{"id":1005,"date":"2010-04-13T23:15:21","date_gmt":"2010-04-13T23:15:21","guid":{"rendered":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/2010\/04\/13\/alfredo-embid-las-irradiaciones-medicas-son-peligrosas-y-la-causa-mas-importante-del-cancer-para-peter-montague\/"},"modified":"2010-04-13T23:15:21","modified_gmt":"2010-04-13T23:15:21","slug":"alfredo-embid-las-irradiaciones-medicas-son-peligrosas-y-la-causa-mas-importante-del-cancer-para-peter-montague","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/alfredo-embid-las-irradiaciones-medicas-son-peligrosas-y-la-causa-mas-importante-del-cancer-para-peter-montague\/","title":{"rendered":"Alfredo Embid: Las irradiaciones m\u00e9dicas son peligrosas, y la causa m\u00e1s importante del c\u00e1ncer para Peter Montagu\u00e9"},"content":{"rendered":"<p>La siguiente serie de art\u00edculos de Peter Montagu\u00e9 traza una documentada perspectiva de esta historia que es importante que todos conozcamos.<\/p>\n<p>Peter es el director de la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Ambientales,  ERF, fundada en el a\u00f1o 1980, que posee una excelente p\u00e1gina web.<\/p>\n<p>El objetivo principal de la Fundaci\u00f3n de Investigaciones Ambientales (ERF) es ayudar a la poblaci\u00f3n a encontrar la informaci\u00f3n que necesita para luchar por la justicia ambiental dentro de sus comunidades mediante la acci\u00f3n a nivel de base. Proporciona informaci\u00f3n sobre sustancias y tecnolog\u00edas peligrosas, incluyendo vertederos, incineradoras, pesticidas, \u00ab<em>evaluaci\u00f3n de riesgos<\/em>\u00ab, compuestos organoclorados, y sus efectos sobre la salud ambiental y humana.<\/p>\n<p>Publica desde 1986 la revista <em>Rachel\u2019s Environment and Health Weekly<\/em> (semanario de Rachel, Salud y Medio Ambiente, que es ofrecido gratuitamente por correo electr\u00f3nico), y otros dosieres. El semanario tambi\u00e9n intenta presentar los problemas ambientales en un marco inevitablemente m\u00e1s amplio, que incluye la enorme influencia de las multinacionales.<\/p>\n<p>Esta informaci\u00f3n sobre sustancias t\u00f3xicas y otros riesgos para la salud humana y ambiental es presentada en t\u00e9rminos accesibles al p\u00fablico en general. Gran parte de esta informaci\u00f3n nunca es presentada por los medios de comunicaci\u00f3n dominantes, y s\u00f3lo se puede encontrar en publicaciones t\u00e9cnicas de ciencia y medicina las cuales nunca llegan a las manos del p\u00fablico, y si llegan son incomprensibles en muchos casos.<\/p>\n<p>La p\u00e1gina tiene adem\u00e1s la ventaja de que incluye algunos de sus art\u00edculos traducidos al espa\u00f1ol. Ya presentamos esta asociaci\u00f3n en el <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/ASOCIACIONES_EF.pdf\">n\u00ba 75 de la Revista de Medicina Hol\u00edstica: Asociaciones. Fundaci\u00f3n de Investigaciones Ambientales<\/a><\/p>\n<p><strong>Contacto<\/strong> <a href=\"https:\/\/www.rachel.org\">Web<\/a><\/p>\n<p>El t\u00edtulo de la serie de 3 art\u00edculos que te presentamos a continuaci\u00f3n: \u201c<em>La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer<\/em>\u201d me parece excesivo porque <strong>no creo que las irradiaciones m\u00e9dicas sean la primera causa de c\u00e1ncer, aunque s\u00ed creo que lo es la contaminaci\u00f3n radiactiva sumando todas las otras fuentes<\/strong>.<\/p>\n<p>El contenido de los art\u00edculos est\u00e1 bien argumentado y apoyado con numerosas referencias. Merece la pena que todo el mundo los conozca ya que todos somos o podemos ser objeto de estas agresiones.  <\/p>\n<p><strong>La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer &#8211; Parte 1<\/strong><\/p>\n<p><strong>Peter Montagu\u00e9<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-1004\" src=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/wp-content\/uploads\/2010\/04\/Peter_Montague.jpg\" alt=\"Peter_Montague.jpg\" align=\"left\" width=\"100\" height=\"100\" \/><br \/>\n<em> <strong>Fotograf\u00eda<\/strong> <\/em> <a href=\"https:\/\/www.amcmh.org\/PagAMC\/downloads\/cancer3.htm\"><em>Peter Montagu\u00e9: Armas para defender la salud 62<\/em><\/a><\/p>\n<p>Cuando Wilhelm Roentgen descubri\u00f3 los rayos X en 1895, \u00ab<em>los doctores y m\u00e9dicos enseguida vieron el potencial pr\u00e1ctico de los rayos X y se apresuraron a experimentar con ellos<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 7 de <em>Multiple exposures; chronicles of the radiation age<\/em>, Catherine Caufield, New York: Harper &#038; Row, 1989. ISBN 0-06-015900-6.]].  <\/p>\n<p>Muchos m\u00e9dicos construyeron su propio equipo de rayos X, con resultados mixtos: algunas m\u00e1quinas caseras de rayos X no produjeron radiaci\u00f3n en lo absoluto y otras produjeron suficiente como para irradiar a todos en la habitaci\u00f3n de al lado.<\/p>\n<p>La capacidad para ver dentro del cuerpo humano por primera vez fue un descubrimiento maravilloso, misterioso y profundamente provocativo.<\/p>\n<p>Roentgen enfoc\u00f3 los rayos X sobre la mano de su esposa durante 15 minutos, produciendo una imagen macabra de los huesos de su mano adornada con su anillo de matrimonio. Otto Glasser, bi\u00f3grafo de Roentgen, dice que a la Sra. Roentgen \u00ab<em>le costaba creer que esa mano de huesos era la suya y se estremeci\u00f3 al pensar que estaba viendo su esqueleto. Para la Sra. Roentgen, al igual que para muchos otros despu\u00e9s, esta experiencia les dio una vaga premonici\u00f3n de muerte<\/em>\u00ab, escribi\u00f3 Glasser [[- p\u00e1gina 4 de <em>Multiple exposures; chronicles of the radiation age<\/em>, Catherine Caufield, New York: Harper &#038; Row, 1989. ISBN 0-06-015900-6.]].<\/p>\n<p>En el lapso de un a\u00f1o, para 1896, los m\u00e9dicos estaban usando los rayos X en diagn\u00f3sticos y como un nuevo m\u00e9todo para reunir evidencias para protegerse contra demandas de mala pr\u00e1ctica m\u00e9dica. Casi inmediatamente -en 1895 y 1896- tambi\u00e9n result\u00f3 evidente que los rayos X pod\u00edan causar problemas m\u00e9dicos serios. Algunos m\u00e9dicos sufrieron quemaduras que no sanar\u00edan, requiriendo la amputaci\u00f3n de los dedos. Otros desarrollaron c\u00e1nceres mortales.<\/p>\n<p>En ese momento todav\u00eda no se hab\u00edan descubierto los antibi\u00f3ticos, de manera que los m\u00e9dicos s\u00f3lo ten\u00edan pocos tratamientos que pod\u00edan ofrecerles a sus pacientes; los rayos X les dieron una gama de nuevos procedimientos que eran de muy \u00ab<em>alta tecnolog\u00eda<\/em>\u00bb -limitando en lo milagroso- y los cuales parec\u00edan ofrecerle promesas a los enfermos. As\u00ed que el mundo m\u00e9dico adopt\u00f3 estos rayos invisibles y misteriosos con gran entusiasmo. Comprensiblemente, en ese tiempo los m\u00e9dicos frecuentemente pensaban que observaban beneficios terap\u00e9uticos en donde hoy en d\u00eda los experimentos controlados no encuentran ninguno.<\/p>\n<p>En ese momento -justo antes de 1920- el editor de la revista <em>American X- Ray Journal<\/em> dijo \u00ab<em>hay aproximadamente unas 100 enfermedades que reaccionan favorablemente al tratamiento con rayos X<\/em>\u00ab. En su muy informativa historia de la tecnolog\u00eda, <em>Multiple exposures: chronicles of the radiation age<\/em> (\u00abExposiciones m\u00faltiples: cr\u00f3nicas de la era de la radiaci\u00f3n\u00bb), Catherine Caufield (ver <em>REHW<\/em> n\u00ba 200, 201, 202), comenta sobre este per\u00edodo: \u00ab<em>El tratamiento de radiaci\u00f3n para las enfermedades benignas<\/em> [no cancerosas] <em>se convirti\u00f3 en una locura m\u00e9dica que dur\u00f3 40 a\u00f1os o m\u00e1s<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 15 de <em>Multiple exposures; chronicles of the radiation age<\/em>, Catherine Caufield, New York: Harper &#038; Row, 1989. ISBN 0-06-015900-6.]].