor en el caso de sujetos que presentan un d\u00e9ficit de habilidades para manejarse en las situaciones sociales.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hay situaciones de car\u00e1cter personal o social que protegen al adolescente y que apoyan su pleno desarrollo, orient\u00e1ndole hacia estilos de vida saludable. Estos factores amortiguan los factores de riesgo y reducen la probabilidad del inicio y\/o progresi\u00f3n de conductas indeseadas, y por eso se llaman <strong>factores de protecci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>En todo caso, cualquier programa de prevenci\u00f3n o cualquier intervenci\u00f3n educativa o psicol\u00f3gica encaminada a  fortalecer estos factores de protecci\u00f3n contar\u00e1 con reforzar aspectos que los padres pueden ir trabajando paralelamente en la vida familiar como la mejora de la autoestima, la toma de decisiones, y la impulsividad \u2026 y que ir\u00e9 concretando sucesivamente.<\/p>\n<p><em>20 de diciembre de 2009<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/palomaperez.wordpress.com\/2010\/01\/30\/bibliografia-biblioterapia\/\">Bibliograf\u00eda. Biblioterapia<\/a><\/p>\n<p>Escrito en <a href=\"https:\/\/es.wordpress.com\/tag\/adolescencia\/\">Adolescencia<\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/palomaperez.wordpress.com\/2009\/12\/20\/%C2%BFpodemos-los-padres-ayudar-a-nuestros-hijos-adolecentes-i\/\">Enlace con el original<\/a><\/p>\n<p><strong>La autoestima en los adolescentes<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las ideas que tenemos acerca de nosotros mismos, las cualidades, capacidades y modos de sentir o de pensar que nos atribuimos, conforman nuestra \u201c<em>imagen personal<\/em>\u201d o \u201c<em>autoconcepto<\/em>\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>La autoestima es el aprecio y la valoraci\u00f3n que sentimos hacia nuestras caracter\u00edsticas personales.<\/p>\n<p>La capacidad de podernos ver a nosotros mismos como personas v\u00e1lidas no es algo que surja espont\u00e1neamente, se va formando desde que nacemos. Desde el principio estamos expuestos a los comentarios valorativos de los dem\u00e1s, que van a influir de una forma importante en c\u00f3mo interiorizamos nuestros valores personales.<\/p>\n<p>A veces, olvidamos lo vulnerables que son nuestros hijos o nuestros alumnos a nuestras valoraciones y caemos en la tentaci\u00f3n de etiquetarles: \u201c<em>eres un desastre<\/em>\u201d &#8230;, sin darnos cuenta de que cuanto m\u00e1s repitamos estas palabras, mayor es el riesgo de que las hagan parte de ellos y que se comporten reafirmando esa idea.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la familia y la escuela, el grupo de iguales tambi\u00e9n contribuye al proceso de formaci\u00f3n del autoconcepto y de la autoestima, reforzando o descalificando a sus miembros seg\u00fan se adec\u00faen o no a los valores y modelos de conducta a los que se atiene el grupo.<\/p>\n<p><strong>Un adolescente con baja autoestima se caracteriza por :<\/strong><\/p>\n<p>* Percibe su imagen real muy distinta a la imagen ideal que le gustar\u00eda tener.<\/p>\n<p>* Tiene dificultades para expresar opiniones contrarias y hacer valer sus derechos, por miedo a no ser aceptado por los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>* Es muy sensible a la cr\u00edtica y a la valoraci\u00f3n de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>* Puede ver la realidad en t\u00e9rminos dicot\u00f3micos de todo o nada.