<\/p>\n<p>\u00ab<em>&#8230; Grandes grupos de personas<\/em> [fueron] <em>irradiadas innecesariamente por problemas tan peque\u00f1os como la ti\u00f1a y el acn\u00e9 &#8230; A muchas mujeres se les irradiaron los ovarios como tratamiento para la depresi\u00f3n<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 15 de <em>Multiple exposures; chronicles of the radiation age<\/em>, Catherine Caufield, New York: Harper &#038; Row, 1989. ISBN 0-06-015900-6.]]. <em>Hoy en d\u00eda tales usos de los rayos X ser\u00edan vistos como charlataner\u00eda, pero muchos de ellos eran pr\u00e1cticas m\u00e9dicas aceptadas incluso en la d\u00e9cada de 1950. Los m\u00e9dicos no eran los \u00fanicos entusiasmados con las terapias de rayos X. Si usted recibe una dosis suficientemente larga de rayos X su cabello se cae, as\u00ed que \u00ablos salones de belleza instalaron equipos de rayos X para eliminar el vello facial y corporal no deseado de sus clientes<\/em>\u00ab, reporta Catherine Caufield [[- p\u00e1gina 15 de <em>Multiple exposures; chronicles of the radiation age<\/em>, Catherine Caufield, New York: Harper &#038; Row, 1989. ISBN 0-06-015900-6.]].<\/p>\n<p>El descubrimiento de Roentgen de los rayos X en 1895 llev\u00f3 directamente al descubrimiento de la radiactividad del uranio por Henri Becquerel en 1896 y luego al descubrimiento del radio por Marie Curie y su esposo Pierre en 1898, por el cual a Becquerel y a los esposos Curie se les otorg\u00f3 el Premio Nobel en 1903 (Veinte a\u00f1os despu\u00e9s Madame Curie morir\u00eda de leucemia linfobl\u00e1stica aguda).<\/p>\n<p>Pronto, el radio radiactivo fue recetado por los m\u00e9dicos junto a los rayos X. Los tratamientos con radio fueron recetados para problemas del coraz\u00f3n, impotencia, \u00falceras, depresi\u00f3n, artritis, c\u00e1ncer, presi\u00f3n sangu\u00ednea alta, ceguera y tuberculosis, entre otros padecimientos.<\/p>\n<p>Pronto comenz\u00f3 a venderse pasta de dientes radiactiva, despu\u00e9s crema radiactiva para la piel. En Alemania se vendieron barras de chocolate que conten\u00edan radio para el \u00ab<em>rejuvenecimiento<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 28 de <em>Multiple exposures; chronicles of the radiation age<\/em>, Catherine Caufield, New York: Harper &#038; Row, 1989. ISBN 0-06-015900-6.]. En los E.U.A., cientos de miles de personas comenzaron a beber agua embotellada con radio, como un el\u00edxir general conocido popularmente como \u00ab<em>sol l\u00edquido<\/em>\u00ab. Todav\u00eda en 1952 la revista <em>Life<\/em> escrib\u00eda acerca de los efectos beneficiosos de inhalar gas rad\u00f3n radiactivo en las minas profundas. Incluso hoy en d\u00eda, la mina The Merry Widow Health Mine cerca de Butte, Montana y la mina Sunshine Radon Health Mine que est\u00e1 cerca, hacen publicidad de que quienes visitan las minas reportan m\u00faltiples beneficios por la inhalaci\u00f3n del rad\u00f3n radiactivo [[- Jim Robbins: \u00ab<em>Camping Out in the Merry Widow Mine<\/em>\u00ab, High country<br \/>\nnews Vol. 26, No. 12 (junio 27, 1994), p\u00e1gs. desconocidas. <a href=\"https:\/\/www.hcn.org\/1994\/jun27\/dir\/reporters.html\">Ver<\/a>. <a href=\"https:\/\/www.roadsideamerica.com\/attract\/MTBASradon.html\">Ver tambi\u00e9n<\/a>.]], incluso a pesar de que ahora muchos estudios indican que el \u00fanico efecto a la salud que puede demostrarse del gas rad\u00f3n es el c\u00e1ncer de los pulmones.<\/p>\n<p>De manera que el mundo m\u00e9dico y la cultura popular adoptaron juntos los rayos X (y otras emanaciones radiactivas) como remedios milagrosos, regalos para la humanidad de los m\u00e1s destacados genios de la era de los inventos.<\/p>\n<p>En la imaginaci\u00f3n popular estas tecnolog\u00edas sufrieron una seria derrota cuando se detonaron las bombas at\u00f3micas en Jap\u00f3n en 1945. A pesar de que podr\u00eda decirse que las bombas A acortaron la segunda Guerra Mundial y salvaron las vidas de muchos estadounidenses, la descripci\u00f3n de John Hersey de la devastaci\u00f3n humana en Hiroshima imprimi\u00f3 por siempre en la<br \/>\nmente popular la nube en forma de hongo como un presagio de una ruina impronunciable. A pesar de los considerables esfuerzos por proyectar a La Bomba en una luz positiva, la tecnolog\u00eda de la radiaci\u00f3n nunca recuperar\u00eda el brillo que hab\u00eda ganado antes de la segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>Siete a\u00f1os despu\u00e9s de que se usaran las bombas A en la guerra, Dwight Eisenhower puso al gobierno de los E.U.A. sobre un nuevo rumbo, dirigido a mostrarle al mundo que las armas nucleares, la radiactividad y la radiaci\u00f3n no eran precursores de muerte, sino que de hecho eran sirvientes benignos y poderosos que ofrec\u00edan beneficios casi ilimitados para la humanidad. Naci\u00f3 el programa \u00ab<em>Atoms for Peace<\/em>\u00ab, dirigido expl\u00edcitamente a convencer a los estadounidenses y al mundo que estas nuevas tecnolog\u00edas estaban llenas de esperanza y que los reactores de energ\u00eda nuclear para generar electricidad deb\u00edan ser desarrollados con los d\u00f3lares de los impuestos. La promesa de este nuevo avance t\u00e9cnico parec\u00eda demasiado buena para ser verdad -electricidad \u00ab<em>demasiado barata para medirla<\/em>\u00bb [[- Arjun Makhijani y Scott Saleska: <em>The nuclear power deception; u.s.<br \/>\nnuclear mythology from electricity \u00abtoo cheap to meter\u00bb to \u00abinherently<br \/>\nsafe\u00bb reactors<\/em>, New York: The Apex Press, 1999. ISBN 0-945257-75-9.]].<\/p>\n<p>La Ley de Energ\u00eda At\u00f3mica (<em>Atomic Energy Act<\/em>) de 1946 cre\u00f3 la Comisi\u00f3n civil de Energ\u00eda At\u00f3mica, pero para efectos pr\u00e1cticos los m\u00e1s altos comandantes militares de la naci\u00f3n mantuvieron todo el control del desarrollo de todas las tecnolog\u00edas nucleares [[- H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038;<br \/>\nSchuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]].<\/p>\n<p>As\u00ed que por una serie de accidentes hist\u00f3ricos, todas las fuentes principales de radiaciones ionizantes cayeron en poder de personas e instituciones que no ten\u00edan razones para querer explorar la noci\u00f3n temprana de que la radiaci\u00f3n era da\u00f1ina. <strong>En 1927, Hermann J. Muller hab\u00eda demostrado que los rayos X causaban da\u00f1os gen\u00e9ticos heredables y recibi\u00f3 el Premio Nobel por su trabajo<\/strong>. Sin embargo, Muller hab\u00eda hecho sus experimentos con moscas de la fruta y era f\u00e1cil, o al menos conveniente, desechar sus hallazgos como irrelevantes para los seres humanos.<\/p>\n<p>Resumiendo, para los m\u00e9dicos la radiaci\u00f3n parec\u00eda una prometedora nueva terapia con la que se pod\u00eda tratar casi cualquier padecimiento bajo el sol; para los militares y para la Comisi\u00f3n Conjunta de la Energ\u00eda At\u00f3mica en el Congreso solt\u00f3 miles de millones de d\u00f3lares; un verdadero flujo de fondos de los contribuyentes, la mayor parte de los cuales llegaba casi sin supervisi\u00f3n debido al secreto oficial que rodea el desarrollo de las armas; y para los contratistas del gobierno pertenecientes al sector privado como \u00abUnion Carbide\u00bb, \u00abMonsanto Chemical Co.\u00bb, \u00abGeneral Electric\u00bb, \u00abBechtel Corporation\u00bb, \u00abDuPont\u00bb, \u00abMartin Marietta\u00bb y otros signific\u00f3 la oportunidad de unirse a la \u00e9lite del \u00ab<em>complejo militar-industrial<\/em>\u00bb sobre cuyo creciente poder pol\u00edtico advirti\u00f3 el Presidente Eisenhower en su alocuci\u00f3n final al Congreso en 1959.