<\/p>\n<p>* En sus relaciones sociales puede mostrarse retra\u00eddo y poco comunicativo, o bien excesivamente avasallador.<\/p>\n<p>* Muestra des\u00e1nimo e inseguridad frecuentemente, o sentimientos de culpa.Tambi\u00e9n puede manifestar c\u00f3lera e intolerancia a la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Una autoexigencia excesiva, unida a expectativas de fracaso, no les deja emprender proyectos novedosos o mantener el inter\u00e9s por los ya comenzados, por lo cual confirman su idea de que no son capaces, de que nada se les da bien.<\/p>\n<p><strong>El adolescente que tiene una buena autoestima<\/strong> est\u00e1 bastante satisfecho consigo mismo, tiene una idea de s\u00ed bastante real y ajustada, conf\u00eda en sus posibilidades, suele ser apreciado entre sus amigos y obtiene buenos resultados acad\u00e9micos.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo podemos ayudar a aumentar la autoestima y a tener una imagen positiva de uno mismo?<\/strong><\/p>\n<p>Desde luego cada persona es un conjunto particular de caracter\u00edsticas que pueden variar dependiendo del momento y la situaci\u00f3n. Y todos tenemos aspectos positivos y cosas que mejorar.<\/p>\n<p>Es importante ayudar al adolescente a que se conozca a s\u00ed mismo haci\u00e9ndole apreciar sus puntos fuertes, clarificar y poner nombre a sus emociones, que sepa qu\u00e9 cosas le gustan realmente, y potenciar sus habilidades para que tenga confianza en s\u00ed mismo y pueda superar los fracasos y dificultades.<\/p>\n<p><strong>Y por nuestra parte<\/strong><\/p>\n<p>* Controlar nuestro nivel de exigencia hacia ellos: distinguir entre caprichos y necesidades de su etapa evolutiva, y ver las limitaciones y dificultades que tiene para cumplir lo que le pedimos.<\/p>\n<p>* Reforzar y valorar los logros y los intentos de comportamiento adecuados.<\/p>\n<p>* Usar cr\u00edticas concretas y relacionadas con la situaci\u00f3n y no generalizarlas a otras situaciones. Cuidar el lenguaje.<\/p>\n<p>* Ponernos en el lugar de una persona de su edad, comprender lo que le hace enfadar, lo que le hace disfrutar, lo que le averg\u00fcenza, lo que le divierte &#8230;<\/p>\n<p>* No ridiculizarle o quitar importancia a sus sentimientos.<\/p>\n<p>* Estimular que realice actividades gratificantes o en las que destaque y le hagan sentir bien.<\/p>\n<p>* Demostrarle que nuestro cari\u00f1o y respeto es incondicional y est\u00e1 por encima de incapacidades o fallos.<\/p>\n<p>As\u00ed que \u00e1nimo y que nuestros esfuerzos se vean compensados. Pienso que estas propuestas son buenas para ellos y que tambi\u00e9n nosotros mejoraremos nuestra propia autoestima, que siempre viene bien.<\/p>\n<p><em>22 de febrero de 2010<\/em><\/p>\n<p>Escrito en <a href=\"https:\/\/es.wordpress.com\/tag\/adolescencia\/\">Adolescencia<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wordpress.com\/tag\/psicologia\/\">Psicolog\u00eda<\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/palomaperez.wordpress.com\/2010\/02\/22\/la-autoestima-en-los-adolescentes-ii\/\">Enlace con el original<\/a><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda. Biblioterapia<\/strong><\/p>\n<p>Quiero citar aqu\u00ed una serie de libros y autores que personalmente me parecen interesantes, \u00fatiles y estimulantes para personas que est\u00e1n siguiendo una terapia, para profesionales y para cualquiera que desee mejorar su calidad de vida y adoptar nuevos enfoques para sus situaciones personales.<\/p>\n<p>Pido disculpas por hacer una presentaci\u00f3n poco ortodoxa enumer\u00e1ndolos por t\u00edtulos y seg\u00fan la proximidad de la tem\u00e1tica.<\/p>\n<p>* <em>Una nueva gu\u00eda para una vida racional<\/em>. Ellis, A. y Harper, R. (2003). Barcelona. Obelisco.<\/p>\n<p>* <em>Sentirse bien<\/em>. Burns (1990). Paid\u00f3s<\/p>\n<p>* <em>Autoestima<\/em>. Lindenfield, G. (1988). Plaza y Jan\u00e9s.<\/p>\n<p>* <em>No diga s\u00ed cuando quiera decir no<\/em>. Fensterheim y Baer (1976). Grijalbo. Barcelona.<\/p>\n<p>* <em>Yo no valgo menos<\/em>. Olga Castanyer (2007). Colecci\u00f3n Serependity. Descl\u00e9e de Brouwer.<\/p>\n<p>* <em>Emociones: una gu\u00eda interna<\/em>. Leslie Greenberg (2000). Colecci\u00f3n Serependity. Descl\u00e9e de Brouwer.<\/p>\n<p>* <em>Cuadernos de Terapia Cognitivo-Conductual<\/em>. Beriso, A. y Plans, B. (2003). EOS.<\/p>\n<p>* <em>T\u00e9cnicas de autocontrol emocional<\/em>. Davis M y otros (1987). Mart\u00ednez Roca.<\/p>\n<p>* <em>Diario Terap\u00e9utico de un Extraterrestre (gu\u00eda para humanos)<\/em>. Romero, R. (2009). Coronaborealis.<\/p>\n<p>* <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s amor?<\/em>. Luc\u00eda Sutil (2004). Algaba Ediciones.<\/p>\n<p>* <em>Conciencia Axial<\/em>. Antonio Blay (1990). Ediciones Indigo.<\/p>\n<p>* <em>La Conquista de la felicidad<\/em>. Bertrand Russell (1930). Ediciones El Pa\u00eds.<\/p>\n<p>* <em>Ense\u00f1anza de Habilidades Interpersonales para Adolescentes<\/em>. C\u00e1ndido, J. Pir\u00e1mide<\/p>\n<p>* <em>Padres e hijos. Mejorar los h\u00e1bitos y las relaciones<\/em>. Martin Herbert (2002). Pir\u00e1mide.<\/p>\n<p>* <em>Pensar bien, sentirse bien. Manual para ni\u00f1os y adolescentes<\/em>. Paul Stallard (2007). Descl\u00e9e de Brouwer.<\/p>\n<p>* <em>Trastornos de alimentaci\u00f3n en nuestros hijos<\/em>. Francisco Bas y Verania Andr\u00e9s (2000). Colecci\u00f3n Educaci\u00f3n y Familia. EOS.<\/p>\n<p>* <em>Mi hijo es t\u00edmido. Gu\u00eda para padres<\/em>. Monjas (2004). Pir\u00e1mide.<\/p>\n<p>* <em>Programas de Intervenci\u00f3n Cognitivo-Conductual para ni\u00f1os con d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad<\/em>. Orjales y Polaina (2008). CEPE<\/p>\n<p>* <em>Educaci\u00f3n Especial. T\u00e9cnicas de Intervenci\u00f3n<\/em>. Paula P\u00e9rez I. (2003). Mc Graw Hill.<\/p>\n<p>* <em>Terapia de parejas. Un enfoque conductual<\/em>. Miguel Costa y Carmen Serrat (1982). Psicolog\u00eda. Alianza Editorial.<\/p>\n<p>* <em>Venza sus obsesiones<\/em>. Foa, E. y Wilson, R. (1992). Robin BooK.<\/p>\n<p>* <em>Tratamiento psicol\u00f3gico del Trastorno Obsesivo-Compulsivo. Manual de Autoayuda<\/em>. Juan Sevill\u00e1 y Carmen Pastor (2006). Publicaciones del Centro de Terapia de Conducta.<\/p>\n<p>* <em>C\u00f3mo superar el p\u00e1nico (con o sin agorafobia). Programa de Autoayuda<\/em>. Elia Roca (2005). ACDE Psicolog\u00eda.<\/p>\n<p>* <em>Fobia Social<\/em>. Bados (2000). S\u00edntesis<\/p>\n<p>* <em>Terapia Cognitiva de la Depresi\u00f3n<\/em>. A.T. Beck y otros (1979). Descl\u00e9e de Brouwer.<\/p>\n<p>* <em>Prisioneros del Odio<\/em>. A.T. Beck (2003). Paid\u00f3s.