<\/p>\n<p>A lo largo de la d\u00e9cada de 1950 los militares detonaron bombas A sobre la superficie en el Sitio de Pruebas de Nevada, rociando con radiactividad las poblaciones civiles que se encontraban en la direcci\u00f3n del viento [[- Michael D&#8217;Antonio: <em>Atomic harvest<\/em>, New York: Crown Publishers, 1993. ISBN 0-517-58981-8. Y <em>Chip Ward, Canaries on the Rim: Living Downwind in the West<\/em>, New York: Verso, 1999. ISBN 1859847501.]]. En la Reservaci\u00f3n Hanford, en el estado de Washington, los t\u00e9cnicos liberaron intencionalmente nubes inmensas de radiactividad para ver qu\u00e9 le suceder\u00eda a las poblaciones humanas expuestas de esta manera. En un experimento en Hanford se liberaron 500.000 Curies de yodo radiactivo; el yodo se acumula en la gl\u00e1ndula tiroidea humana. A las v\u00edctimas de este experimento, la mayor\u00eda<br \/>\nind\u00edgenas, no se les dijo nada de esto por 45 a\u00f1os [[- p\u00e1gina 96 de Karl Z. Morgan y Ken M. Peterson: <em>The angry genie; one man&#8217;s walk through the nuclear age<\/em>, Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1999. ISBN 0-8061-3122-5.]]. <\/p>\n<p>Los marineros estadounidenses en los barcos y los soldados en la tierra fueron expuestos a grandes dosis de radiactividad s\u00f3lo para ver qu\u00e9 les suceder\u00eda. Los altos oficiales militares insistieron en que ser rociado con radiaci\u00f3n era inofensivo. En su autobiograf\u00eda, Karl Z. Morgan, que sirvi\u00f3 como director de seguridad de radiaci\u00f3n en el <em>Laboratorio Nacional de Oak Ridge<\/em> (Clinton, Tennessee) desde 1944 hasta 1971, recuerda que: \u00ab<em>La Direcci\u00f3n de Veteranos<\/em> (Veterans Administration, VA) <em>siempre parec\u00eda a la defensiva para asegurarse de que las v\u00edctimas no fueran compensadas<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 101 de Karl Z. Morgan y Ken M. Peterson: <em>The angry genie; one man&#8217;s walk through the nuclear age<\/em>, Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1999. ISBN 0-8061-3122-5.]]. Morgan narra la historia de John D. Smitherman, un marinero que recibi\u00f3 grandes dosis de radiaci\u00f3n durante experimentos con bombas A en el atol\u00f3n de las islas Bikini en 1946.<\/p>\n<p>Morgan escribe: \u00ab<em>La Direcci\u00f3n de Veteranos neg\u00f3 cualquier conexi\u00f3n con la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n hasta 1988, cuando le concedi\u00f3 beneficios a su viuda. Para el momento de su muerte, el cuerpo de Smitherman estaba casi consumido por c\u00e1nceres de los pulmones, bronquios, ganglios linf\u00e1ticos, diafragma, bazo, p\u00e1ncreas, intestinos, est\u00f3mago, h\u00edgado y gl\u00e1ndulas adrenales. En 1989, un a\u00f1o despu\u00e9s de haberle concedido los beneficios a la viuda de Smitherman, la VA se los revoc\u00f3<\/em>\u00bb  [[- p\u00e1gina 101 de Karl Z. Morgan y Ken M. Peterson: <em>The angry genie; one man&#8217;s walk through the nuclear age<\/em>, Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1999. ISBN 0-8061-3122-5.]].<\/p>\n<p>Comenzando en la d\u00e9cada de 1940 y siguiendo hasta los a\u00f1os 60, a miles de mineros del uranio se les dijo que respirar gas rad\u00f3n en las minas de uranio de Nuevo M\u00e9xico era algo perfectamente seguro. S\u00f3lo ahora se est\u00e1n contando los casos de c\u00e1nceres de los pulmones causados por el rad\u00f3n, al filtrarse la verdad 50 a\u00f1os despu\u00e9s, cuando es demasiado tarde.<\/p>\n<p>En retrospectiva, una clase de man\u00eda nuclear barri\u00f3 el mundo industrial. Lo que la biotecnolog\u00eda y las computadoras de alta tecnolog\u00eda son hoy en d\u00eda, lo fue la tecnolog\u00eda at\u00f3mica en los a\u00f1os 50 y a principios de los 60. Los contratistas del gobierno gastaron miles de millones de d\u00f3lares en desarrollar un avi\u00f3n que funcionaba con energ\u00eda nuclear -a pesar de que c\u00e1lculos sencillos de ingenier\u00eda les dec\u00edan desde el principio del proyecto que un avi\u00f3n como \u00e9se ser\u00eda demasiado pesado como para llevar una carga \u00fatil [[- p\u00e1gina 204 de H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038; Schuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]]. La empresa \u00abMonsanto Research Corporation\u00bb propuso una cafetera que funcionaba con plutonio, que pod\u00eda hervir agua durante 100 a\u00f1os sin tener que ser recargada [[- p\u00e1gina 227 de H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038; Schuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]].<\/p>\n<p>Una compa\u00f1\u00eda de Boston propuso gemelos hechos de uranio radiactivo para los pu\u00f1os de las camisas por la sencilla raz\u00f3n de que el uranio es m\u00e1s pesado que el plomo y \u00ab<em>el peso inusualmente grande impide que los pu\u00f1os se suban<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 227 de H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038; Schuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]]. En 1957, la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica (Atomic Energy Commission) estableci\u00f3 la llamada Plowshare Division (Secci\u00f3n \u00abReja de Arado\u00bb) -cuyo nombre viene de la frase de la Biblia mencionada en Isa\u00edas (2:4) \u00ab<em>que de sus espadas har\u00e1n rejas de arado<\/em>\u00bb [[- p\u00e1gina 231 de H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038; Schuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]].<\/p>\n<p>Nuestro gobierno y sus socios industriales estaban decididos a demostrarle al mundo que esta tecnolog\u00eda era benigna, sin importar cu\u00e1les fueran los hechos. El 14 de julio de 1958, el Dr. Edward Teller, el padre de la bomba H, lleg\u00f3 a Alaska para anunciar el Proyecto Chariot, un plan para hacer un nuevo puerto en la costa de Alaska detonando hasta seis bombas H. Luego de una tremenda lucha pol\u00edtica -documentada en el libro de Dan O&#8217;Neill, \u201c<em>The firecracker boys<\/em>\u201d (Los chicos de los petardos) [[- Dan O&#8217;Neill: <em>The Firecracker boys<\/em>, New York: St. Martin&#8217;s Press,<br \/>\n1994. ISBN 0-312-13416-9.]]- el plan fue engavetado. Se desarroll\u00f3 otro plan para hacer un nuevo canal a trav\u00e9s de Centroam\u00e9rica con bombas at\u00f3micas, simplemente para darles a los E.U.A. alguna influencia en la negociaci\u00f3n con Panam\u00e1 sobre el control del Canal de Panam\u00e1. Ese plan tambi\u00e9n fue abandonado. En 1967, se deton\u00f3 una bomba A bajo la superficie en Nuevo M\u00e9xico, para liberar gas natural atrapado en las formaciones rocosas de esquistos. De hecho, el gas atrapado fue liberado; pero -como los ingenieros del proyecto debieron haber sido capaces de predecir- el gas result\u00f3 ser radiactivo, as\u00ed que el hoyo en el suelo fue tapado y todo lo que puede verse hoy del <em>Proyecto Gasbuggy<\/em> es una placa de bronce en el desierto [[- p\u00e1gina 236 de H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038; Schuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]].<\/p>\n<p>Resumiendo, seg\u00fan el columnista H. Peter Metzger, del diario <em>New York Times<\/em>, la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica derroch\u00f3 miles de millones de d\u00f3lares en \u00ab<em>planes descabellados<\/em>\u00ab, todo con el prop\u00f3sito de probar que la tecnolog\u00eda nuclear es beneficiosa y de ninguna manera da\u00f1ina [[- p\u00e1gina 237 de H. Peter Metzger: <em>The atomic establishment<\/em>, New York: Simon &#038; Schuster, 1972. ISBN 671-21351-2.]].<\/p>\n<p>La <em>Plowshare Division<\/em> pudo haber sido un completo fracaso, pero de todos estos esfuerzos surgi\u00f3 un resultado perdurable: una fuerte cultura de denegaci\u00f3n ech\u00f3 ra\u00edces profundas en los corazones de los Estados Unidos cient\u00edficos e industriales.<\/p>\n<p><strong>La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer &#8211; Parte 2<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s del descubrimiento de los rayos x en 1896, los m\u00e9dicos vieron inmediatamente sus beneficios potenciales y comenzaron a experimentar con El Rayo usando equipos de construcci\u00f3n casera. (Ver REHW n\u00ba 691).<\/p>\n<p>S\u00f3lo 3 semanas luego de anunciarse el descubrimiento de los rayos x, los primeros de muchos experimentadores se quejaron de que hab\u00edan sufrido dolorosas quemaduras en las manos por los rayos x.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los rayos x, para 1910 la comunidad m\u00e9dica estaba usando radio radiactivo de manera exhaustiva en terapias. El radio tambi\u00e9n se estaba usando industrialmente para hacer esferas de relojes que brillaban en la oscuridad, ojos de mu\u00f1ecas, carnada de peces, miras para armas y otros art\u00edculos. Sin embargo, a mediados de los a\u00f1os 20 result\u00f3 evidente que muchas mujeres j\u00f3venes que pintaban radio sobre las esferas de los relojes estaban muriendo. Su empleador, la compa\u00f1\u00eda U.S. Radium en West Orange, N.J., insisti\u00f3 en que las j\u00f3venes mujeres estaban muriendo debido a una mala higiene personal, pero los estudios del lugar de trabajo en 1924 y 1925 concluyeron que todos los trabajadores estaban siendo expuestos a una cantidad excesiva de radiaci\u00f3n. As\u00ed que los seres humanos aprendieron por ensayo y error que las radiaciones alfa y gamma del radio pueden ser extremadamente peligrosas incluso en cantidades peque\u00f1as.<\/p>\n<p>El 2 de diciembre de 1942, el primer reactor nuclear creado por el ser humano comenz\u00f3 a operar en un laboratorio secreto debajo de las tribunas de Stagg Field, en la Universidad de Chicago. El objetivo de este reactor era, en primer lugar, demostrar que se pod\u00eda lograr (y controlar) la fisi\u00f3n nuclear y, en segundo lugar, producir plutonio para una bomba. El Dr. Arthur Compton dirigi\u00f3 el \u00ab<em>Proyecto Manhattan<\/em>\u00ab, nombre secreto dado a los esfuerzos de los E.U.A. para fabricar una bomba at\u00f3mica.<\/p>\n<p>En ese momento, el inventario mundial de radio totalizaba aproximadamente dos libras. Los reactores nucleares construidos en Chicago y luego en Clinton, Tennessee y Hanford, Washington, mantendr\u00edan inventarios con el equivalente radiactivo a miles de toneladas de radio. Muchos de los elementos radiactivos en esos reactores nucleares eran nuevos, con caracter\u00edsticas desconocidas. Arthur Compton y sus colegas insistieron en que se ten\u00edan que elaborar par\u00e1metros de seguridad para proteger a los trabajadores de los da\u00f1os de la radiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A principios de 1943, Compton contrat\u00f3 a un radi\u00f3logo, un qu\u00edmico y tres f\u00edsicos para que determinaran los par\u00e1metros de seguridad contra la radiaci\u00f3n y para que desarrollaran un equipo de medici\u00f3n con el que se pudiera asegurar que se cumplieran los par\u00e1metros. Estos 5 cient\u00edficos se llamaron \u00ab<em>f\u00edsicos sanitarios<\/em>\u00ab, queriendo decir que eran f\u00edsicos preocupados por la salud. Hasta el d\u00eda de hoy, los cient\u00edficos que estudian los efectos de la radiaci\u00f3n sobre la salud se autodenominan f\u00edsicos sanitarios. A los especialistas en rayos x se les llama radi\u00f3logos.<\/p>\n<p>En septiembre de 1943, el grupo inicial de f\u00edsicos sanitarios se mud\u00f3 a Clinton, Tennessee, donde se estaba construyendo un enorme complejo industrial para procesar uranio; el <em>Oak Ridge National Laboratory<\/em> (ORNL).<\/p>\n<p>En 1944, uno de los cinco f\u00edsicos sanitarios iniciales -Karl Z. Morgan- fue designado director de la Secci\u00f3n de F\u00edsica Sanitaria en Oak Ridge, un cargo que desempe\u00f1\u00f3 durante 29 a\u00f1os hasta 1972 cuando alcanz\u00f3 la jubilaci\u00f3n [[- p\u00e1g. 33] Karl Z. Morgan y Ken M. Peterson: <em>The angry genie; one man&#8217;s walk through the nuclear age<\/em>, Norman, OK: University of Oklahoma Press,<br \/>\n1999. ISBN 0-8061-3122-5.]].<\/p>\n<p>Morgan tuvo un papel central en la creaci\u00f3n de la profesi\u00f3n de la f\u00edsica sanitaria y en la determinaci\u00f3n de los par\u00e1metros para las radiaciones en todo el mundo. En 1955 se constituy\u00f3 la Sociedad de F\u00edsica Sanitaria (<em>Health Physics Society<\/em>) con Morgan como su presidente provisional; despu\u00e9s fue el primer presidente electo de la sociedad en 1956-57. Desde 1955 hasta 1977, Morgan fue editor en jefe de la revista profesional de la sociedad, <em>Health Physics<\/em>. En 1966 se estableci\u00f3 la Asociaci\u00f3n Internacional para la Protecci\u00f3n contra la Radiaci\u00f3n (<em>International Radiation Protection Association<\/em>), que representa a los profesionales de 30 pa\u00edses y Karl Morgan fue electo su primer presidente.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los par\u00e1metros de radiaci\u00f3n son determinados por la Comisi\u00f3n Internacional para la Protecci\u00f3n Radiol\u00f3gica (<em>International Commission on Radiological Protection, ICRP<\/em>), la cual se origin\u00f3 en 1950 a partir de un grupo anterior que determinaba los par\u00e1metros, el Comit\u00e9 Internacional para la Protecci\u00f3n contra los Rayos X y el Radio (International X-ray and Radium Protection Committee). Karl Morgan fue uno de los 13 miembros de la ICRP desde 1950 hasta 1971 y durante ese tiempo presidi\u00f3 el comit\u00e9 de la ICRP que se ocupa de las dosis internas, determinando los par\u00e1metros de radiaci\u00f3n que despu\u00e9s fueron adoptados en todo el mundo. Es evidente por qu\u00e9 a Karl Morgan frecuentemente se le llama \u00ab<em>el padre de la f\u00edsica sanitaria<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>En a\u00f1os recientes, <strong>Karl Morgan ha descrito y criticado la labor de la ICRP<\/strong>. Morgan dice que la ICRP ha tenido dos puntos importantes que no ha querido ver: <strong>el Comit\u00e9 nunca se ha enfocado en los peligros que enfrenta el p\u00fablico por la excesiva exposici\u00f3n a los rayos x m\u00e9dicos<\/strong> y, para <strong>mediados de la d\u00e9cada de 1960, la ICRP comenz\u00f3 a determinar par\u00e1metros para la radiactividad que proteg\u00edan a la industria nuclear en lugar de proteger al p\u00fablico<\/strong>, dice Morgan.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Morgan (quien sigue siendo un miembro em\u00e9rito de la ICRP), la ICRP comenz\u00f3 a ignorar los peligros serios de radiaci\u00f3n a principios de los a\u00f1os 60. Morgan escribe: \u00ab<em>El per\u00edodo de las pruebas atmosf\u00e9ricas de las armas nucleares por los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y la U.R.S.S. es una p\u00e1gina triste en la historia del hombre civilizado. Sin lugar a dudas, fue la causa de cientos de miles de muertes por c\u00e1ncer. Y sin embargo hab\u00eda un completo silencio de parte de la ICRP.<\/p>\n<p>Durante esos a\u00f1os (1960-1965), la mayor\u00eda de los miembros de la ICRP estaban trabajando directamente con la industria de las armas nucleares o recib\u00edan la mayor parte del financiamiento para sus investigaciones de manera indirecta de esta industria. \u00bfQuiz\u00e1s se estaban negando a morder la mano que les daba de comer?