<\/p>\n<p><em>30 de enero de 2010<\/em><\/p>\n<p>Escrito en <a href=\"https:\/\/es.wordpress.com\/tag\/psicologia\/\">Psicolog\u00eda<\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/palomaperez.wordpress.com\/2010\/01\/30\/bibliografia-biblioterapia\/\">Enlace con el original<\/a><\/p>\n<p><strong>Sobre las emociones<\/strong>.  Posteado por <em> <strong>palomaperez<\/strong> <\/em> [[- <em> <strong>Paloma P\u00e9rez Moreno<\/strong> <\/em>: Licenciada en Psicolog\u00eda (Universidad Aut\u00f3noma de Madrid), M\u00e1ster en Terapia Cognitivo-Conductual (<a href=\"https:\/\/www.centrodepsicologiarussell.com\/\">Centro de Psicolog\u00eda Bertrand Russell<\/a>), Especialista en Pedagog\u00eda Terap\u00e9utica (MEC), Monitora de Expresi\u00f3n Art\u00edstica (MEC), Cursos de Diagn\u00f3stico e Intervenci\u00f3n en TDAH, Autismo y Asperger (Psicolog\u00eda Cl\u00ednica y de la Salud de la UNED), miembro de la <a href=\"https:\/\/www.aseteccs.com\/inicio.php\"><em>Asociaci\u00f3n Cognitivo-Conductual Social<\/em> (Aseteccs)<\/a> y de <a href=\"https:\/\/www.psicologossinfronteras.net\/\"><em>Psic\u00f3logos Sin Fronteras<\/em><\/a>. <a href=\"https:\/\/palomaperez.wordpress.com\/about\/datos-de-contacto\/\">Contacto<\/a>.]] | <em>10 de Abril de 2010<\/em> <\/p>\n<p><em>Las emociones ampl\u00edan claramente la inteligencia. El miedo te dice que est\u00e1s en peligro, la tristeza que has perdido algo importante y la alegr\u00eda que has alcanzado una meta. Las emociones te aportan informaci\u00f3n relacionada con tu bienestar.Te informan de si est\u00e1s satisfecho o frustrando tus metas y necesidades.<\/p>\n<p>Los sentimientos instintivos gu\u00edan tus decisiones reduciendo r\u00e1pidamente las alternativas a considerar. Por ejemplo, al decidir sobre las vacaciones te dicen, de inmediato, que prefieres la playa o la monta\u00f1a. De esta manera, limitan las opciones que consideras y evitan que te sientas abrumado.<\/p>\n<p>Las emociones no son, simplemente, interrupciones del curso de tu vida que hace falta controlar. M\u00e1s bien, son procesos organizadores a los que es necesario prestar atenci\u00f3n. Como ocurre con el tacto y el olfato, las emociones recorren todo nuestro cuerpo. Constituyen informaci\u00f3n \u00edntima, interna, que penetra la conciencia, refiri\u00e9ndose a cosas muy privadas.<\/p>\n<p>Te dicen que te sientes orgulloso, humillado, enojado o agotado, te hablan de las experiencias determinadas que tienes en tu vida. Casi siempre las emociones simplemente ocurren. Te llevan a la acci\u00f3n en el proceso sin pausa de vivir momento a momento.<\/p>\n<p>En el siguiente nivel de conciencia, prestar atenci\u00f3n a tus sentimientos da a la vida color, significado y valor. Cuando te levantas por la ma\u00f1ana con alegr\u00eda e inter\u00e9s, estas emociones te indican que va todo bien. Te orientan para que empieces a abordar tus proyectos con entusiasmo y, al darte cuenta de que todo va bien, procedes a la acci\u00f3n. Sin embargo, si te despiertas con miedo o con tristeza, tus emociones indican que tienes un problema. Se te plantea un problema que debes enfrentar. Estas emociones se\u00f1alan que algo est\u00e1 saliendo mal en la forma en que conduces tu vida o que algo ha sucedido que requiere tu atenci\u00f3n. Entonces tienes que actuar con conciencia, reflexionar acerca de lo que est\u00e1 ocurriendo, y crear soluciones a esas circunstancias que han producido el sentimiento de malestar (&#8230;).