<\/em>\u00bb [[- Karl Z. Morgan: \u00ab<em>Changes in International Radiation Protection Standards<\/em>\u00bb American Journal of Industrial Medicine, Vol. 25 (1994),<br \/>\np\u00e1gs. 301-307.]].<\/p>\n<p>En los a\u00f1os 70 la situaci\u00f3n empeor\u00f3 luego de que una serie de estudios revel\u00f3 que la radiaci\u00f3n era incluso m\u00e1s peligrosa de lo que se cre\u00eda previamente. En <strong>1974, Baruch Modan mostr\u00f3 que el riesgo que ten\u00eda una mujer de sufrir c\u00e1ncer de seno aumentaba con dosis de rayos x tan bajas como 1,6 rem<\/strong> [[- Baruch Modan y otros: \u00ab<em>Radiation-Induced Head and Neck Tumors<\/em>\u00ab,<br \/>\nLancet (Feb. 23, 1974), p\u00e1gs. 277-279.]]. En 1977, Thomas Mancuso y otros reportaron que los trabajadores del complejo de plutonio en Hanford estaban muriendo de c\u00e1nceres por dosis de radiaci\u00f3n tan bajas como 3 rem acumuladas durante muchos a\u00f1os [[- Thomas F. Mancuso y otros: \u00ab<em>Radiation Exposures of Hanford Workers Dying from Cancer and Other Causes<\/em>\u00ab, Health Physics Vol. 33 (Noviembre 1977), p\u00e1gs. 369-385.]] (El par\u00e1metro de seguridad de los trabajadores en ese momento era de 5 rem por a\u00f1o). Karl Morgan dice que estos estudios crearon p\u00e1nico en la industria nuclear: \u00ab<em>Preocupados por el hecho de que su misma existencia estaba amenazada si el p\u00fablico cre\u00eda que hab\u00eda un aumento en el riesgo de c\u00e1ncer a estos niveles de exposici\u00f3n tan bajos, el complejo industrial nuclear determin\u00f3 que responder\u00eda vigorosamente a todo aquel que los amenazara<\/em>\u00ab, reporta Morgan en su autobiograf\u00eda [[- p\u00e1gina 112 Karl Z. Morgan y Ken M. Peterson: <em>The angry genie; one man&#8217;s walk through the nuclear age<\/em>, Norman, OK: University of Oklahoma Press, 1999. ISBN 0-8061-3122-5.]]. Como resultado de esto, Morgan cree que: \u00ab<em>&#8230; los f\u00edsicos sanitarios en d\u00e9cadas recientes han sacrificado su integridad. Por supuesto que quedan algunos profesionales verdaderos que no ocultar\u00e1n la verdad para apaciguar a sus empleadores, pero ellos son la minor\u00eda<\/em>\u00ab, dijo Morgan en 1999 [[- p\u00e1gina 113 [1] Karl Z. Morgan y Ken M. Peterson: <em>The angry genie; one man&#8217;s walk through the nuclear age<\/em> Norman, OK: University of Oklahoma Press, 1999. ISBN 0-8061-3122-5.]].<\/p>\n<p>La ICRP prest\u00f3 o\u00eddos sordos a otros problemas que afectaban la salud p\u00fablica -las exposiciones excesivas de los rayos x m\u00e9dicos y dentales.<\/p>\n<p>A principios de los a\u00f1os 50, una serie de estudios mostr\u00f3 que los rayos x eran m\u00e1s peligrosos de lo que se pensaba anteriormente. En 1950, H.C. March mostr\u00f3 que, en comparaci\u00f3n a otros m\u00e9dicos, los radi\u00f3logos ten\u00edan una probabilidad nueve veces mayor de morir de leucemia [[- H.C. March: \u00abLeukemia in radiologists in a twenty year period\u00bb, American Journal of Medical Science Vol. 220 (1950), p\u00e1gs. 282-286.]]. <strong>En 1956, Alice Stewart mostr\u00f3 que una sola radiograf\u00eda de un feto en el \u00fatero duplicar\u00eda su probabilidad de sufrir de leucemia infantil<\/strong> [[- Alice Stewart y otros: \u00ab<em>Preliminary Communication: Malignant disease in childhood and diagnostic radiation in utero<\/em>\u00ab, Lancet Vol. 2 (1956), p\u00e1gs. 447-448.]].<\/p>\n<p>En su autobiograf\u00eda en 1999, Morgan describe la incapacidad de la ICRP de ocuparse de las excesivas e innecesarias exposiciones a los rayos x por procedimientos diagn\u00f3sticos: \u00ab<em> &#8230;Era como si chocara contra un muro cada vez que mencionaba el tema de las excesivas e innecesarias exposiciones diagn\u00f3sticas de rayos x<\/em>\u00ab, escribi\u00f3 Morgan en 1994 [[- Karl Z. Morgan: \u00ab<em>Changes in International Radiation Protection Standards<\/em>\u00ab, American Journal of Industrial Medicine, Vol. 25 (1994), p\u00e1gs. 301-307.]]. \u00ab<em>Pronto me convenc\u00ed de que el tema de las exposiciones m\u00e9dicas excesivas estaba prohibido por parte de la ICRP debido a que la ICRP fue fundada bajo los auspicios del Congreso Internacional de Radiolog\u00eda (International Congress of Radiology, ICR) y los radi\u00f3logos no quer\u00edan restricciones o interferencias en el uso que le daban a los rayos x diagn\u00f3sticos. Ten\u00eda la desagradable sensaci\u00f3n de que hab\u00eda un serio conflicto de intereses en el financiamiento de la ICRP por parte del ICR &#8230; Los conflictos de intereses parecieran ser una enfermedad virulenta y contagiosa<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os 60, la secci\u00f3n de Morgan en el instituto Oak Ridge Laboratory estudi\u00f3 las dosis de rayos x que recib\u00edan los ni\u00f1os estadounidenses como resultado de un programa masivo de radiograf\u00edas del pecho. Comenzando en los a\u00f1os 50, se llevaron a las escuelas m\u00e1quinas port\u00e1tiles de rayos x en camiones especiales y se les realizaron radiograf\u00edas del pecho a cientos de miles de ni\u00f1os estadounidenses. El estudio de Oak Ridge encontr\u00f3 que cada uno de estos ni\u00f1os estaba recibiendo una dosis de rayos x de 2 a 3 rem; Morgan sab\u00eda que esto era excesivo debido a que los trabajadores del instituto Oak Ridge Laboratory estaban recibiendo una dosis de s\u00f3lo 0,015 rem por una radiograf\u00eda del pecho. En otras palabras, <strong>los ni\u00f1os estaban recibiendo una dosis de rayos x de 130 a 200 veces m\u00e1s alta que la dosis requerida para producir una placa adecuada de rayos x<\/strong> -sin mencionar que la mayor\u00eda de los ni\u00f1os no necesitaban para nada una radiograf\u00eda del pecho (Las radiograf\u00edas masivas de los ni\u00f1os estadounidenses fueron suspendidas por una campa\u00f1a liderizada por Karl Morgan, Rosalie Bertell, Irwin Bross y otros) [[- Karl Z. Morgan: \u00ab<em>Changes in International Radiation Protection<br \/>\nStandards<\/em>\u00ab, American Journal of Industrial Medicine, Vol. 25 (1994),<br \/>\np\u00e1gs. 301-307.]].<\/p>\n<p>En las d\u00e9cadas de 1940 y 1950, muchas zapater\u00edas instalaron m\u00e1quinas fluorosc\u00f3picas (de rayos x) para la determinaci\u00f3n de la horma. Para 1949, un estudio hab\u00eda mostrado que las m\u00e1quinas para la determinaci\u00f3n de la horma les estaban suministrando a los ni\u00f1os altas dosis de radiaci\u00f3n. Nuevamente, la ICRP no mostr\u00f3 inter\u00e9s en el asunto.<\/p>\n<p><strong>Morgan y sus colegas calcularon que los rayos x m\u00e9dicos eran responsables de 90% de toda la radiaci\u00f3n de las fuentes creadas por los seres humanos<\/strong> [[- Karl Z. Morgan: \u00abMedical X-Ray Exposures\u00bb, Industrial Hygiene Journal (Noviembre\/Diciembre 1963), p\u00e1gs. 588-599.]], [[- Karl Z. Morgan: \u00ab<em>You can drastically cut X-ray exposure below today&#8217;s levels<\/em>\u00ab, Consultant (Marzo\/Abril, 1970), p\u00e1g. 16.]]. En 1963 Morgan mostr\u00f3 que cada a\u00f1o el ciudadano estadounidense promedio estaba recibiendo aproximadamente la misma cantidad de radiaci\u00f3n de los rayos x m\u00e9dicos como de las fuentes naturales de fondo. En otras palabras, <strong>en los E.U.A. el uso de los rayos x m\u00e9dicos estaba duplicando la exposici\u00f3n de la persona promedio a la radiaci\u00f3n<\/strong>. El argumento de Morgan era que se pod\u00edan lograr los mismos beneficios con dosis mucho m\u00e1s bajas usando t\u00e9cnicas y equipos actualizados. La comunidad m\u00e9dica, en su mayor parte, prest\u00f3 o\u00eddos sordos.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, Morgan y otros escribieron sobre los peligros de las excesivas e innecesarias exposiciones a la radiaci\u00f3n debidas a la medicina y a la odontolog\u00eda -un esfuerzo que Morgan describe como \u00ab<em>veinte a\u00f1os de fracasos frustrantes<\/em>\u00ab. En su autobiograf\u00eda (p\u00e1g. 121), Morgan dice que fue \u00ab<em>una parte memorable del trabajo de toda mi vida<\/em>\u00bb cuando el Presidente Lyndon Johnson firm\u00f3 la Ley P\u00fablica 90-602, la \u00ab<em>Ley de 1968 para el Control de la Radiaci\u00f3n por la Salud y la Seguridad<\/em>\u00bb (\u00abRadiation Control for Health and Safety Act of 1968\u00bb) la cual determin\u00f3 los par\u00e1metros federales m\u00ednimos para los equipos de rayos x (Ver <a href=\"https:\/\/www.fda.gov\/cdrh\/radhlth\/- summary.html\">web<\/a>). Sin embargo, la ley no puede hacer nada para frenar las exposiciones innecesarias y excesivas a los rayos x, las cuales contin\u00faan sucediendo de manera rutinaria.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 20 a\u00f1os, otro importante cient\u00edfico preocupado por la exposici\u00f3n excesiva a los rayos x ha sido el <em> <strong>Dr. John Gofman<\/strong> <\/em>. En su autobiograf\u00eda, Morgan describe a Gofman de esta manera: \u00ab<em>&#8230; John Gofman, un cient\u00edfico con t\u00edtulos tanto en qu\u00edmica como en medicina. John Gofman y Glenn Seaborg descubrieron el uranio 233 y Gofman fue el primero en aislar plutonio. A pesar de estos logros, Gofman todav\u00eda no ha recibido el reconocimiento que se merece; en mi opini\u00f3n, Gofman es uno de los cient\u00edficos m\u00e1s destacados del siglo veinte<\/em>\u00ab, escribe Morgan.<\/p>\n<p>Durante 20 a\u00f1os o m\u00e1s, Gofman ha estado publicando estudios sobre los peligros de la radiaci\u00f3n de bajo nivel. Su \u00faltimo libro llena 700 p\u00e1ginas tratando esta hip\u00f3tesis: \u00ab<em>La radiaci\u00f3n m\u00e9dica es una causa altamente importante (probablemente la causa principal) de la mortalidad por c\u00e1ncer en los Estados Unidos en el siglo veinte<\/em>\u00bb [[- John Gofman: <em>Radiation from medical procedures in the pathogenesis of cancer and ischemic heart disease<\/em>, San Francisco: Committee for Nuclear Responsibility, 1999. ISBN 0-932682-98-7. $27,00; tel\u00e9fono (415) 776-8299. Correo-E: crnl123@webtv.net.]]. En otras palabras, <strong>Gofman cree que los rayos x m\u00e9dicos son la causa principal del c\u00e1ncer<\/strong> (incluyendo el c\u00e1ncer de seno) <strong>y de la enfermedad card\u00edaca en los E.U.A<\/strong>. El trabajo de Gofman es cuidadoso, meticuloso y est\u00e1 claramente escrito, de manera que probablemente no se podr\u00e1 esperar que la mayor\u00eda de los f\u00edsicos sanitarios de este mundo lo acepten sin protestar.<\/p>\n<p><strong>Peter Montague &#8211; La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer &#8211; Parte 3<\/strong><\/p>\n<p>John Gofman es un m\u00e9dico con un doctorado en qu\u00edmica nuclear y m\u00e9dica.<\/p>\n<p>Es profesor em\u00e9rito de biolog\u00eda celular y molecular de la Universidad de California en Berkeley y miembro del profesorado de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Francisco. Durante su larga carrera se dedic\u00f3 paralelamente a dos campos de investigaciones distintos -la enfermedad card\u00edaca y los efectos de las radiaciones de bajo nivel sobre la salud. Gofman ha recibido varios premios por investigaciones originales sobre las causas de la aterosclerosis, que es la formaci\u00f3n de \u00ab<em>placas<\/em>\u00bb de grasa dentro de los vasos sangu\u00edneos, que frecuentemente causa ataques card\u00edacos fatales. En 1974, el Colegio Estadounidense de Cardiolog\u00eda (American College of Cardiology) lo escogi\u00f3 como uno de los 25 investigadores m\u00e1s destacados en cardiolog\u00eda en el \u00faltimo cuarto de siglo.<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1960, la Comisi\u00f3n de Energ\u00eda At\u00f3mica de los E.U.A. (U.S. Atomic Energy Commission, AEC) le pidi\u00f3 a Gofman que creara una Secci\u00f3n de Investigaciones Biom\u00e9dicas en el instituto Livermore National Laboratory (LNL) de la AEC para evaluar los efectos de todos los tipos de actividades nucleares sobre la salud. En 1970 se convenci\u00f3 de que las radiaciones eran m\u00e1s peligrosas de lo que se cre\u00eda anteriormente y denunci\u00f3 el Proyecto Plowshare, el plan de la AEC para hacer estallar cientos de armas nucleares para liberar gas atrapado en las rocas debajo de las Monta\u00f1as Rocosas y de excavar nuevos puertos y canales haciendo estallar bombas nucleares en la superficie. (Ver REHW #691). Tambi\u00e9n llam\u00f3 a una moratoria de 5 a\u00f1os del plan de la AEC para desarrollar 1000 plantas comerciales de energ\u00eda nuclear. Para 1974, su financiamiento por parte del gobierno hab\u00eda sido cortado.<\/p>\n<p>Entonces comenz\u00f3 una serie de libros sobre los peligros de las radiaciones:<\/p>\n<p><em>Radiation and human health<\/em> (\u00abLa radiacion y la salud humana\u00bb) (1981); <em>X-Rays &#8211; Health effects of common exams<\/em> (\u00abLos rayos x -efectos de los ex\u00e1menes comunes sobre la salud\u00bb) (1985); <em>Radiation-induced cancer from low-dose exposure &#8212; an independent analysis<\/em> (\u00abcancer inducido por exposiciones a bajas dosis de radiacion -un analisis independiente\u00bb) (1990); <em>Preventing breast cancer &#8211;the story of a major, proven, preventable cause of this disease<\/em> (\u00abLa prevencion del cancer de mama -historia de una causa importante, probada y prevenible de esta enfermedad\u00bb) (1995; segunda edici\u00f3n, 1996); y <em>Radiation from medical procedures in the pathogenesis of cancer and ischemic heart disease<\/em> (\u00abLas radiaciones de los procedimientos m\u00e9dicos en la patog\u00e9nesis del c\u00e1ncer y en la enfermedad isqu\u00e9mica del corazon\u00bb) (1999) [[- John W. Gofman: <em>Radiation &#038; Human Health<\/em>, San Francisco: Sierra Club Books, 1981; ISBN 0-87156-275-8.]], [[- John W. Gofman y Egan O&#8217;Connor: <em>X-Rays &#8211;Health effects of<br \/>\ncommon exams<\/em>, San Francisco: Sierra Club Books, 1985; ISBN 0-87156-838- 1.]], [[- John W. Gofman: <em>Radiation-induced cancer from low-dose exposure: an independent analysis<\/em>, San Francisco: Committee for Nuclear<br \/>\nResponsibility, 1990; ISBN 0-932682-89-8.]], [[- John W. Gofman (editado por Egan O&#8217;Connor): <em>Preventing breast cancer<\/em>, San Francisco: Committee for Nuclear Responsibility, segunda edici\u00f3n, 1996); ISBN 0-932682-96-0.]], [[- John W. Gofman (editado por Egan O&#8217;Connor): <em>Radiation from medical<br \/>\nprocedures in the pathogenesis of cancer and ischemic heart disease<\/em>, San Francisco: Committee for Nuclear Responsibility, 1999. ISBN 0-<br \/>\n932682-98-7. Disponible por $27,00 a trav\u00e9s de: Committee for Nuclear<br \/>\nResponsibility; tel\u00e9fono\/fax: (415) 776-8299. Correo-e: cnr123@webtv.net.]].