<\/p>\n<p><strong>Las emociones primarias<\/strong> saludables son las respuestas fundamentales, viscerales, a las situaciones. Tal es el caso del enfado frente al agravio, la tristeza ante la p\u00e9rdida y el miedo frente a la amenaza. Son muy valiosas para la supervivencia y el bienestar. Llegan con rapidez y se van con prontitud. Para poder beneficiarse de ellas hay que ser capaz de reconocerlas y usarlas como gu\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Las emociones secundarias<\/strong> son un tipo de emoci\u00f3n que responde a un sentimiento o pensamiento m\u00e1s primario. Resultan problem\u00e1ticas porque, a menudo, ocultan lo que est\u00e1s sintiendo en lo m\u00e1s profundo. Por ejemplo, te puedes sentir deprimido, pero esa depresi\u00f3n puede estar de hecho, encubriendo un sentimiento m\u00e1s b\u00e1sico de enfado. Con frecuencia, los hombres que han crecido escuchando que tienen que ser fuertes, tienen dificultad para admitir sus sentimientos b\u00e1sicos de miedo, as\u00ed que en su lugar muestran enfado. Las mujeres que han crecido escuchando que deben ser sumisas, suelen llorar cuando est\u00e1n b\u00e1sicamente enfadadas. Si no eres consciente de tus sentimientos centrales, resulta muy sencillo que estos sentimientos se conviertan en otros.<\/p>\n<p>Las emociones secundarias son aqu\u00e9llas que a menudo te resultan problem\u00e1ticas y de las que te quieres deshacer. Seguramente, no quieres sentirte enfadado, deprimido, avergonzado o desesperado. Esos sentimientos de malestar problem\u00e1ticos, en ocasiones, no representan tu respuesta emocional central a las situaciones. Provienen de tus intentos de juzgar y controlar tus respuestas centrales.<\/p>\n<p>A veces, tienes sentimientos acerca de otros sentimientos. Puede que te asuste tu enfado, que te averg\u00fcences de tu miedo y que te enfades por tu debilidad. Estos sentimientos son secundarios.<\/p>\n<p>Es necesario experienciar h\u00e1bilmente nuestras emociones para utilizarlas con inteligencia en la resoluci\u00f3n de los problemas vitales. Para ello los pasos iniciales ser\u00edan ser conscientes de ellas, sinti\u00e9ndolas y viendo que son una oportunidad para recoger informaci\u00f3n sobre nosotros y nuestro bienestar. Darles nombre es tambi\u00e9n vital para su regulaci\u00f3n. Saber lo que est\u00e1s sintiendo, nombrarlo, te permite verte como un agente experienciando un sentimiento reconocible, en lugar de ser una v\u00edctima pasiva del sentimiento. Este acto de situarte respecto a tus sentimientos, es una relaci\u00f3n que que te proporciona sensaci\u00f3n de seguridad y coherencia<\/em>.<\/p>\n<p><em> <strong>L. S. Greenberg<\/strong> <\/em>: <em>Emociones: una gu\u00eda interna<\/em>.<\/p>\n<p>Escrito en <a href=\"https:\/\/es.wordpress.com\/tag\/psicologia\/\">Psicolog\u00eda<\/a><\/p>\n<p>&#8211; <a href=\"https:\/\/palomaperez.wordpress.com\/\">Enlace<\/a><\/p>\n<p>(29 de abril de 2010)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando se habla de adolescencia se considera una amplia franja que va desde los 12\/13 a\u00f1os (pre-adolescencia) hasta los 22-23 a\u00f1os (juventud). En este espacio de tiempo se producen grandes cambios en el individuo, tanto f\u00edsicos como psicol\u00f3gicos que van a influir de manera determinante en la forma de manejarse en su entorno social. 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