<\/p>\n<p>Gofman es un magn\u00edfico maestro. En sus libros explica los datos crudos, de d\u00f3nde salieron, sus defectos, c\u00f3mo podr\u00edan mejorarse (o por qu\u00e9 tenemos que quedarnos con lo que tenemos). Luego, lleva al lector paso a paso hacia sus conclusiones, explicando cada paso tanto para el principiante como tambi\u00e9n para el experto. Cuando se ve obligado a hacer suposiciones, Gofman explica por qu\u00e9 piensa que est\u00e1 haciendo las correctas. Frecuentemente describe suposiciones diferentes y el efecto que tendr\u00edan sobre sus conclusiones. No se omite nada que sea de importancia. Como resultado de esto, los libros de Gofman son largos -t\u00edpicamente de 500 a 900 p\u00e1ginas llenas con tablas de datos acompa\u00f1adas por explicaciones detalladas. El lector adquiere conocimientos minuciosos en el tema, satisfactorios tanto para el principiante como para el profesional. Considero a <strong>Gofman uno de los m\u00e1s grandes maestros del siglo veinte. Su trabajo ya ha cambiado la manera en que el mundo ve los peligros de las radiaciones<\/strong> y su \u00faltimo libro revolucionar\u00e1 -eventualmente, despu\u00e9s de una larga lucha- la manera en que el mundo ve las radiaciones m\u00e9dicas. Su trabajo salvar\u00e1 decenas de millones de vidas. En su \u00faltimo libro (1999), <strong>Gofman presenta evidencias contundentes de que las radiaciones m\u00e9dicas son una causa muy importante de c\u00e1ncer Y de aterosclerosis (enfermedad card\u00edaca coronaria)<\/strong> [[- John W. Gofman (editado por Egan O&#8217;Connor): <em>Radiation from medical<br \/>\nprocedures in the pathogenesis of cancer and ischemic heart disease<\/em>, San Francisco: Committee for Nuclear Responsibility, 1999. ISBN 0-<br \/>\n932682-98-7. Disponible por $27,00 a trav\u00e9s de: Committee for Nuclear<br \/>\nResponsibility; tel\u00e9fono\/fax: (415) 776-8299. Correo-e: cnr123@webtv.net.]]. Con el t\u00e9rmino \u00ab<em>radiaciones m\u00e9dicas<\/em>\u00bb el Dr. Gofman se refiere principalmente a <strong>los rayos x, incluyendo la fluoroscopia y los escanogramas de tomograf\u00edas computarizadas (\u00ab<em>CAT scans<\/em>\u00ab<\/strong>, por sus siglas en ingl\u00e9s). El mecanismo es sencillo de explicar: <em> <strong>las radiaciones causan mutaciones gen\u00e9ticas, lo que eventualmente origina la enfermedad<\/strong> <\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 diciendo Gofman? \u00bfQuiere decir que las radiaciones m\u00e9dicas son necesariamente la \u00fanica causa del c\u00e1ncer y de la enfermedad card\u00edaca coronaria? Por supuesto que no. \u00bfQuiere decir que el c\u00e1ncer no es causado por el h\u00e1bito de fumar, la mala dieta, la herencia gen\u00e9tica, los pesticidas, los gases diesel de los tubos de escape, la dioxina y los qu\u00edmicos t\u00f3xicos con los que nos tropezamos en el trabajo? Ciertamente, no. <em> <strong>Tanto el c\u00e1ncer como la enfermedad card\u00edaca tienen m\u00faltiples causas<\/strong> <\/em>. <em> <strong>Para que se desarrolle un c\u00e1ncer (o una placa ateroscler\u00f3tica), una c\u00e9lula tiene que sufrir varias mutaciones gen\u00e9ticas individuales (probablemente de 5 a 10). Algunas de estas mutaciones pudieran ser heredadas, pero la mayor\u00eda suceden debido a la exposici\u00f3n a sustancias presentes en el medio ambiente que da\u00f1an los genes<\/strong> <\/em>.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed una manera de entender las causas m\u00faltiples. Gofman proporciona el siguiente ejemplo hipot\u00e9tico de 100 casos de c\u00e1ncer:<\/p>\n<p>* 40 c\u00e1nceres causados por la acci\u00f3n conjunta de los rayos x + el h\u00e1bito de fumar + la mala dieta.<\/p>\n<p>* 25 c\u00e1nceres causados por la acci\u00f3n conjunta de los rayos x + la mala dieta + las mutaciones heredadas gen\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>* 25 c\u00e1nceres causados por la acci\u00f3n conjunta de los rayos x + el h\u00e1bito de fumar + las mutaciones heredadas gen\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>* 10 c\u00e1nceres causados por la acci\u00f3n conjunta del h\u00e1bito de fumar + la mala dieta + las mutaciones heredadas gen\u00e9ticamente.<\/p>\n<p>En el primer caso, los 40 c\u00e1nceres fueron causados por mutaciones gen\u00e9ticas que son, a su vez, causadas por los rayos x, el h\u00e1bito de fumar y la mala dieta. Cada uno de estos tres factores es necesario para que ocurra el c\u00e1ncer; si falta cualquiera de estos tres factores, el c\u00e1ncer no ocurrir\u00e1.<\/p>\n<p>Podemos ver que, en este ejemplo, los <strong>rayos x<\/strong> contribuyen con 40 + 25 + 25 = 90 casos de 100. En este ejemplo, si los rayos x no estuviesen presentes, 90% de los c\u00e1nceres no ocurrir\u00edan. Ahora, en el mismo ejemplo, observe la \u00ab<strong>mala dieta<\/strong>\u00ab. La mala dieta contribuye con 40 + 25 + 10 = 75 de los 100 casos. Si la mala dieta no estuviese presente, 75% de los c\u00e1nceres en este ejemplo no suceder\u00edan.<\/p>\n<p>Se puede ver que, en este ejemplo, tenemos rayos x \u00abcausando\u00bb 90% de los c\u00e1nceres -\u00abcausando\u00bb en el sentido de que los c\u00e1nceres no suceder\u00edan en ausencia de los rayos x. Pero tambi\u00e9n tenemos que la mala dieta est\u00e1 \u00abcausando\u00bb 75% de los mismos c\u00e1nceres, lo que significa que 75% de los c\u00e1nceres no ocurrir\u00edan en ausencia de la mala dieta.<\/p>\n<p>As\u00ed que podemos ver que, cuando Gofman dice que los rayos x son responsables de una gran proporci\u00f3n de todos los c\u00e1nceres en los E.U.A., no est\u00e1 diciendo que los rayos x son la \u00fanica causa de aquellos c\u00e1nceres. Sin embargo, s\u00ed est\u00e1 diciendo que <em> <strong>la mayor\u00eda de aquellos c\u00e1nceres no suceder\u00edan en ausencia de los rayos x<\/strong> <\/em>.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que <em> <strong>Gofman no se opone a los rayos x m\u00e9dicos. M\u00e1s bien se opone a las Exposiciones Innecesarias a los rayos x<\/strong> <\/em>. Gofman ha mostrado a lo largo de los a\u00f1os -y definitivamente no est\u00e1 s\u00f3lo en esto-<br \/>\nque las exposiciones m\u00e9dicas a los rayos x en los E.U.A. podr\u00edan reducirse por lo menos en 50% sin p\u00e9rdida de informaci\u00f3n m\u00e9dica. El uso cuidadoso de las t\u00e9cnicas y equipos modernos de rayos x pueden reducir a la mitad (o menos) las exposiciones a los rayos x sin sacrificar ninguno de los beneficios m\u00e9dicos. As\u00ed que <em> <strong>por lo menos la mitad de los c\u00e1nceres causados por los rayos x m\u00e9dicos son totalmente innecesarios<\/strong> <\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfDe cu\u00e1ntos c\u00e1nceres innecesarios estamos hablando? Gofman calcula que en 1993, 50% de todos los c\u00e1nceres en las mujeres y 74% de todos los c\u00e1nceres en los hombres fueron atribuibles a los rayos x. En otras palabras: <em> <strong>en 1993, aproximadamente 60% de todos los c\u00e1nceres en los E.U.A. fueron atribuibles a los rayos x<\/strong> <\/em>. Cada a\u00f1o mueren de c\u00e1ncer aproximadamente 500.000 personas en los E.U.A. Si 60% de estas muertes son atribuibles a los rayos x y la mitad son innecesarias, estamos hablando de aproximadamente 150.000 muertes innecesarias por c\u00e1ncer cada a\u00f1o en los E.U.A.<\/p>\n<p><em> <strong>Gofman calcula que la proporci\u00f3n de enfermedad card\u00edaca coronaria (CHD, por sus siglas en ingl\u00e9s) atribuible a los rayos x es ligeramente mayor que la proporci\u00f3n de c\u00e1nceres<\/strong> <\/em>. En 1993, 63% de las muertes por CHD entre los hombres fueron atribuibles a los rayos x y entre las mujeres, 78%. As\u00ed que, en n\u00fameros aproximados, 70% de las muertes por CHD son atribuibles a los rayos x, cree Gofman. Ya que la CHD caus\u00f3 aproximadamente 460.000 muertes en los E.U.A. en 1993, si Gofman est\u00e1 en lo cierto, entonces 70% (\u00f3 322.000) de estas muertes son atribuibles a los rayos x y la mitad de \u00e9stas, \u00f3 161.000 son innecesarias. De manera que podemos ver que<strong> los rayos x son responsables de aproximadamente 150.000 + 161.000 = 311.000 muertes innecesarias cada a\u00f1o en los E.U.A., si Gofman est\u00e1 en lo cierto<\/strong>.<\/p>\n<p>El estudio de Gofman tiene un nuevo enfoque que evita ciertas dificultades inherentes a todos los datos que relacionan las radiaciones m\u00e9dicas con la salud. He aqu\u00ed las dificultades: no hay c\u00e1lculos confiables de la dosis promedio de radiaci\u00f3n per c\u00e1pita que la poblaci\u00f3n de los E.U.A. recibe en este momento por los rayos x m\u00e9dicos o ha recibido en el pasado. (Gofman explica por qu\u00e9 en el cap\u00edtulo 2).<\/p>\n<p>En segundo lugar, no hay c\u00e1lculos confiables del riesgo de c\u00e1ncer por unidad de dosis de rayos x m\u00e9dicos debido a que nadie sabe con certeza las exposiciones precisas recibidas por varios grupos que han sido estudiados respecto a los efectos sobre el c\u00e1ncer. (De nuevo, ver el cap\u00edtulo 2 del libro de Gofman).<\/p>\n<p>Gofman desarroll\u00f3 un nuevo enfoque en el que evitaba estas dificultades: encontr\u00f3 estad\u00edsticas de enfermedades para toda la poblaci\u00f3n de los E.U.A., las dividi\u00f3 en 9 distritos censales (1940 a 1990 para el c\u00e1ncer y 1950 a 1990 para la enfermedad card\u00edaca coronaria). Luego correlacion\u00f3 estas estad\u00edsticas de enfermedades, a\u00f1o por a\u00f1o, con el n\u00famero de m\u00e9dicos por 100.000 habitantes en cada uno de los 9 distritos censales. La densidad de m\u00e9dicos por 100.000 habitantes proporciona una medida Relativa de las radiaciones m\u00e9dicas por 100.000 habitantes en los 9 distritos, a\u00f1o por a\u00f1o.<\/p>\n<p><em> <strong>Gofman muestra que la mortalidad por c\u00e1ncer Aumenta en sinton\u00eda con el aumento en la densidad de los m\u00e9dicos en un distrito censal, mientras que las muertes que no son por c\u00e1ncer Disminuyen en sinton\u00eda con el aumento en la densidad de los m\u00e9dicos por 100.000 habitantes, Excepto en el caso de la enfermedad card\u00edaca coronaria (CHD), que sigue el mismo patr\u00f3n de aumento que el c\u00e1ncer<\/strong> <\/em>. As\u00ed que la hip\u00f3tesis de Gofman de que la CHD est\u00e1 relacionada con las radiaciones m\u00e9dicas \u00absali\u00f3 de los datos\u00bb. Debido a que tiene d\u00e9cadas de experiencia investigando las causas de la CHD (ha escrito tres libros sobre la enfermedad card\u00edaca) y debido a que conoce tan a fondo la bibliograf\u00eda sobre la radiaci\u00f3n, Gofman fue capaz de sumar 2 y 2: <strong>la radiaci\u00f3n induce mutaciones en las arterias coronarias, dando origen a lo que \u00e9l llama \u00abclones disfuncionales\u00bb (minitumores) en el revestimiento de m\u00fasculo liso de las arterias<\/strong>.<\/p>\n<p>Es interesante que con su m\u00e9todo de la \u00ab<em>densidad de los m\u00e9dicos<\/em>\u00bb Gofman calcula que las radiaciones m\u00e9dicas ocasionaron 83% del c\u00e1ncer femenino de seno en los E.U.A. en 1993. Usando un m\u00e9todo completamente diferente, Gofman calcul\u00f3 en 1995 que las radiaciones m\u00e9dicas eran responsables de 75% del c\u00e1ncer de seno en los E.U.A. Los dos c\u00e1lculos, realizados por dos m\u00e9todos completamente distintos, son sorprendentemente parecidos.<\/p>\n<p>No ser\u00e1 f\u00e1cil convencer a los m\u00e9dicos de que tengan un cuidado especial para minimizar las radiaciones a sus pacientes. La familiaridad disminuye el respeto, y muchos m\u00e9dicos y dentistas tratan los rayos x como si fueran completamente inofensivos. Hace poco se me rompi\u00f3 un diente. Mi dentista, quien es de primera, ten\u00eda que documentar el da\u00f1o para la compa\u00f1\u00eda de seguros. \u00ab<em>Le voy a tomar una radiograf\u00eda<\/em>\u00ab, dijo. Le pregunt\u00e9: \u00ab<em>\u00bfNo hay otra manera de hacerlo?<\/em>\u00bb \u00c9l asinti\u00f3 e inmediatamente escribi\u00f3 una nota que dec\u00eda: \u00ab<em>Me romp\u00ed un diente y no quiero que me hagan una radiograf\u00eda<\/em>\u00ab. \u00ab<em>Firme esto<\/em>\u00ab, dijo. \u00ab<em>La compa\u00f1\u00eda de seguros est\u00e1 obligada a aceptarlo<\/em>\u00ab. Una radiograf\u00eda innecesaria que se evit\u00f3.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima vez que alguien le diga que le van a tomar una radiograf\u00eda, no lo ponga en aprietos, pero d\u00edgale que le gustar\u00eda saber qu\u00e9 dosis de radiaci\u00f3n recibir\u00e1. Si usted ha tenido alguna experiencia parecida a la m\u00eda, la persona que le est\u00e9 haciendo la radiograf\u00eda no sabr\u00e1 la respuesta y le dir\u00e1: \u00ab<em>No se preocupe. Es completamente seguro<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>Pero no lo es.<\/p>\n<p><strong>Fuentes:<\/strong><\/p>\n<p>&#8211; Peter Montague-La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer&#8211;Parte 1:<\/p>\n<p>#691 Rachel&#8217;s News Issue&#8211;Original format-03\/27\/2008<\/p>\n<p>#<a href=\"https:\/\/www.rachel.org\/es\/node\/5056\">691-La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer&#8211;Parte 1, 15-Mar-2000<\/a>.<\/p>\n<p>&#8211; Peter Montague-La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer&#8211;Parte 2<\/p>\n<p>#692 Rachel&#8217;s News Issue&#8211;Original format-03\/27\/2008<\/p>\n<p>#<a href=\"https:\/\/www.rachel.org\/es\/node\/5066\">692-La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer&#8211;Parte 2, 12-Apr-2000<\/a><\/p>\n<p>&#8211; Peter Montague-La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer&#8211;Parte 3<\/p>\n<p>#693 Rachel&#8217;s News Issue&#8211;Original format-03\/27\/2008<\/p>\n<p>#<a href=\"https:\/\/www.rachel.org\/es\/node\/5086\">693-La Causa M\u00e1s Importante del C\u00e1ncer&#8211;Parte 3, 19-Apr-2000<\/a><\/p>\n<p><strong>Contacto:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Environmental Research Foundation<\/strong> (Rachel&#8217;s News 1986)<\/p>\n<p><strong>New Jersey Office<\/strong><\/p>\n<p>Fax: 732-791-4603<\/p>\n<p><em>Contacto<\/em>: Peter Montague, <em>Executive Director<\/em><\/p>\n<p><strong>For More Informaton:<\/strong> <\/p>\n<p>Email: info@rachel.org <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.rachel.org\">Web<\/a><\/p>\n<p>&#8211; Se acompa\u00f1a el <a href=\"https:\/\/marina.swarpeca.es\/revista\/IMG\/pdf\/Indice_boletines_armas_defender_salud.pdf\">\u00cdndice del Bolet\u00edn Armas para Defender la Salud desde el n\u00ba 1 (febrero 2009) hasta el \u00faltimo n\u00ba editado a fecha de hoy, 62 (marzo 2010) por Asociaci\u00f3n de Medicinas Complementarias<\/a>, con enlaces directos a cada uno de dichos boletines desde el propio \u00cdndice.<\/p>\n<p>(13 de abril de 2010)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Actualmente se amenaza con incluir nuevos esc\u00e1neres corporales en los aeropuertos con la excusa de la fraudulenta guerra contra el terrorismo cuyo \u00faltimo episodio parece sacado de una obra c\u00f3mica de Dario Fo al estilo \u201c<em>Muerte accidental de un anarquista<\/em>\u201d. Estos esc\u00e1neres nuevos nos proporcionar\u00e1n dosis adicionales de radiaciones viejas. Vale la pena recordar que las irradiaciones diagn\u00f3sticas no son inocuas. Radiograf\u00edas, esc\u00e1neres y tomograf\u00edas son demostradamente responsables de un aumento de enfermedades entre las que se encuentra el c\u00e1ncer que, parad\u00f3jicamente, se supone deben prevenir. En el n\u00famero 79 de la revista publicamos un importante trabajo <a href=\"http:\/\/marina.swarpeca.es\/IMG\/pdf\/CANCER79.pdf\"><em>Esc\u00e1neres TC: la bomba de relojer\u00eda del c\u00e1ncer<\/em>, Bryan Hubbard<\/a>. Este trabajo alerta sobre los graves riesgos de los modernos esc\u00e1neres que se utilizan cada vez m\u00e1s como ex\u00e1menes sistem\u00e1ticos en personas sanas contribuyendo a que dejen de estarlo. Te invito a leerlo y difundirlo urgentemente. Dados los riesgos demostrados se plantea que los profesionales m\u00e9dicos y los usuarios deben utilizarlos con moderaci\u00f3n cuando sean realmente imprescindibles y no como ex\u00e1menes de rutina. No hay que sorprenderse de sus alarmantes conclusiones. 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